El sanchista Alan Barroso ROMPE con Sánchez: “Nos trata de imbéciles” – News

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El sanchista Alan Barroso ROMPE con Sánchez: “Nos trata de imbéciles”

El sanchista Alan Barroso ROMPE con Sánchez: “Nos trata de imbéciles”

🔥 Una intervención de Félix Bolaños sobre Marruecos ha provocado una inesperada reacción de Alan Barroso.

El periodista ha utilizado las redes sociales para lanzar duras críticas contra la posición del Gobierno y recuperar el recuerdo de la crisis de 2021.

Sus palabras han sorprendido incluso a algunos de sus seguidores.

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La crisis de Ceuta ha provocado un nuevo enfrentamiento político en torno a la relación de España con Marruecos y, en esta ocasión, una de las reacciones más llamativas ha llegado desde el periodista Alan Barroso, conocido por haber defendido en numerosas ocasiones posiciones próximas a la izquierda y al Gobierno de Pedro Sánchez.

El detonante fueron las declaraciones realizadas el jueves por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, durante su comparecencia ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso.

Bolaños rechazó las acusaciones de la oposición sobre una posible implicación de Marruecos en la entrada masiva de personas en Ceuta y aseguró que «no hay ninguna evidencia de que Marruecos haya liderado, impulsado o dirigido la entrada masiva».

El ministro pidió a PP y Vox que dejaran de formular acusaciones contra Rabat sin pruebas y defendió la necesidad de preservar las relaciones de buena vecindad con Marruecos.

«Faltan al respeto sin pruebas a Marruecos», afirmó Bolaños, antes de recomendar a sus adversarios políticos un «curso acelerado de diplomacia».

Las palabras del ministro provocaron una respuesta especialmente dura de Barroso.

«Esto es vergonzoso.

Nos tratan de imbéciles.

Nos lo hicieron el 2021.

Nos lo vuelven a hacer ahora», escribió el periodista en X.

Su crítica no se quedó en la cuestión diplomática.

Barroso cuestionó que, ante la situación de Ceuta, el Gobierno dedicara parte de su discurso a reclamar respeto hacia Marruecos.

 

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«EEUU e Israel alientan públicamente lo que pasa.

¿Y la reacción del Gobierno es salir a pedir respeto a Marruecos?», escribió.

A continuación, dirigió también una crítica directa a las autoridades marroquíes: «Que respeten ellos a su propio pueblo antes de utilizarlo como carnaza y mandarlos a morir para presionar a España.

Qué vergüenza».

El mensaje adquirió especial repercusión porque procede de un periodista que ha mantenido durante años posiciones claramente situadas en el espacio progresista.

Sin embargo, describir el episodio como una ruptura definitiva de Barroso con Sánchez sería ir más allá de lo que permiten sus declaraciones.

No existe constancia de que el periodista haya anunciado que rompe políticamente con el presidente del Gobierno ni de que haya abandonado sus posiciones ideológicas anteriores.

Lo que sí está acreditado es que ha formulado una crítica muy contundente contra la actuación del Ejecutivo en este episodio concreto.

Barroso también cuestionó el contraste entre la política exterior defendida por el Gobierno en otros escenarios y la actitud mostrada ante Marruecos.

En otro mensaje, criticó que el Ejecutivo hubiera reivindicado una política exterior soberana e independiente frente a dirigentes como Donald Trump o Benjamin Netanyahu y, al mismo tiempo, adoptara una posición que él considera excesivamente complaciente con Rabat.

«No se puede ir de que tienes una posición soberana e independiente porque plantas cara a Trump y a Netanyahu.

Bien hecho», escribió, antes de criticar tanto al Gobierno como a la oposición por sus respectivas posiciones sobre Marruecos.

 

 

 

 

alán barroso

 

 

El periodista concluyó su argumentación asegurando que, a su juicio, el Ejecutivo había perdido en pocas semanas parte del capital político que había construido en materia internacional: «Todo el importante trabajo a nivel de relato internacional perdido en un mes».

