El exlíder del PSM denuncia en ‘Horizonte’ la “deriva autoritaria” del jefe del Ejecutivo y su dependencia de una “coalición negativa” de independentistas y herederos de ETA.

 

 

El muro de contención y aparente normalidad con el que el palacio de la Moncloa intenta amortiguar el goteo constante de revelaciones judiciales ha vuelto a saltar por los aires, esta vez desde dentro de sus propias filas históricas.

El programa Horizonte, conducido en Cuatro por Iker Jiménez y Carmen Porter, se convirtió anoche en el escenario de una de las enmiendas a la totalidad más severas y demoledoras que ha recibido el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, firmada por el exsecretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez.

Con cuatro décadas de militancia en la formación y tras haber compartido 35 años de trayectoria política en el socialismo madrileño junto al actual presidente, el profesor de Economía rompió amarras de forma implacable, asegurando sentirse “en paz y libre” para analizar el dantesco panorama de degradación institucional que atraviesa España mientras las redacciones examinan los últimos folios del sumario del ‘caso Leire’.

 

Horizonte: Tomás Gómez, exsecretario general del PSOE de Madrid: "Sánchez  ha matado al partido, no debe seguir ni un día más" Video | Mediaset  Infinity

 

Durante su intervención, Gómez trazó un perfil psicológico e ideológico del jefe del Ejecutivo que los analistas en plató calificaron de “espeluznante”.

El exdirigente madrileño reveló haber escuchado a personas pertenecientes al entorno más íntimo del mandatario asegurar abiertamente que son “republicanos antes que demócratas”, alertando sobre el peligro extremo que esta escala de valores representa para el orden constitucional.

“Lo único que le provoca emoción es el poder”, relató Gómez con severidad.

“Pero el poder como lo entiende él. En la pandemia, siente ese poder cuando firma y nos encierra a todos en casa”.

Según el exlíder del PSM, el sanchismo ha instrumentalizado sistemáticamente el miedo para mantener controlada a la sociedad civil, mientras que, ante el acoso de las sucesivas tramas de corrupción, el presidente opera bajo la única obsesión de “cómo acostarse siendo presidente”.

 

Tomás Gómez sopapea a Pedro Sánchez denunciando cómo instauró su dictadura  del terror en el PSOE y en España - Periodista Digital

 

La crítica de Tomás Gómez no se limitó a la gestión gubernamental, sino que certificó la defunción del proyecto político tradicional de las siglas del puño y la rosa.

“Pedro Sánchez mató al Partido Socialista. No debe seguir ni un día más en el poder”, sentenció sin contemplaciones, señalando que la viabilidad del Ejecutivo actual depende exclusivamente de una “coalición negativa de independentistas, nacionalistas y herederos de ETA”.

A ojos del histórico militante, el sanchismo ha traicionado los principios fundacionales de la socialdemocracia al pudrir el funcionamiento ordinario de las instituciones, difuminar las fronteras éticas entre lo público y lo privado, y gobernar de espaldas al Parlamento mediante la prórroga sistemática de presupuestos mientras se despliega una ofensiva feroz contra la independencia del Poder Judicial.

Las tesis expuestas por Gómez fueron refrendadas por los analistas independientes presentes en la mesa de debate.

La periodista María Jamardo intervino para censurar con dureza las maniobras orquestadas desde el Ministerio del Interior y la dirección de la Guardia Civil para “reventar” las pesquisas de la UCO con el único fin de ocultar el fango de la fontanería de Ferraz.

Esta campaña de presión gubernamental sobre los estamentos encargados de la investigación penal ha provocado, según se recordó en el programa, una reacción inédita en el plano institucional: un escrito unánime del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para plantarse con un rotundo “basta ya” ante las injerencias del Ejecutivo.

Ante este escenario, Tomás Gómez concluyó que el país no puede prolongar su agonía institucional y que la convocatoria inmediata de elecciones generales representa la “única salida natural y posible”.