• El programa La Sexta Explica confirma que las iniciales “P.S.” corresponden inequívocamente al Presidente del Gobierno.

• Las anotaciones manuscritas desvelan una estrategia para infiltrar la defensa del hermano de Sánchez, David Azagra, y hostigar a la jueza instructora.

 

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MADRID — En lo que ya se califica como un punto de inflexión absoluto en la narrativa política y mediática de la legislatura, el grupo de comunicación que tradicionalmente lideró el respaldo editorial al Ejecutivo ha dinamitado los puentes con la Presidencia. La Sexta, señalada históricamente por la oposición como el principal transatlántico mediático de la izquierda, ha asumido un rol beligerante al desvelar las pruebas que sitúan a Pedro Sánchez en el epicentro de la última trama de corrupción investigada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.

La exclusiva emitida por el espacio televisivo La Sexta Explica aporta luz definitiva sobre el contenido intervenido en las agendas de la denominada “Leire 10”. Según las revelaciones puestas sobre la mesa por el periodista Alfonso Pérez Medina, los manuscritos no dejan margen al equívoco: las iniciales “P.S.” se refieren, de manera directa y nominal, a Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

"Posible estrategia ser abogado del hermano de P. S.": la anotación en los  cuadernos de Leire Díez que apuntaría a Pedro Sánchez

 

El hallazgo documental desmantela de forma fulminante la estrategia de contención diseñada por el equipo de fontanería de La Moncloa. Frente a los intentos periféricos de ciertos sectores de opinión —que en espacios afines han llegado a tildar de “salvajada” la vinculación de las siglas e incluso sugerir nombres alternativos como Paco Salazar, Paquita Salas o Pachi Salinas—, los datos aportados por la cadena de San Sebastián de los Reyes resultan demoledores.

El núcleo de la gravedad reside en una anotación manuscrita específica de Leire 10, donde se detalla la hoja de ruta de la organización:

Infiltración judicial: Personarse en la causa penal que afecta a David Sánchez Pérez-Castejón (conocido artísticamente como David Azagra), hermano del jefe del Ejecutivo.

Maniobra legal: Introducir en la defensa al letrado Luis Sa de Tejada.

Presión institucional: Iniciar una campaña de acoso y derribo orientada a desestabilizar y desgastar a la jueza instructora encargada de las diligencias.

Leire Díez apuntó "reunión con P. S." en una de sus agendas incautadas por  la UCO en la causa de las cloacas del PSOE

 

La reacción del entorno presidencial denota, a juicio de los analistas, un estado de nerviosismo sin precedentes. Fuentes gubernamentales se apresuraron a emitir notas informativas afirmando de manera categórica que el líder del Partido Socialista jamás ha mantenido encuentro alguno con Leire 10. Una maniobra que desde los propios platós de televisión se interpreta como un intento desesperado de “arrojar a su fontanera a los leones” ante la imposibilidad de sostener el relato oficial.

Por su parte, Pedro Sánchez ha optado por una estrategia de desmarque absoluto respecto a la red que presuntamente financiaba el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. En declaraciones que ya suscitan un severo escrutinio, el presidente afirmó de forma tajante:

“Yo no hago lo que me hicieron a mí, ni he conocido, ni se me ha informado de las andanzas de Leire 10”.

Sin embargo, con la UCO estrechando el cerco en torno a la financiación de la trama y con sus propios altavoces mediáticos certificando la veracidad de los indicios, la postura de Moncloa se enfrenta a su hora más oscura. La pérdida de la hegemonía del relato en las cadenas de televisión generalistas anticipa un escenario judicial y parlamentario de consecuencias imprevisibles para la estabilidad del Gobierno.