La lucha de Rafa Nadal por mantener la privacidad de sus hijos
El segundo hijo del tenista con Mery Perelló, Miquel, fue bautizado el pasado domingo en la más estricta intimidad

El pasado domingo 21 de junio, la iglesia católica de Crist Rei de Manacor, en Mallorca, fue el escenario del bautizo de Miquel, el segundo hijo de Rafa Nadal y Mery Perelló, nacido en agosto del año pasado.
Una emotiva ceremonia en el mismo enclave en el que se celebró también el sacramento del primer hijo de la pareja. Escogida por su cercanía a la residencia familiar de la madre del pequeño, la iglesia acogió el evento en la más estricta intimidad. El templo abrió sus puertas exclusivamente para esta ceremonia, demostrando el carácter reservado y familiar del evento.

Fieles a su costumbre de mantener su vida privada fuera del foco mediático, los detalles sobre la ceremonia son escasos. Sin embargo, sí se ha podido saber que entre los presente se encontraba Toni Nadal, tío de Rafa y durante mucho tiempo su entrenador. Quien acudió a la ceremonia religiosa pero no pudo asistir a la posterior celebración por compromisos laborales. Además de Toni, también estuvieron presentes los padres del tenista, Sebastián Nadal y Ana María Perera, así como su hermana, Maribel; además de la familia de ella.

«Un padre normal»
A sus 39 años, el ganador de 22 Grand Slam afronta ahora una nueva etapa en su vida alejado de las pistas y enfocado más que nunca en la familia que ha creado junto a su esposa.
Tremendamente celoso de su intimidad, el deportista estuvo hace unas semanas de actualidad después de estrenar en Netflix ‘RAFA’, una miniserie documental que abarca desde otra dimensión el final de su carrera y que cuenta con testimonios de su familia y de aquellos que han estado siempre a su lado en su ascenso hasta la cima.
Con motivo del estreno, el tenista concedió una entrevista con la revista ‘¡Hola!’ en la que se sinceró sobre su papel como padre de sus dos hijos, Rafa Jr, nacido en 2022, y Miquel, que llegó al mundo en 2025. Ellos, junto a su esposa, se han convertido en el nuevo centro de su vida y le han hecho replantearse sus prioridades en los últimos años.

Ellos formaron una parte importantísima en su adiós al tenis, pues con su nacimiento Rafa se dio cuenta de que sus hijos pasaron a ser «el centro de tu mundo». De hecho, su primogénito fue uno de los grandes protagonistas del homenaje tras confirmar su adiós: «Estaba allí como una persona más dentro de ese día. Fue muy emocionante para todos».
Respecto a su crianza, Nadal admitió que no quiere que Rafa y Miquel «crezcan admirando al deportista»: «No tengo gran interés en que sepan quién era su padre por haber jugado al tenis. Supongo que con el tiempo lo sabrán. Pero no soy yo quien se lo va a contar», contó durante la entrevista.
De hecho, tal y como aseguró durante la conversación, el principal objetivo del manacorí es «ser un padre normal y corriente» y tratar de esforzarse porque sus hijos le vean como «un buen padre». «Que les eduquemos de la manera correcta, que crezcan bien formados y que sientan que tienen un padre y una madre que les quieren, que están a su lado y que van a apoyarles en lo que necesiten. Lo demás ya llegará», sentenció.