Rafa Nadal analiza el nuevo valor del dinero: “Antes se ahorraba para una casa o un coche, ahora muchas personas invierten en experiencias y en viajar”
La dificultad para acceder a una vivienda y el auge de los viajes reflejan, según Rafa Nadal, un profundo cambio en la forma de ahorrar y disfrutar del dinero.

Rafa Nadal ha iniciado una nueva etapa alejada de la competición profesional, pero continúa reflexionando sobre algunos de los grandes cambios sociales y económicos de los últimos años.
El extenista mallorquín, considerado uno de los mejores deportistas de la historia, ha hablado sobre la transformación de los hábitos de consumo y la manera en la que las nuevas generaciones entienden el ahorro, el ocio y la forma de disfrutar del dinero.
Durante una entrevista concedida a la cadena estadounidense CNBC, Nadal explicó que existe un cambio evidente en las prioridades de muchas personas.
Si durante décadas comprar una vivienda o un vehículo fue uno de los grandes objetivos económicos de las familias, actualmente los viajes y las experiencias han ganado un protagonismo cada vez mayor.
“Antes se intentaba ahorrar para comprar un coche o una casa. Ahora la gente valora mucho las experiencias e invierte mucho en viajar y conocer lugares diferentes”, aseguró el campeón español.
Para Nadal, esta evolución responde a una modificación profunda en la mentalidad de la sociedad.
Aunque reconoce que la vivienda continúa siendo un objetivo importante para muchas personas, considera que las dificultades económicas actuales han cambiado la manera en la que se planifican los gastos y se utilizan los ahorros.
“La mentalidad de la gente ha cambiado mucho”, explicó el exnúmero uno del mundo, señalando que antiguamente era habitual que una persona destinara gran parte de sus esfuerzos económicos durante años a conseguir una propiedad o un coche.
En cambio, ahora existe una mayor tendencia a buscar momentos, recuerdos y experiencias que puedan disfrutarse de manera inmediata.

El análisis de Nadal está también relacionado con su propia trayectoria vital. Durante más de dos décadas como tenista profesional, el mallorquín recorrió el mundo disputando torneos en los cinco continentes.
Hoteles, aeropuertos, concentraciones y viajes constantes formaron parte de su rutina desde que comenzó su carrera al más alto nivel.
Precisamente esa experiencia personal fue una de las razones que le llevaron a interesarse por el sector turístico. Nadal considera que haber vivido durante tantos años como viajero le ha permitido comprender qué buscan las personas cuando se alojan fuera de casa.
“Eso es lo que hice durante la mitad de mi vida y sé lo que más me gusta”, explicó al hablar de su relación con los hoteles y el mundo de los viajes.
Su entrada en la industria turística se materializó con la creación de Zel Hotels, una marca impulsada junto a Meliá Hotels International en 2022.
El proyecto apuesta por una filosofía inspirada en el estilo de vida mediterráneo, combinando descanso, gastronomía, bienestar y experiencias vinculadas al entorno.
La apertura de nuevos establecimientos de la cadena refleja la nueva fase profesional del exdeportista, que desde su retirada del tenis en noviembre de 2024 ha centrado parte de sus esfuerzos en diferentes proyectos empresariales, deportivos y educativos.
A pesar de haber cerrado una etapa histórica en las pistas, Nadal reconoce que nunca se planteó una retirada basada en la ausencia de objetivos.
“No soy el tipo de persona que se levanta por la mañana sin saber qué hacer. Mi objetivo era seguir adelante”, afirmó.
Para el ganador de 22 títulos de Grand Slam, la retirada no significó abandonar la actividad, sino trasladar la disciplina y la mentalidad competitiva que desarrolló durante su carrera deportiva a nuevos ámbitos.
El auge de los viajes frente a la compra de bienes materiales coincide con una realidad económica marcada por las dificultades de acceso a la vivienda.
El aumento de los precios inmobiliarios, los cambios en los tipos de interés y la menor capacidad de ahorro de muchos hogares han complicado que una parte de la población pueda adquirir una casa.
Esta situación ha provocado que muchas personas retrasen la compra de una vivienda y destinen parte de sus recursos a otras formas de consumo, entre ellas los viajes, el ocio y las experiencias personales.

El turismo se ha convertido así en uno de los sectores con mayor crecimiento en los últimos años.
Tras la pandemia, numerosas familias han priorizado recuperar el tiempo perdido y dedicar parte de sus ingresos a conocer nuevos destinos, vivir experiencias diferentes y disfrutar del tiempo libre.
Para Nadal, este fenómeno no responde únicamente a una cuestión económica, sino a una nueva forma de entender qué aporta valor a la vida de las personas.
Frente a la acumulación de bienes materiales, muchos consumidores buscan ahora recuerdos y experiencias que permanezcan en el tiempo.
Esta filosofía encaja con la nueva etapa del propio Nadal, que continúa construyendo una trayectoria fuera del tenis.
Además de su proyecto hotelero, el mallorquín mantiene una fuerte vinculación con el deporte y la formación a través de iniciativas como la Rafa Nadal Academy, centrada en la preparación deportiva y educativa de jóvenes talentos.
El extenista asegura que su intención es trasladar fuera de la pista los valores que marcaron su carrera: esfuerzo, constancia, trabajo en equipo y capacidad para superar dificultades.
“Del mismo modo que construí un legado dentro de la pista, ahora es el momento de construir un legado fuera de ella”, ha explicado.
Nadal considera que el deporte le ha proporcionado herramientas fundamentales para afrontar cualquier desafío, tanto en la competición como en el mundo empresarial.
“La disciplina deportiva te enseña a tolerar la frustración, a trabajar en equipo, a aceptar que a veces se pierde y a gestionar también las victorias”, afirmó.
Con esta nueva visión, el campeón español afronta su futuro manteniendo la misma filosofía que le acompañó durante toda su carrera: adaptarse a los cambios, seguir aprendiendo y buscar nuevos retos.
Ahora, lejos de las pistas de tenis, Nadal apuesta por un modelo de éxito en el que las experiencias, la educación y la creación de proyectos con propósito ocupan un lugar central.
