El mítico atacante rojiblanco, campeón de Liga con Luis Aragonés en 1977, fallece a los 76 años dejando un legado imborrable de filigranas y goles en el fútbol español

 

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El panorama futbolístico internacional y, de manera muy especial, la familia del Atlético de Madrid visten hoy de riguroso luto.

Este jueves se ha confirmado el fallecimiento a los 76 años de João Leiva Campos Filho, universalmente conocido en los anales del deporte como Leivinha.

El genial futbolista brasileño, que personificó la alegría y la vistosidad del balompié de su país durante la década de los setenta, deja una huella imperecedera en ambas orillas del Atlántico, tanto en el Palmeiras como en la ribera del Manzanares.

El desembarco de Leivinha en la capital de España se fraguó tras una recordada exhibición en el Trofeo Ramón de Carranza, donde defendiendo la camiseta del Palmeiras deslumbró a la secretaría técnica rojiblanca en un enfrentamiento ante el Real Madrid.

Apenas cuatro días después de aquel torneo veraniego, el extremo recalaba en el Vicente Calderón junto a su inseparable compatriota Luís Pereira.

Sería el inicio de una era caracterizada por el virtuosismo técnico, la plasticidad de sus célebres «bicicletas» y una innata capacidad de remate que encandiló a la parroquia colchonera.

 

Muere Leivinha, un extremo de época en el Atlético

 

A pesar de que las lesiones mermaron su regularidad e impidieron que sus registros numéricos alcanzaran cotas aún más elevadas, el impacto de Leivinha en el Atlético de Madrid fue inmediato.

En el día de su debut oficial, el brasileño firmó un memorable triplete frente a la Unión Deportiva Salamanca en un encuentro que concluyó con un contundente 4-1, ganándose desde el primer instante el respeto de la exigente grada madrileña.

A lo largo de cuatro temporadas, Leivinha vistió la elástica rojiblanca en 93 partidos oficiales, quedándose a las puertas del centenario pero logrando la condición de mito extranjero de la institución.

Su principal hito colectivo se produjo en el curso 1976-1977, cuando bajo la dirección técnica de una figura tan totémica como Luis Aragonés, el Atlético se alzó con el campeonato nacional de Liga.

Aquel bloque, en el que Leivinha compartía vanguardia con hombres de la talla de Rubén Cano, Ayala o Leal, cimentó su éxito en la pegada.

El brasileño sumó ocho goles en los quince partidos que disputó en aquella campaña, una muestra de su efectividad de cara a puerta dentro de los 43 tantos totales que firmó en su periplo español.

 

Fallece Leivinha a los 76 años - AS.com

 

La noticia de su deceso ha generado igualmente una profunda consternación en Brasil.

El Palmeiras, club de sus amores y donde se encumbró antes de dar el salto a Europa, fue el encargado de avanzar la triste noticia a través de sus canales oficiales.

La institución de São Paulo ha definido a Leivinha como un «crack con los pies y la cabeza», erigiéndose en uno de los grandes símbolos de la denominada ‘Segunda Academia’ del Palmeiras, el equipo que fascinó al país sudamericano en la primera mitad de los años setenta.

Con 108 goles anotados en 267 compromisos con la camiseta del Verdão, Leivinha se marcha situado entre los quince máximos realizadores de la historia del club paulista.

Sus contemporáneos le recuerdan como un mediocampista ofensivo y atacante de toques rápidos, excelente visión de juego y una definición quirúrgica.

Con su pérdida, el fútbol despide a un deportista singular cuyo legado de elegancia y deportividad ha logrado trascender a varias generaciones de aficionados.

 

Muere Leivinha, leyenda eterna del Atlético de Madrid y del Vicente Calderón