La polémica se produce mientras el Gobierno intenta explicar las circunstancias que rodearon la llegada masiva de personas a Ceuta el pasado 30 de julio.

Durante su comparecencia, Bolaños sostuvo que el Ejecutivo no disponía de información «ni previa ni precisa» sobre la magnitud del movimiento migratorio que posteriormente se produjo y cifró la llegada en torno a 70.

000 personas.

El ministro también defendió la actuación del Gobierno y aseguró que Pedro Sánchez permaneció informado durante sus vacaciones y dio instrucciones sobre la situación.

Al mismo tiempo, respaldó la tesis de que no existen evidencias que permitan afirmar que Marruecos dirigiera la entrada masiva.

Esta última afirmación constituye uno de los principales puntos de conflicto con la oposición.

PP y Vox han cuestionado la actuación de Rabat y han pedido explicaciones sobre las circunstancias que permitieron la llegada de decenas de miles de personas a Ceuta.

El Gobierno, por su parte, insiste en que no deben realizarse acusaciones contra un país vecino sin pruebas y defiende la necesidad de mantener la cooperación bilateral.

La discusión se ha visto además condicionada por el precedente de mayo de 2021, cuando miles de personas entraron en Ceuta desde Marruecos en una crisis que provocó una grave tensión diplomática entre Madrid y Rabat.

Barroso hace referencia explícita a aquel episodio al comparar lo ocurrido entonces con la situación actual.

Sin embargo, las circunstancias de ambos episodios no son idénticas y cualquier comparación debe realizarse con cautela.

La afirmación de que Marruecos haya «mandado» a su población a Ceuta para presionar deliberadamente a España continúa siendo objeto de controversia política y no puede presentarse como un hecho probado a partir de las declaraciones disponibles.

 

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También es importante distinguir entre las críticas de Barroso y una supuesta modificación completa de sus posiciones políticas.

Que un periodista identificado con la izquierda critique al Gobierno en una cuestión determinada no significa necesariamente que haya abandonado su ideología o que se haya convertido en opositor.

Su mensaje demuestra, eso sí, que la gestión de la crisis de Ceuta ha generado discrepancias que atraviesan incluso los espacios políticos y mediáticos tradicionalmente favorables al Ejecutivo.

Las reacciones en redes sociales reflejaron precisamente esa sorpresa.

Algunos usuarios celebraron sus críticas, mientras otros reaccionaron con ironía y llegaron a utilizar calificativos como «facha» contra el periodista, evidenciando hasta qué punto una discrepancia puntual puede generar tensión dentro de comunidades políticas muy polarizadas.

El episodio vuelve a colocar en primer plano una cuestión especialmente sensible: hasta dónde debe llegar la prudencia diplomática de España con Marruecos cuando existe una crisis que afecta directamente a una ciudad española.

Para el Gobierno, preservar la cooperación con Rabat es una cuestión estratégica.

Para sus críticos, esa relación no debería impedir exigir explicaciones cuando se produce una entrada masiva en territorio español.

Barroso se ha situado, al menos en este episodio, entre quienes reclaman una respuesta más contundente.

Su frase «Nos tratan de imbéciles» se ha convertido en el elemento más viral de su intervención, pero el contenido completo de sus mensajes muestra que su crítica se dirige fundamentalmente a la estrategia del Gobierno ante Marruecos y a la forma en que está explicando la crisis.

Por ahora, lo que puede afirmarse con seguridad es que Alan Barroso ha cuestionado públicamente y con dureza al Ejecutivo de Sánchez por su respuesta a la crisis de Ceuta.

No está acreditado, en cambio, que haya roto políticamente con el Gobierno o que haya abandonado definitivamente sus posiciones anteriores.

 

La controversia demuestra, una vez más, que la crisis de Ceuta ha dejado de ser únicamente un problema migratorio.

Se ha convertido también en una disputa sobre seguridad nacional, política exterior, relaciones con Marruecos y confianza en las explicaciones del Ejecutivo.

Y en ese debate, incluso voces tradicionalmente próximas al Gobierno han comenzado a formular preguntas incómodas.

Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.

Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.

 

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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