Vozinha sacude el fútbol chileno: el reglamento de la ANFP frena su famoso apodo en Colo Colo tras firmar un millonario contrato
El arquero de Cabo Verde, sensación del Mundial, es nuevo jugador de Colo Colo, pero le surgió un inesperado contratiempo
El mercado de pases del fútbol chileno ha sumado una de las incorporaciones más llamativas y mediáticas de los últimos tiempos.
El guardameta internacional caboverdiano Josimar José Évora Dias, conocido popularmente en el planeta fútbol como Vozinha, se convirtió oficialmente en el nuevo refuerzo de Colo Colo tras firmar un contrato que lo vinculará al Cacique por los próximos 18 meses.
El portero de 40 años, que se transformó en una de las grandes figuras y sensaciones del Mundial 2026 tras integrar el once ideal de la cita planetaria —donde el premio al Guante de Oro recayó en el español Unai Simón y Cabo Verde hizo historia al poner en aprietos a la selección de Argentina en la fase de dieciseisavos de final—, llega al Estadio Monumental en condición de agente libre tras finalizar su vínculo con el GD Chaves de la segunda división de Portugal.
La directiva de Blanco y Negro reactivó las negociaciones por el africano luego de que se frustrara definitivamente el fichaje del uruguayo Santiago Mele, quien optó por recalar en Independiente de Avellaneda.
Sin embargo, el desembarco del arquero en el campeonato chileno trae consigo un insólito e inesperado contratiempo reglamentario que amenaza con impedirle vestir su ya célebre denominación en la espalda.
De acuerdo con lo estipulado en el artículo 36° de las Bases del Campeonato de Primera División de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), los futbolistas profesionales están obligados a identificarse en la parte posterior de su camiseta exclusivamente con su apellido paterno y/o materno, utilizando una tipografía con una altura de entre 5 y 5,5 centímetros.
La normativa chilena es categórica al señalar que no se admitirán bajo ninguna circunstancia apodos, apelativos o sobrenombres.
Ante este escenario, el arquero se verá forzado a lucir el apellido “Évora” o “Dias” durante los partidos oficiales, a menos que la dirigencia alba logre gestionar una excepción o modificación de las bases ante el Consejo de Presidentes.
El apodo que causa furor a nivel internacional posee un origen profundamente personal que se remonta a la infancia del futbolista en su natal Mindelo, la segunda ciudad más poblada de Cabo Verde.
Tras ser criado por sus abuelos maternos debido a que su madre trabajaba extensas jornadas y su padre cumplía servicio en el ejército, el pequeño Josimar desarrolló la costumbre de abandonar los partidos de fútbol callejero con niños mayores y refugiarse en casa junto a su abuela cada vez que se enojaba o sufría una pataleta.
Aquella estrecha relación familiar derivó en que sus compañeros lo bautizaran como “Vozinha”, expresión que significa literalmente “abuelita” en idioma portugués.
En el ámbito financiero, el traspaso supone un salto económico impactante en la carrera del guardameta.
Mientras que en las filas del GD Chaves de la división de plata portuguesa su sueldo mensual no alcanzaba los 10.000 dólares, en Colo Colo percibirá una remuneración cercana a los 47 millones de pesos chilenos mensuales, cifra equivalente a aproximadamente 48.000 dólares estadounidenses.
Con este ingreso, el arquero se ubica en el escalafón medio de la plantilla alba, compartiendo un rango salarial similar al de figuras como Tomás Alarcón y Víctor Felipe Méndez.
La cúspide de la escala salarial del vestuario colocolino continúa encabezada por el centrocampista Arturo Vidal, cuyos ingresos mensuales bordean los 114 millones de pesos chilenos (120.000 dólares), seguido en la nómina por el mediocampista Claudio Aquino con 80 millones de pesos (84.000 dólares) y el delantero Javier Correa con 70 millones de pesos chilenos (74.000 dólares) al mes.
