Marc Cucurella inmortaliza a Luis de la Fuente en su piel y cumple la promesa que hizo antes del Mundial: “Las promesas se cumplen”
Este martes 28 de julio, el defensa ha cumplido su palabra y ha acudido a un estudio para hacerse un tatuaje muy realista del seleccionador.

Marc Cucurella ha demostrado que su palabra vale tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Apenas unos días después de que la selección española conquistara la Copa del Mundo de 2026, el lateral izquierdo ha cumplido una de las promesas más comentadas del campeonato y se ha tatuado el rostro del seleccionador Luis de la Fuente, un gesto que simboliza el agradecimiento y la confianza que siente hacia el técnico que ha liderado una de las etapas más exitosas del fútbol español.
La historia comenzó meses antes del torneo, cuando Cucurella participó en una entrevista en El Partidazo de COPE.
Durante la conversación, fue preguntado por la promesa que estaría dispuesto a cumplir si España lograba proclamarse campeona del mundo.
Fiel a su carácter espontáneo y desenfadado, el defensa respondió sin dudar: “Me podría tatuar pequeñita la cara de Luis de la Fuente”.
Aquellas palabras provocaron las risas de los presentes, pero el futbolista dejó claro que hablaba completamente en serio.
Tras la histórica victoria de España sobre Argentina en la final del Mundial, disputada el 19 de julio y resuelta por un ajustado 1-0, la promesa volvió inmediatamente a la actualidad.
El propio Luis de la Fuente bromeó entonces con el asunto, recordando públicamente a sus jugadores que las promesas estaban para cumplirse.
Incluso comentó con humor que “tampoco soy tan feo”, animando a Cucurella a llevar adelante la idea.

Lejos de dejarlo en una simple anécdota, el internacional español acudió el 28 de julio al estudio del prestigioso tatuador Joaquín Ganga, uno de los artistas más reconocidos del panorama internacional y habitual de numerosas celebridades del deporte y del espectáculo.
Durante la sesión estuvo acompañado por el popular creador de contenido Ceciarmy, quien compartió parte del proceso en redes sociales.
El resultado fue un tatuaje hiperrealista situado en el antebrazo izquierdo, donde aparece Luis de la Fuente sosteniendo la Copa del Mundo junto al emblema oficial del torneo, una imagen que resume el mayor éxito reciente de la selección española.
El propio Cucurella compartió el momento en sus historias de Instagram junto a una fotografía con Ganga y Ceciarmy, acompañada por un mensaje tan breve como contundente: “Las promesas se cumplen”.
Poco después publicó otra imagen mostrando el tatuaje ya terminado junto a la frase “Promesa cumplida”, que rápidamente se hizo viral entre aficionados, compañeros de profesión y seguidores de la selección española.
El gesto ha sido ampliamente aplaudido por el entorno del fútbol, ya que refleja la estrecha relación que el vestuario mantiene con Luis de la Fuente.
Desde su llegada al banquillo de la selección absoluta, el técnico riojano ha construido un grupo muy unido que primero conquistó la Eurocopa de 2024 y, dos años más tarde, alcanzó la segunda Copa del Mundo de la historia del fútbol español.
En ese camino, Cucurella se convirtió en una pieza imprescindible del equipo, disputando todos los encuentros del campeonato como titular y siendo uno de los futbolistas más destacados por su regularidad defensiva y su constante aportación ofensiva desde el carril izquierdo.

La promesa cumplida llega además en uno de los momentos más importantes de la carrera deportiva del lateral catalán.
Después de cuatro temporadas defendiendo la camiseta del Chelsea, el futbolista ha iniciado una nueva etapa en el Real Madrid.
El club blanco hizo oficial su incorporación el pasado 15 de junio tras alcanzar un acuerdo con la entidad inglesa por un traspaso valorado en torno a 55 millones de euros y un contrato que lo vincula con el conjunto madridista hasta junio de 2032.
El fichaje supone el regreso de Cucurella al fútbol español después de consolidarse como uno de los mejores laterales de la Premier League.
Antes de despedirse de Inglaterra, el internacional publicó un emotivo vídeo dedicado al Chelsea, al club, a sus compañeros y a la afición.
“Llegué como un chaval y dejo el club siendo un hombre”, afirmó emocionado, agradeciendo el crecimiento personal y profesional que había experimentado durante su etapa en Londres, donde conquistó la UEFA Conference League, el Mundial de Clubes y terminó convirtiéndose en uno de los líderes del vestuario.
Ahora, instalado de nuevo en España junto a su pareja, Claudia Rodríguez, y sus tres hijos, Marc Cucurella afronta uno de los mayores desafíos de su trayectoria deportiva defendiendo la camiseta del Real Madrid.
Sin embargo, antes de centrarse plenamente en esta nueva etapa, ha querido cerrar el inolvidable verano que le convirtió en campeón del mundo dejando para siempre grabado en su piel el rostro del entrenador que creyó en él desde el primer día.
Un tatuaje que va mucho más allá de una simple promesa: representa el vínculo entre un futbolista y el técnico que lideró a toda una generación hacia la gloria mundial.