La inesperada confesión de una soltera en una cita televisiva: «Estuve cuatro años con un primo de Almodóvar»
Si María Isabel salió con un familiar del cineasta, su cita, Candi, se codeó una vez con la realeza española. Y en ese momento ella se dio cuenta de que eran polos opuestos

María Isabel, una telefonista jubilada de Madrid de 73 años, protagonizó uno de los momentos más llamativos durante su participación en un programa de citas al revelar un inesperado episodio de su pasado sentimental.
La soltera, que definió su situación sentimental con la frase «soltera desde que nací», explicó que nunca ha llegado a casarse, aunque sí ha sido madre y ha vivido algunas relaciones que recuerda con especial curiosidad.
Durante la conversación con el presentador, sorprendió al confesar: «Estuve cuatro años con un primo de Almodóvar».
Además, reconoció que siempre le quedó la ilusión de haber podido convertirse en una de las actrices del reconocido cineasta, aunque finalmente su vida tomó un rumbo completamente distinto.
María Isabel explicó que decidió acudir al programa con la esperanza de encontrar una pareja que pudiera acompañarla incluso en futuros viajes a Australia, donde residen sus hijas y sus nietos. También reveló cuánto tiempo llevaba sin mantener una relación sentimental.
«Desde el 2009 no conozco varón», comentó, dejando sorprendido al presentador.
Poco después hizo su entrada Candi, un hombre de 72 años procedente de Benidorm que aseguró tener «un sexto sentido para hacer cosas bonitas».
Dedicado durante toda su vida al diseño de moda, llamó inmediatamente la atención de María Isabel, quien creyó reconocerlo nada más verlo.
«Has salido en la tele ya», le comentó ella.

Candi confirmó que había participado anteriormente en un programa de viajes y añadió que una de sus grandes pasiones es recorrer el mundo.
El primer contacto entre ambos también estuvo marcado por las críticas mutuas sobre su forma de vestir. María Isabel no ocultó su sorpresa al verlo aparecer con pantalón corto.
«Vamos a ver… ¿Vienes en pantalón corto? En cada situación hay que ir vestido; no procede», comentó posteriormente. Incluso llegó a describir su aspecto asegurando que lo veía «gastado y machacado».
Por su parte, Candi elogió el color rojo del cabello de su cita, aunque no mostró la misma opinión respecto a su vestimenta.
«El vestido me parece anticuado», expresó.
Ya sentados en la mesa, María Isabel trató de romper la tensión recurriendo al humor, pero la reacción de Candi dejó claro que ambos tenían maneras muy distintas de entender una conversación.
«Hasta ahí llegamos», afirmó él después de escuchar uno de sus chistes.
A medida que avanzaba la cita, María Isabel comenzó a sentirse cada vez más distante de su acompañante. Escuchando sus experiencias personales, llegó a la conclusión de que pertenecían a mundos completamente diferentes.
«Estamos muy desnivelados.»
«Me siento muy chiquitina», reconoció directamente ante Candi.
Él respondió intentando restar importancia a esa percepción.
«Yo no me siento superior a nadie; simplemente cada uno tiene sus vivencias.»
La conversación dio un nuevo giro cuando María Isabel mostró curiosidad por algunas experiencias de Candi, quien reveló haber coincidido en una ocasión con el rey emérito Juan Carlos I.
«Comí una vez con él, pero no con el de ahora. Fue un pasaje de cinco minutos», explicó.
La confesión reforzó aún más la impresión que tenía María Isabel.
«Qué gran caché… Tiene un nivel muy superior a mí, para qué nos vamos a engañar. Vamos a ser realistas», manifestó durante la entrevista realizada por el programa.
Las diferencias también quedaron patentes cuando la conversación derivó hacia temas relacionados con la intimidad. María Isabel se mostró incómoda mientras Candi abordaba el asunto con un tono desenfadado.
«El primer regalo que tendría que hacerte sería el Kamasutra», bromeó él.
A continuación lanzó una pregunta directa:
«¿Para pasar una noche de amor contigo cuántos años se necesita?»
María Isabel evitó profundizar en el tema y cambió rápidamente de conversación. Más tarde explicó ante las cámaras:
«Es que no se me enciende la llama.»
En el reservado, Candi intentó que la cita terminara con un gesto de mayor cercanía y animó a María Isabel a dar un paso más en la relación. Sin embargo, la respuesta fue inmediata.
«¡Qué dices! Yo no voy a dar besos», respondió con rotundidad.
Finalmente, durante la decisión final, ambos coincidieron en que sus estilos de vida y sus personalidades eran demasiado diferentes como para iniciar una relación sentimental.
María Isabel fue quien explicó con mayor claridad los motivos de su negativa.
«Me siento un poco prisionera. Has recorrido mucho mundo, tienes muchísimo caché y entonces no considero estar a tu nivel. No me voy a sentir tranquila y a gusto a tu lado.»
De este modo, los dos participantes rechazaron tener una segunda cita, convencidos de que las diferencias personales, culturales y en su forma de entender la vida hacían imposible que surgiera una relación entre ellos.