El imperio de la imaginación: La trayectoria de Walt Disney desde su despido en Kansas hasta el hito de Blancanieves
Tras ser despedido de un periódico por presunta falta de imaginación y perder los derechos de su primer personaje en 1928, Walt Disney fundó un estudio independiente junto a su hermano Roy y el animador Ub Iwerks

En el otoño de 1937, dos meses antes del estreno del largometraje Blancanieves y los siete enanitos, el ejecutivo del Bank of America, Joseph Rosenberg, asistió a una proyección privada en los estudios de Burbank para evaluar un préstamo crucial de 250.000 dólares que permitiría concluir la producción.
Tras presenciar escenas sin terminar y bocetos a lápiz, el financiero se dirigió al hombre que había hipotecado su vivienda para financiar la obra y le manifestó: «Walt, esa cosa va a ganar dinero a manos llenas».
La aprobación de dicho crédito consolidó la finalización de la primera película animada de la historia del cine, liderada por un creador que 16 años atrás había sido despedido por un periódico de Kansas City bajo el argumento de que carecía de imaginación.
Walter Elias Disney nació el 5 de diciembre de 1901 en Chicago, aunque pasó su infancia temprana en Marceline, Missouri, donde comenzó a dibujar animales con carboncillo sobre papel de estraza y márgenes de periódicos.
Tras trasladarse a Kansas City en 1910, a los ocho años fue asignado por su padre, Elias Disney, al reparto matutino de periódicos a las 3:30 de la mañana bajo temperaturas invernales.
En 1919, tras servir como conductor de ambulancias de la Cruz Roja en Francia durante el tramo final de la Primera Guerra Mundial con 17 años, regresó a Kansas City para ingresar como aprendiz de ilustrador en el Pesmen-Rubin Commercial Art Studio.
En este lugar conoció a Ubbe Eert Iwerks —conocido posteriormente como Ub Iwerks—, con quien constituyó la alianza creativa más relevante en los inicios de la animación.

Tras ser despedidos por falta de encargos navideños, ambos emprendieron la firma Iwerks-Disney Commercial Artists, la cual cerró al cabo de un mes.
Disney trabajó temporalmente en la Kansas City Film Ad Company antes de fundar Laugh-O-Gram Studios en 1921, empresa dedicada a cortometrajes basados en cuentos de hadas que quebró en 1923.
Tras este fracaso, Disney se trasladó a Los Ángeles con un traje, una película inacabada y 40 dólares en el bolsillo.
Al intentar conseguir empleo en el Kansas City Star, el editor rechazó su reincorporación argumentando que carecía de la imaginación suficiente para las necesidades de la publicación.
Ante los rechazos de los estudios de Hollywood para dirigir cine de acción real, fundó en octubre de 1923 el Disney Brothers Cartoon Studio junto a su hermano Roy Disney en el garaje de su tío Robert.
Mientras Walt asumía la dirección creativa, Roy gestionó la financiación, las cuentas y el sustento económico del proyecto durante cuatro décadas.
El estudio inició la producción de las Alice Comedies, pero en 1927 enfrentó su primer revés comercial de gran escala.
El distribuidor Charles Mintz, en coordinación con Universal Pictures, encargó la creación del personaje Oswald el conejo de la suerte.
En febrero de 1928, cuando Disney viajó a Nueva York para renegociar el contrato debido a los altos ingresos en taquilla, Mintz le exigió una reducción del 20% en los pagos y le reveló que Universal poseía los derechos legales del personaje, habiendo contratado además a la mayoría de sus animadores.
Tras rechazar las condiciones y ceder el personaje, Disney decidió durante el trayecto de regreso en tren que jamás volvería a ceder la propiedad intelectual de sus creaciones.
A su llegada a Los Ángeles, Disney y Ub Iwerks diseñaron la figura de un ratón.
Iwerks concibió el aspecto físico del personaje en una sola noche, dibujando las orejas redondas, la nariz pequeña, los pantalones cortos rojos y los guantes blancos con una capacidad de producción que alcanzaba los 700 fotogramas diarios.
Aunque Walt propuso bautizarlo como Mortimer, su esposa Lillian sugirió el nombre de Mickey.
Para diferenciar al personaje, Disney decidió sincronizar el sonido con la animación en Steamboat Willie, estrenado el 18 de noviembre de 1928 en el Colony Theater de Nueva York como el primer corto animado con sonido sincronizado narrativo.

Durante los años siguientes, el estudio introdujo innovaciones como el Technicolor de tres bandas en las Silly Symphonies.
En 1934, Disney reunió a sus animadores e interpretó en solitario la historia de Blancanieves y los siete enanitos para anunciar la realización del primer largometraje animado. La industria cinematográfica calificó el proyecto como «La locura de Disney».
El presupuesto inicial estimado en 250.000 dólares ascendió progresivamente a 500.000 dólares, momento en que los hermanos Disney hipotecaron sus casas, hasta alcanzar un costo final de 1,5 millones de dólares, tres veces superior al cálculo originario.
Para completar la obra, el equipo de animadores elaboró un total de 362.000 celdas de animación dibujadas a mano en turnos de 12 horas diarias.
En el plano técnico y personal, la relación con Ub Iwerks atravesó por diversas etapas. Iwerks dejó el estudio en 1930 tras recibir una oferta del distribuidor Pat Powers para abrir su propia compañía.
Al ser cuestionado sobre la autoría de Mickey Mouse, Walt Disney declaró públicamente: «Ub diseñó la apariencia de Mickey, pero yo le di el alma».
Iwerks retornó a la empresa en 1940 tras el cierre de su estudio independiente en 1938, desarrollando avances en la cámara multiplano y efectos fotográficos que le valieron dos premios de la Academia durante los 26 años siguientes en los que colaboraron de forma continua.
El 21 de diciembre de 1937 se proyectó la versión final en el Carthay Circle Theatre de Los Ángeles ante figuras como Judy Garland, Marlene Dietrich y Charles Laughton, convirtiéndose en la película más taquillera hasta esa fecha.
Los ingresos permitieron la construcción de los estudios en Burbank y la adquisición de los terrenos para la edificación posterior de Disneyland.
Walt Disney falleció el 15 de diciembre de 1966 a los 65 años a causa de un cáncer de pulmón, dejando inconcluso el proyecto del parque de Florida.
Su hermano Roy Disney pospuso su retiro para coordinar las obras, inaugurando Walt Disney World el 1 de octubre de 1971, ocasión en la que enfatizó en su discurso inaugural que el complejo representaba un esfuerzo construido conjuntamente por ambos, diez semanas antes de su propio fallecimiento.
