Marc Márquez abandona sus raíces en Cervera para perseguir la excelencia: la lesión que cambió su vida, su nueva etapa en Madrid y la millonaria inversión detrás de su rendimiento
El piloto de MotoGP tuvo que dejar en 2020 Cervera, su localidad natal, un municipio catalán de menos de 10.000 habitantes

Marc Márquez siempre estuvo ligado a Cervera, el pequeño municipio leridano donde nació, creció y comenzó a construir una de las carreras más exitosas de la historia del motociclismo.
Sin embargo, una grave lesión en 2020 cambió por completo sus necesidades y su forma de preparar las carreras.
El campeón de MotoGP tomó entonces una decisión clave: trasladar su residencia a Madrid para rodearse de los mejores recursos médicos y deportivos, convencido de que vivir en el lugar adecuado era imprescindible para volver a competir al máximo nivel.
Durante años, la vida de Marc Márquez estuvo asociada a su localidad natal.
En Cervera, un municipio catalán de menos de 10.000 habitantes, el piloto dio sus primeros pasos sobre una moto cuando apenas tenía cuatro años y comenzó una trayectoria que le llevaría a convertirse en uno de los grandes referentes del motociclismo mundial.
Allí creció, entrenó y mantuvo una rutina alejada del ruido mediático que acompaña a las grandes estrellas del deporte. En aquella época, según ha explicado el propio piloto, no necesitaba una estructura especial para preparar su rendimiento físico.
Pero todo cambió en julio de 2020. Durante el Gran Premio de España disputado en el circuito de Jerez, Márquez sufrió una dura caída que le provocó una fractura en el húmero derecho.
Aquella lesión inició uno de los periodos más complicados de su carrera, con varias operaciones, largos meses de recuperación y una ausencia prolongada de la competición.
El problema no fue únicamente volver a pilotar. La lesión modificó completamente sus necesidades diarias: más fisioterapia, tratamientos específicos, entrenamientos adaptados y un equipo profesional dedicado a recuperar su mejor versión.
«Desde mi lesión necesito equipamiento especial, fisioterapeutas y un entrenamiento diferente. Por eso me mudé a Madrid, porque allí encontré un buen equipo y un buen centro de entrenamiento», explicó el piloto.
La capital española se convirtió así en su nueva base deportiva. Para Márquez, la decisión no estuvo relacionada con una cuestión de comodidad o prestigio, sino con una necesidad profesional: disponer de las mejores condiciones posibles para competir.
«Siempre vivo donde creo que tengo las mejores condiciones para rendir mejor en la pista», aseguró.
La elección de Madrid también estuvo relacionada con la cercanía a especialistas médicos y centros de preparación física capaces de acompañarle en una etapa especialmente exigente.
Después de una carrera marcada por la velocidad y la competición constante, el piloto entendió que su recuperación requería cambiar su entorno habitual.
Uno de los temas que más debate ha generado alrededor de los deportistas españoles es el traslado de residencia a Andorra por motivos fiscales.
Márquez también fue preguntado por esta posibilidad y reconoció que llegó a tener una vivienda en el Principado, aunque finalmente decidió no establecer allí su residencia permanente.

«Probé porque desde los 15 años he estado yendo allí. Cervera queda a una hora de la frontera y hemos ido allí con mis padres, a comprar, a pasar fines de semana y por carreras», explicó.
El piloto dejó claro que entiende la decisión de quienes eligen vivir en Andorra, pero aseguró que en su caso la prioridad no era pagar menos impuestos, sino mantenerse en un lugar donde pudiera desarrollar mejor su carrera.
«Cada uno es libre de decidir dónde quiere vivir. Yo me siento cómodo en España y quiero vivir donde tenga las mejores condiciones para rendir al máximo en la pista.»
Márquez también reconoció que su situación económica le permite asumir una elevada carga fiscal sin que eso suponga un problema.
«Claro que gano mucho dinero. Incluso después de pagar mis impuestos, todavía me sobra bastante», afirmó.
Actualmente, el piloto reside en Pozuelo de Alarcón, una de las zonas residenciales más exclusivas de Madrid, junto a su pareja, Gemma Pinto. Allí cuenta con una vivienda de grandes dimensiones equipada con espacios pensados para su preparación deportiva.
La propiedad, de más de 1.300 metros cuadrados y valorada alrededor de los 10 millones de euros, dispone de varias habitaciones, zonas exteriores y un gimnasio privado donde puede realizar parte de sus entrenamientos diarios.
Para Márquez, la compra de esta vivienda no representa un gasto innecesario, sino una inversión vinculada a su profesión y a su calidad de vida.
«Es una inversión, la estoy disfrutando, pero no lo he perdido, está ahí y ya está pagada», explicó.
A pesar del cambio de residencia, el vínculo con Cervera sigue intacto. El piloto conserva allí propiedades familiares, entre ellas una vivienda y una nave cuya gestión continúa vinculada a su entorno más cercano.
Fuera de los circuitos, Márquez también ha construido una estructura empresarial propia.
Después de separar sus caminos profesionales con su antiguo representante, decidió asumir el control directo de su carrera y crear una empresa de representación junto a su hermano Álex Márquez y otros socios.

El proyecto nació inicialmente para gestionar su propia trayectoria, pero con el tiempo se amplió hacia otros ámbitos relacionados con la representación deportiva y nuevos negocios.
«Hace cinco años, con mi exmánager, los caminos se separan y ahí dije: “Pues me represento a mí mismo”. Entonces creamos una empresa de representación pensando que no iba a crecer tanto», explicó.
La actividad empresarial del piloto incluye también proyectos relacionados con creadores de contenido y otras iniciativas junto a profesionales de distintos sectores. Esta faceta demuestra la intención de Márquez de preparar su futuro más allá de la competición.
Su éxito deportivo también se refleja en sus ingresos. Tras conquistar nuevos objetivos en MotoGP, sus ganancias procedentes del deporte, contratos y premios lo han situado entre los pilotos mejor remunerados del mundo.
Su contrato con Ducati y los incentivos asociados a sus resultados deportivos representan una parte importante de sus ingresos anuales.
A pesar de su elevada capacidad económica, Márquez insiste en mantener una gestión prudente.
«No tengo deudas, ni con nadie ni conmigo mismo», afirmó.
La historia de Marc Márquez representa la evolución de un deportista que pasó de entrenar en las calles y circuitos cercanos a Cervera a construir una carrera global.
Su traslado a Madrid simboliza una nueva etapa: dejar atrás parte de la rutina que le acompañó desde niño para adaptarse a las exigencias de un deporte donde cada detalle puede marcar la diferencia entre ganar y perder.
Para el campeón español, el lugar donde vive no es una cuestión de lujo ni de imagen, sino una herramienta más para seguir haciendo aquello que siempre ha definido su vida: competir al máximo nivel.
