Una concentración ciudadana frente a La Mareta exige la dimisión de Pedro Sánchez durante sus vacaciones en Lanzarote
Alrededor de 150 manifestantes se concentraron frente al Palacio de La Mareta en Costa Teguise para exigir la dimisión del presidente del Gobierno Pedro Sánchez durante sus vacaciones estivales

Unas 150 personas se congregaron a las puertas del Palacio de La Mareta, en la localidad de Costa Teguise (Lanzarote), para expresar su protesta contra la presencia del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y su esposa, Begoña Gómez, en el complejo público donde la familia presidencial disfruta de sus días de descanso estival.
La concentración, convocada y coordinada por la plataforma asociativa Hazte Oír, se desarrolló a partir de las 20:00 horas (hora local) en medio de un dispositivo de seguridad desplegado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para acordonar el perímetro de la residencia oficial gestionada por Patrimonio Nacional.
Los manifestantes, en su mayoría residentes locales en la isla de Lanzarote junto a representantes de la entidad convocante, hicieron oír sus proclamas dirigidas hacia el interior del recinto con consignas en las que calificaron al jefe del Ejecutivo de «corrupto», «sinvergüenza» y «ladrón», solicitando de manera explícita su dimisión inmediata.
Durante la jornada de protesta, los asistentes desplegaron una pancarta de grandes dimensiones en la que figuraban los rostros del presidente y de su cónyuge bajo el término «criminales», acompañada de pancartas individuales con mensajes críticos dirigidos a la gestión política de La Moncloa y al uso de recursos estatales durante el periodo vacacional.
El motivo central que impulsó la movilización responde al profundo malestar ciudadano generado por el calendario de descanso del presidente, iniciado apenas unos días después de los graves episodios migratorios registrados en la ciudad autónoma de Ceuta, donde se estima la entrada irregular de decenas de miles de personas desde el territorio marroquí.
A este argumento se sumaron las duras críticas por la gestión de la ola de incendios forestales que ha afectado a diversos puntos de la geografía nacional a lo largo de la temporada veraniega, así como la denuncia pública de las investigaciones judiciales relativas a presuntos casos de corrupción que salpican al entorno institucional y familiar del Ejecutivo.
Como parte de la estrategia de visibilización y protesta desplegada por la organización Hazte Oír en la isla de Lanzarote, se llevaron a cabo diversas acciones simultáneas en puntos emblemáticos del territorio insular.
Entre ellas destacó la instalación de carteles y figuras a tamaño real con las imágenes de Pedro Sánchez y Begoña Gómez acompañadas de rótulos acusatorios, ubicadas estratégicamente en zonas de alta concurrencia como los accesos al Parque Nacional de Timanfaya, áreas de playa de la costa insular y las inmediaciones de la sede del Partido Socialista Canario en Lanzarote.

El Palacio de La Mareta, finca construida a finales de la década de 1970 y donada al Estado español por la Casa Real de Jordania, ha sido históricamente el lugar elegido por varios jefes del Gobierno para pasar sus vacaciones estivales.
Sin embargo, la estancia presidencial de este verano se ha visto rodeada de un notable clima de tensión política y social, acentuado por las fuertes restricciones de paso tanto terrestres como marítimas implementadas para salvaguardar la intimidad y la integridad de la familia del presidente.
Los controles policiales perimetrales instalados en las avenidas adyacentes a La Mareta buscaron contener el avance de los manifestantes y evitar altercados en la vía pública.
La protesta celebrada a las puertas del complejo residencial de Costa Teguise refleja el incremento del descontento social en un sector de la ciudadanía respecto a la gestión institucional del Gobierno central.
Mientras el equipo de seguridad de La Moncloa mantiene el protocolo de blindaje en Lanzarote para garantizar el descanso del presidente antes de la reanudación del curso político oficial, los colectivos convocantes han anunciado su intención de continuar promoviendo actos de rechazo y movilizaciones públicas durante el tiempo que se prolongue la estancia de la familia presidencial en el archipiélago canario.
