El feminicidio transnacional de Sheila Gutiérrez: Del hallazgo en el Bosque Nacional Ángeles a la extradición en Perú
Sheila Lisbeth Gutiérrez Rosillo fue hallada sin vida en el Bosque Nacional Ángeles tras denunciar episodios de violencia por parte de su pareja Yosimar Cabrera Cornejo en California

La misteriosa desaparición de Sheila Lisbeth Gutiérrez Rosillo, una madre peruana de 32 años radicada en el estado de California, culminó en una compleja investigación penal tras la localización de su cuerpo en un barranco del Bosque Nacional Ángeles.
El caso, marcado por registros de videovigilancia que captaron a su pareja trasladando un envoltorio voluminoso y por la posterior huida del sospechoso con sus tres hijos menores hacia Perú, se ha convertido en un paradigmático proceso de cooperación judicial transfronteriza que incluye denuncias previas por violencia intrafamiliar y un pedido formal de extradición por el delito de feminicidio.
Gutiérrez Rosillo, nacida en Lima en 1992, emigró a Estados Unidos en 2023 junto a su pareja, Yosimar Cabrera Cornejo, y los tres hijos de la relación, de 9, 6 y 3 años, estableciéndose en un complejo residencial en el condado de Los Ángeles.
Según las constancias recogidas por los investigadores a partir de las declaraciones de los familiares de la víctima, la relación sentimental estuvo signada por episodios recurrentes de abuso físico y psicológico.
La situación alcanzó un punto de quiebre el sábado 9 de agosto de 2025, cuando la mujer mantuvo una videollamada con su madre en Perú, durante la cual le manifestó expresamente su intención de interponer una denuncia penal contra Cabrera Cornejo ante las autoridades locales debido al incremento de las agresiones, que habrían afectado también al hijo menor de la pareja.
La comunicación se interrumpió de manera abrupta y fue la última interacción verificada de la víctima con su entorno cercano.

Al no obtener respuesta en los días posteriores, la familia de Gutiérrez Rosillo contactó a Cabrera Cornejo, quien sostuvo que la mujer había sido intervenida y puesta bajo custodia por las autoridades de inmigración durante una cita de trámite.
Sin embargo, las verificaciones oficiales realizadas por las agencias federales estadounidenses desmintieron de forma categórica dicha versión, confirmando la ausencia de registros de detención o procesamiento migratorio a nombre de la ciudadana peruana.
Ante la inconsistencia del relato, el Departamento de Policía de Los Ángeles activó un protocolo de búsqueda e inspeccionó la vivienda de la pareja, descubriendo rastros hemáticos en las superficies interiores del inmueble y un entorno alterado.
El avance decisivo en las indagatorias policiales se produjo tras el análisis de las grabaciones de los sistemas de videovigilancia del complejo residencial correspondientes a las horas posteriores a la desaparición.
Las imágenes registraron a Cabrera Cornejo saliendo del departamento cargando a sus tres hijos y regresando minutos después en solitario.
Posteriormente, las cámaras captaron al individuo arrastrando con evidente esfuerzo físico un bulto de gran tamaño envoltorio en una sábana, cuyo volumen y dimensiones resultaban compatibles con el cuerpo de una persona adulta, transportándolo hasta el área del estacionamiento para introducirlo en el maletero de un vehículo.
A la par de los hallazgos forenses en California, las autoridades rastrearon el paradero del sospechoso y de los menores.
Cabrera Cornejo abandonó el territorio estadounidense cruzando la frontera sur hacia México, donde fue interceptado de manera preventiva por las autoridades migratorias mexicanas al no presentar la documentación legal requerida para la salida internacional de los tres niños.
TRas las gestiones diplomáticas correspondientes coordinadas entre las representaciones consulares de Perú, México y Estados Unidos, los menores fueron repatriados a Lima bajo custodia oficial para ser entregados a sus abuelos maternos y sometidos a evaluaciones de protección infantil.

El 13 de agosto de 2025, Cabrera Cornejo arribó al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima, donde agentes de la Policía Nacional del Perú procedieron a su retención preventiva.
No obstante, al no existir en ese momento preciso una orden de captura internacional o notificación roja formal dictada en su contra por la jurisdicción estadounidense, el individuo fue puesto en libertad tras cumplir con los controles administrativos locales.
Esta resolución generó protestas públicas por parte de los familiares de la víctima, quienes señalaron los antecedentes del imputado por denuncias de violencia familiar registradas en Perú desde el año 2017 y exigieron celeridad en la emisión de las alertas internacionales.
Pocos días después, equipos de búsqueda y rescate del Alguacil del Condado de Los Ángeles descubrieron el cadáver de Sheila Gutiérrez Rosillo en la profundidad de un barranco dentro del Bosque Nacional Ángeles.
El cuerpo se encontraba envuelto en materiales textiles de características idénticas a las registradas por las cámaras del condominio.
Las autoridades judiciales de los Estados Unidos formalizaron de inmediato la acusación por feminicidio y homicidio calificado contra Cabrera Cornejo, solicitando a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) la emisión de una Alerta Roja para su arresto con fines de extradición.
Con la causa penal en curso en el Distrito Judicial del Condado de Los Ángeles, la Fiscalía de la Nación en Perú inició los procedimientos de cooperación internacional.
Tras evaluar la suficiencia de los elementos de convicción presentados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos —que incluyeron los peritajes biológicos, las secuencias de video, los testimonios de los allegados y el acta del hallazgo del cadáver—, la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia del Perú declaró procedente la solicitud de extradición pasiva.
La resolución judicial autorizó la entrega del imputado para que enfrente el proceso penal bajo la jurisdicción californiana, disponiendo las medidas cautelares necesarias para garantizar su comparecencia ante los tribunales norteamericanos.