Las hijas de los Reyes, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, cobran un protagonismo institucional sin precedentes durante la solemne ceremonia de bienvenida en el Palacio Real.

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La capital de España se ha vestido de gala para recibir una de las visitas más trascendentales de los últimos tiempos en el ámbito diplomático y eclesiástico. El viaje papal de Su Santidad León XIV ha comenzado con un despliegue de solemnidad institucional que reafirma los profundos y milenarios lazos históricos que unen a la Corona española con la Santa Sede, consolidando de manera definitiva las relaciones bilaterales entre ambos Estados.

Este histórico encuentro se produce pocos meses después de que el Rey Felipe VI tomara posesión como protocanónigo honorario de la Basílica de Santa María la Mayor de Roma, un privilegio exclusivo reservado por tradición a los jefes de Estado españoles, sirviendo como preámbulo perfecto para las jornadas que se viven hoy en Madrid.

Así ha sido el primer encuentro de Leonor y Sofía con León XIV: sonrisas y  un beso en el anillo del Papa

El patio de la Plaza de la Armería del Palacio Real fue el escenario elegido para la rendición de honores, ejecutada con una precisión coreográfica milimétrica. A las 11:48 horas de la mañana, el vehículo del Sumo Pontífice, portando el guion amarillo y blanco de la Ciudad del Vaticano y escoltado solemnemente por el Escuadrón de Escolta Real a caballo, hacía su entrada en la plaza de armas.

Allí aguardaba una imponente formación de la Guardia de Honor, integrada por:

La Escuadra de Gastadores y la Unidad de Música.

El Grupo de Honores con sus tres compañías insignes: Monteros de Espinosa, Mar Océano y Plus Ultra.

La Batería Real y la sección de motos del Grupo de Escoltas.

A pie de coche y sobre la alfombra roja, Don Felipe y Doña Letizia recibieron al Pontífice. Cumpliendo rigurosamente con el protocolo y la tradición, el Monarca besó la mano derecha de León XIV, mientras que la Reina besó el anillo papal.

Nota de Protocolo: En la tribuna de honor esperaban la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, quienes en su primer encuentro oficial con el Santo Padre Robert Prebost, saludaron con respeto y calidez besando el anillo del Pontífice, un gesto que subraya la continuidad generacional del respeto de la Corona hacia la Iglesia.

Así ha sido el primer encuentro de Leonor y Sofía con León XIV: sonrisas y  un beso en el anillo del Papa

 

La trascendencia política del viaje se hizo evidente con la salva de 21 cañonazos disparada por la Batería Real, la máxima distinción militar reservada de forma exclusiva a los jefes de Estado extranjeros, seguida por la interpretación de las notas de los himnos nacionales del Vaticano y de España. Posteriormente, León XIV, en su condición de mandatario, acompañó a Felipe VI a revistar las tropas presentes.

Tras el desfile, la comitiva se dirigió al interior del palacio, recorriendo el Zaguán y la Escalera de Embajadores —custodiada minuciosamente por las secciones de lanceros y alabarderos— hacia la Sala Gasparini. El saludo a las altas autoridades del Estado tuvo lugar en el emblemático Salón del Trono.

Así ha sido el primer encuentro de Leonor y Sofía con León XIV: sonrisas y  un beso en el anillo del Papa

 

La agenda de este viaje papal ha sido diseñada con un claro mensaje de futuro. Las hijas de Sus Majestades los Reyes han adquirido un protagonismo activo de gran relevancia institucional que continuará durante el fin de semana.

    Sábado 6: Participación activa en las ceremonias oficiales del Palacio Real y el posterior acto institucional en el Salón de Columnas, donde el Rey y el Papa dirigirán sus discursos ante el cuerpo diplomático y la sociedad civil.

    Domingo 7: Asistencia y rol destacado en la solemne misa de Corpus Christi que el Santo Padre oficiará de manera multitudinaria en la Plaza de Cibeles.

Este encuentro no solo refuerza el peso específico de España dentro del contexto político y religioso internacional, sino que deja una fotografía fija para la historia: la de una monarquía parlamentaria que respeta sus raíces y proyecta su relevancia diplomática hacia el futuro.

La princesa Leonor y la infanta Sofía reciben al Papa León XIV de negro,  tal y como marca el protocolo: sus looks al detalle