De las redes al poder: la polémica carrera de la joven ‘influencer’ Gabriela Muñoz tras las denuncias de tráfico de influencias en Colombia
La creadora de contenido, de apenas 20 años, pasó de ser creadora de contenido a ocupar un cargo dentro del Estado, y ahora enfrenta críticas tras los señalamientos realizados por la directora del Fondo Adaptación

Con apenas 20 años y sin ostentar un título profesional, la creadora de contenido Gabriela Muñoz Olaya ha pasado del activismo digital y los videos virales a convertirse en el centro de un convulso escándalo político en Colombia.
La joven, ampliamente conocida en las plataformas por su cercanía al presidente Gustavo Petro, enfrenta graves cuestionamientos sobre un presunto abuso de poder e injerencia indebida en la Aeronáutica Civil (Aerocivil), entidad donde ocupó un cargo formal de bajo nivel mientras, según denuncias de altos funcionarios, tomaba decisiones de alcance directivo.
La mecha del escándalo la encendió Angie Rodríguez, actual directora del Fondo Adaptación y exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre).
Rodríguez señaló públicamente a Muñoz de encabezar un sofisticado esquema de gestión de cargos y cuotas de poder dentro de la Aerocivil.
Según estas declaraciones, a pesar de figurar formalmente bajo el cargo de Auxiliar 1 —un puesto de nivel asistencial asignado mediante la Resolución 01224 del 30 de mayo de 2025—, la joven influenciadora asistía con frecuencia a reuniones directivas de alto nivel y participaba activamente en la asignación de puestos estratégicos dentro del organismo regulador de la aviación.
La sombra del nepotismo se intensificó al revelarse que el mismo día de la vinculación de Gabriela Muñoz, la Aerocivil emitió la Resolución 01225 para nombrar a su hermano, Santiago David Muñoz Olaya, en el cargo de Auxiliar 5.
Rodríguez comparó abiertamente este modus operandi con otros casos de supuesta corrupción e injerencia desmedida investigados dentro del Gobierno nacional, advirtiendo formalmente a las instancias del Ejecutivo sobre la peligrosa intromisión de personas sin perfil ni experiencia directiva en la conducción de las dependencias del Estado.

El recorrido institucional de Muñoz dio un nuevo giro al pasar a la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) del representante a la Cámara Marco Emilio Hincapié, militante del movimiento oficialista Pacto Histórico.
Su llegada al Congreso de la República reavivó las críticas sobre las dinámicas de contratación pública, ya que la joven no cuenta con una titulación universitaria —actualmente cursa estudios de Derecho—, lo que ha generado intensos debates sobre la idoneidad y los méritos requeridos para ocupar responsabilidades de esa índole en el aparato estatal.
Frente a la lluvia de cuestionamientos, la influenciadora rompió el silencio a través de sus canales digitales para rechazar enfáticamente las acusaciones de la directora del Fondo Adaptación.
Muñoz enmarcó los señalamientos como un episodio de violencia política y de género dirigido a socavar su reputación personal y profesional.
Defendió la legitimidad de su trayectoria, aseguró que sus posturas e ideales sociales preceden a cualquier designación pública y anunció el inicio de acciones legales por injuria y calumnia para limpiar su nombre, mientras la opinión pública colombiana continúa debatiendo los límites de la influencia política y el mérito en la función pública.