Mar Espinar tacha de «farisea» a la jefa del Ejecutivo regional por sus políticas sociales, mientras Ayuso acusa a la oposición de representar «a la cloaca» ante las inminentes declaraciones judiciales de Begoña Gómez y el hermano del presidente

 

thumbnail

 

El pleno de la Asamblea de Madrid ha vivido una de sus sesiones más broncas de la legislatura, evidenciando que la proximidad de los hitos judiciales que afectan al entorno de la Moncloa ha tensionado al máximo el debate parlamentario madrileño.

Lo que inicialmente estaba previsto como una sesión de control ordinaria sobre la climatización de los centros educativos ante la ola de calor veraniega ha derivado rápidamente en un durísimo enfrentamiento ideológico y teológico.

La izquierda regional ha utilizado la reciente audiencia de Isabel Díaz Ayuso con el Papa Francisco para cuestionar su catolicismo, mientras que la presidenta autonómica ha contraatacado con dureza vinculando a la oposición con las presuntas tramas de corrupción que salpican al Partido Socialista.

La portavoz de la izquierda, Mar Espinar, ha abierto el fuego dialéctico reprochando a la jefa del Ejecutivo madrileño un supuesto viraje espiritual de conveniencia tras haber declarado en el pasado que perdió la fe a una edad temprana.

En una intervención de alta carga dramática, Espinar ha tildado a la presidenta de «farisea» y ha calificado su gestión de tener «dimensiones bíblicas» en lo que considera una falta de humanidad materializada en las políticas de vivienda, el bloqueo a la regularización de inmigrantes extra comunitarios y las deficiencias de la sanidad pública.

Durante su turno de palabra, la diputada interpeló de forma directa a los bancos del Gobierno: «¿Le ha contado al Papa que apoya a Trump, el de las guerras ilegales, o a Netanyahu? ¿Le ha contado que 7.

291 personas murieron en esta comunidad a causa de sus protocolos mientras su hermano y su novio se lo llevaban crudo?», sentenció, recurriendo a las citas evangélicas para asegurar que la derecha se ha radicalizado hasta situarse a una distancia insalvable de los valores de la Iglesia.

 

Ayuso, tras su visita al Papa: "Nos ha pedido que dejáramos de hablar tanto  del pasado"

 

La respuesta de Isabel Díaz Ayuso no se ha hecho esperar.

Tras afear a la bancada de la oposición el uso de «provocaciones de barra de bar» y lamentar que se instrumentalice políticamente la situación de vulnerabilidad de colectivos como los enfermos de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), la presidenta madrileña ha expuesto las líneas maestras de la red asistencial de la Comunidad de Madrid, destacando las cinco unidades de referencia hospitalaria y el futuro centro residencial pionero en el Hospital Puerta de Hierro, al tiempo que denunciaba que el Ejecutivo central adeuda 3.

100 millones de euros en materia de dependencia a la región.

Sin embargo, el núcleo de la réplica de la mandataria popular ha virado hacia el escenario judicial nacional.

Ayuso ha acusado directamente a Mar Espinar de actuar en calidad de «representante de la corrupción en España» y de ejercer de portavoz de «la cloaca».

En una contundente enumeración, la presidenta ha aludido a las presuntas ramificaciones del caso que afecta a Ferraz, mencionando supuestas facturas falsas orientadas a destruir grabaciones vinculadas al entorno del secretario general del PSOE, y ha recordado las dificultades del hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, para definir las competencias de su propio puesto de trabajo en la Diputación de Badajoz.

«¿Cómo no se le va a caer la cara de vergüenza en la semana del 15 de junio, cuando Begoña declare el 16 y el 17 y 18 Zapatero?», ha espetado Ayuso bajo el aplauso de su grupo.

 

Ayuso, el Papa y la polémica por la regularización de migrantes | Demócrata

 

Más allá del choque de fondo, el debate ha dejado espacio para la confrontación de datos sectoriales.

Ante las críticas de la izquierda por las temperaturas de hasta 35 grados registradas en las aulas madrileñas y la exigencia de un plan de climatización urgente, la presidenta ha recordado que su administración está ejecutando una inversión de 44 millones de euros en tres años para acondicionar los más de 3.

000 centros públicos de la región, reprochando que el plan estatal de 200 millones prometido por Pedro Sánchez en 2022 sigue sin materializarse en las arcas autonómicas.

Asimismo, Ayuso ha enmarcado las protestas y las tensiones del sector sanitario dentro de una huelga médica general de competencia estatal, motivada por la falta de homologación de facultativos extracomunitarios por parte del Ministerio de Sanidad.

A juicio de la dirigente madrileña, las políticas de regularización masiva promovidas por la izquierda no solo adolecen de falta de previsión y control fronterizo, sino que alimentan a las mafias internacionales sin ofrecer soluciones habitacionales ni laborales reales, pretendiendo que sean las administraciones regionales las que gestionen en última instancia las consecuencias de sus decisiones de pancarta.

 

Isabel Díaz Ayuso pisa el Vaticano y arrasa con una blazer-capa de  auténtica jefa