Descentralización y seguridad: Abelardo de la Espriella designa al mayor general Alejandro Barrera como nuevo director de la Policía Nacional
El presidente electo designó a dos generales retirados para liderar la institución y anunció el traslado permanente de la subdirección policial a Barranquilla, en una apuesta por descentralizar la administración de la seguridad

La administración colombiana entrante para el periodo 2026-2030, liderada por el presidente electo Abelardo de la Espriella, oficializó una reestructuración profunda en la cúpula directiva y en la arquitectura operativa de la Policía Nacional de Colombia.
En el marco de la Cumbre de Seguridad Urbana celebrada en Barranquilla ante la presencia de mandatarios locales de nueve capitales del país, el futuro jefe de Estado anunció el reintegro al servicio activo del mayor general retirado Jesús Alejandro Barrera Peña para asumir la Dirección General de la institución a partir del 7 de agosto de 2026.
La decisión viene acompañada de una reforma estructural sin precedentes: la instalación permanente de la Subdirección General de la Policía en la ciudad de Barranquilla, una medida orientada a descentralizar la toma de decisiones operativas e intensificar la lucha contra la criminalidad en la región del Caribe colombiano.
El nombramiento del mayor general Barrera Peña representa el retorno al mando de un oficial con una trayectoria de más de tres décadas caracterizada por el liderazgo en áreas estratégicas de inteligencia y control territorial.
Nacido en el municipio de Orocué, departamento de Casanare, en 1970, e ingresado a la Escuela de Cadetes de Policía General Francisco de Paula Santander en 1988, Barrera desarrolló una destacada labor directiva dentro de la institución.
Durante su carrera profesional ejerció como jefe de Operaciones de la Dirección de Inteligencia Policial (Dipol), subdirector de la misma unidad y oficial de enlace institucional ante la agencia Europol en territorio francés.
Entre 2017 y 2021 estuvo al frente de la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural, liderando operaciones contra la minería ilegal y esquemas de protección a la producción agrícola, además de comandar la Región de Policía Número 3 en el Eje Cafetero.
Su paso al retiro en 2022 se produjo en el contexto de la reorganización de mandos ejecutada al inicio del gobierno saliente de Gustavo Petro, completando cuatro años fuera del servicio activo hasta esta nueva llamada a las filas.

La nueva cúpula policial estará integrada formalmente por oficiales de amplia experiencia en gestión pública y combate al crimen organizado.
La Subdirección General de la Policía será asumida por el general en retiro Norberto Mujica Jaime, oriundo de Barranquilla, egresado del Colegio Militar Acolsure en 1987 y ascendido a brigadier general en 2017.
Mujica cuenta con un perfil técnico fundamentado en la dirección de la Escuela de Cadetes General Santander, la jefatura de Operaciones de Inteligencia y la dirección del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), además de haber encabezado operativos contra redes internacionales de narcotráfico.
Su misión principal será la instalación y conducción de la sede de la Subdirección en el departamento del Atlántico para fortalecer la capacidad de respuesta en la Costa Norte.
Por su parte, la articulación del modelo de seguridad ciudadana en los centros urbanos estará bajo la coordinación del general en retiro Ricardo Augusto Alarcón Campos, exdirector de Antinarcóticos, excomandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla y exjefe de la Región de Policía Número 8.
La estrategia articulada por el equipo de De la Espriella responde a la exigencia de abordar un escenario complejo en materia de orden público.
Colombia enfrenta desafíos persistentes debido al accionar de grupos armados al margen de la ley, estructuras de delincuencia organizada transnacional y un incremento en los delitos de extorsión que impactan a los centros urbanos y rurales.
La descentralización del mando operativo busca estrechar la coordinación entre la Policía Nacional y las alcaldías locales para desarticular economías ilícitas y devolver la tranquilidad a los territorios.
La formalización legal de las reincorporaciones y de los nuevos nombramientos directivos se concretará mediante los decretos administrativos que expedirá el Ejecutivo tan pronto se formalice el traspaso de mando presidencial.
Hasta la emisión de dichos actos, la estructura directiva de la Policía Nacional continúa bajo el mando formal del general William Oswaldo Rincón Zambrano como director general y del mayor general Arnulfo Rosemberg Novoa Piñeros en la subdirección.
Con este anuncio, el nuevo gobierno delinea sus primeras líneas operativas en materia de defensa institucional y presencia estatal descentralizada.
