FELIPE VI Y LETIZIA DESPIDEN A HARALD V CON UN ELOGIO A SU REINADO: “RESPONSABILIDAD, DIGNIDAD, SENCILLEZ Y DEDICACIÓN”
FELIPE VI Y LETIZIA DESPIDEN A HARALD V CON UN ELOGIO A SU REINADO: “RESPONSABILIDAD, DIGNIDAD, SENCILLEZ Y DEDICACIÓN”
🇪🇸🇳🇴 La despedida de Felipe VI y Letizia al rey Harald V ha dejado un mensaje cargado de respeto y afecto.
Pero detrás de estas palabras existe una historia familiar que conecta a las dos casas reales desde hace generaciones.
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La muerte del rey Harald V de Noruega ha provocado una oleada de mensajes de condolencia entre las principales casas reales europeas.
Entre ellos se encuentra el enviado por los reyes Felipe VI y Letizia, quienes han querido destacar públicamente la trayectoria del soberano noruego y su dedicación al país durante décadas.
En el mensaje atribuido a los Reyes de España se resume la consideración que Harald había despertado entre sus colegas europeos.
“Con nuestro respeto y admiración por su figura, así como con profunda tristeza, expresamos nuestro pésame por la pérdida de S.
M.
el Rey Harald V, ejemplo de responsabilidad, dignidad, sencillez y dedicación incansable al servicio de Noruega y de su pueblo, antes y durante sus 35 años de reinado”.
El comunicado concluye con unas palabras dirigidas directamente a la familia del fallecido: “Nuestro pésame, con fraternal afecto, a la Familia Real Noruega”.
La despedida adquiere además una dimensión particular por los vínculos históricos y familiares que unen a las casas reales española y noruega.
El parentesco se remonta a Haakon VII, abuelo de Harald V, quien contrajo matrimonio con Maud de Gales, hija del rey Eduardo VII y nieta de la reina Victoria.
A través de esta compleja red genealógica europea, Maud estaba emparentada con Victoria Eugenia de Battenberg, esposa de Alfonso XIII y abuela de Juan Carlos I.
El vínculo convirtió a las familias reales noruega y española en ramas de un mismo entramado dinástico europeo.

La relación personal entre ambas familias también fue especialmente estrecha durante el siglo XX.
El rey Olav V, padre de Harald, mantuvo una amistad con don Juan de Borbón, padre de Juan Carlos I.
Ambos compartieron años fuera de sus respectivos países y, además de la relación familiar, tuvieron en común su afición por el mar y la navegación.
Harald también mantuvo durante décadas una relación cercana con Juan Carlos I y la reina Sofía.
La vela fue uno de los escenarios donde esa amistad pudo verse públicamente, especialmente durante los veranos en Mallorca.
El fallecido monarca noruego participó en competiciones náuticas junto a miembros de la familia real española.
La relación institucional alcanzó otro momento destacado en 1995, cuando Juan Carlos I concedió a Harald el Toisón de Oro durante una visita de Estado a España.
El vínculo personal se mantuvo posteriormente.
En 2017, Harald y Sonia celebraron su 80 cumpleaños rodeados de familiares y amigos, entre ellos Juan Carlos y Sofía.
Felipe VI también ha mantenido una relación cercana con la familia real noruega, aunque su vínculo con Harald no tuvo la misma dimensión pública que el de la generación anterior.
El monarca español estuvo presente en acontecimientos importantes relacionados con la familia noruega, entre ellos la confirmación de la princesa Ingrid Alexandra y la celebración de su mayoría de edad en 2022.

La reacción española forma parte de una cadena de mensajes procedentes de otras monarquías europeas.
La desaparición de Harald no solo representa la pérdida de un soberano que permaneció en el trono desde 1991, sino también el final de una generación de monarcas que durante décadas compartieron encuentros, relaciones personales y acontecimientos familiares.
Desde Dinamarca, el rey Federico X dirigió un mensaje especialmente personal a Haakon.
Recordó a Harald como un hombre capaz de hacer que quienes estaban a su alrededor se sintieran cómodos y destacó su “cálido y seco sentido del humor” y su “calma inquebrantable”.
El monarca danés añadió una referencia directa al nuevo rey: “Ahora entras en tu papel de rey.
Es uno que sabemos que vas a soportar con el mismo honor y dignidad que tu padre”.
También llegaron palabras de Carlos III y la reina Camilla.
El soberano británico expresó que toda su familia se unía “en memoria de un querido familiar y amigo” y trasladó sus condolencias a la reina Sonia y a sus familiares.

Desde los Países Bajos, Guillermo y Máxima recordaron la amistad que mantuvieron con Harald y señalaron: “Siempre llevaremos en nuestros corazones esta amistad tan especial”.
El matrimonio destacó además los recuerdos compartidos en Oslo y otras zonas del norte de Europa.
Suecia también se sumó al duelo.
Carlos XVI Gustavo describió a Harald como “un buen amigo” para él, su familia y Suecia, antes de dirigirse especialmente a Sonia y a Haakon, a quien deseó éxito en su nueva responsabilidad como rey.
Con todas estas muestras de afecto, la despedida de Harald V adquiere un carácter que trasciende las fronteras noruegas.
Su reinado terminó después de más de tres décadas y deja paso a Haakon, mientras las relaciones personales construidas por el antiguo soberano permanecen como parte de la memoria de una generación de monarcas europeos.
Para Felipe VI y Letizia, resumir esa trayectoria en cuatro conceptos —“responsabilidad, dignidad, sencillez y dedicación”— supone una despedida solemne a un rey cuya figura estuvo estrechamente ligada al servicio público y a una de las etapas más prolongadas de la monarquía noruega contemporánea.
Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.
Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.