BOGOTÁ. — Una tempestad política y mediática sacude los cimientos del deporte y la institucionalidad en Colombia. La Federación Colombiana de Fútbol (FCF) se encuentra en el ojo del huracán tras la emisión de un comunicado oficial interpretado por amplios sectores como un respaldo implícito al capitán de la selección nacional, James Rodríguez, tras un polémico desplante a Antonela Petro, hija menor de edad del presidente Gustavo Petro, durante el acto protocolario de entrega del pabellón nacional previo al campeonato mundial.

El incidente, que generó un rechazo masivo en las redes sociales por parte de la ciudadanía y figuras del espectro político, ha destapado acusaciones de un presunto “doble rasero” ideológico dentro de la máxima entidad del balompié colombiano, coincidiendo con la campaña de cara a la segunda vuelta presidencial.

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La controversia escaló tras las declaraciones de Andrea Petro, hermana de la menor afectada, quien exigió disculpas públicas al futbolista:

“La actitud que James Rodríguez tuvo con mi hermana representa sencillamente el tipo de persona que es… Si tú no eres capaz de pasar por encima de tus afinidades políticas, sencillamente no eres digno de llevar esa camiseta.”

Incluso comunicadores identificados con sectores de la oposición criticaron la actitud de Rodríguez, calificando de “falta de respeto institucional” el hecho de que el capitán se ubicara en la última fila con gafas de sol y evitara el saludo formal hacia la figura del jefe de Estado y su familia.

Por el contrario, la FCF emitió una misiva pública donde rechazó de manera categórica lo que consideró “agresiones y asedio” contra los jugadores y sus entornos, omitiendo cualquier mención o autocrítica sobre los derechos de la menor involucrada. La prensa local ha reportado que el futbolista y su núcleo familiar habrían recibido intimidaciones virtuales a raíz de la divulgación del material audiovisual.

La primera decisión de la Selección Colombia con James tras el desplante a la  hija de Gustavo Petro - Bolavip

El escándalo institucional se profundizó tras filtrarse un documento oficial emitido previamente por la Federación y dirigido a José Manuel Sandoval, exaspirante al Congreso por la coalición oficialista Pacto Histórico.

En dicha comunicación, sustentada con capturas de pantalla, la FCF intimaba al político de izquierda a suspender de inmediato el uso de la indumentaria oficial y los símbolos patrios combinados con logos de la entidad, argumentando:

Infracciones marcarias según la Decisión 486 de 2000.

Aprovechamiento indebido de la reputación ajena.

Asociación indebida con fines políticos y publicitarios.

La polémica radica en que, frente a idénticas prácticas de campaña desplegadas por el candidato presidencial de extrema derecha, el abogado Abelardo de la Espriella, la Federación ha optado por mantener una postura de neutralidad y silencio, absteniéndose de emitir requerimientos legales similares.

Polémica en Colombia porque supuestamente James Rodríguez negó una foto a  la hija de Petro

 

A este complejo panorama se suman las recientes declaraciones de Abelardo de la Espriella en una entrevista concedida al periodista Luis Carlos Vélez. El candidato derechista confesó públicamente su intención de desacatar una medida cautelar vigente que le prohíbe utilizar la indumentaria de la Selección Colombia en sus actividades proselitistas, amparándose en el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

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Analistas y líderes de opinión han manifestado su profunda preocupación ante la postura del jurista. Sostienen que el anuncio de incumplir los fallos de los jueces de la República debilita los cimientos democráticos de la división de poderes antes de una eventual llegada a la Casa de Nariño. Mientras la tensión electoral aumenta, el uso de la camiseta de la selección nacional ha dejado de ser un elemento de cohesión para convertirse en el epicentro de la disputa por el poder en Colombia.