🙏🖤FRÍO ÚLTIMO ADIÓS A HARALD DE NORUEGA CON HAAKON Y METTE MARITT NOMBRADOS REYES DEL PAÍS
🙏🖤FRÍO ÚLTIMO ADIÓS A HARALD DE NORUEGA CON HAAKON Y METTE MARITT NOMBRADOS REYES DEL PAÍS
🖤🇳🇴 Noruega despide a uno de sus monarcas más queridos tras más de tres décadas de reinado.
La sucesión ya está en marcha y una nueva etapa comienza para la Corona noruega, marcada por una familia que durante años ha estado bajo la mirada internacional.
👑 ¿Cómo fue el último adiós al rey y qué cambia ahora en la Casa Real?
El rey Harald V de Noruega ha muerto a los 89 años, poniendo fin a un reinado de más de 35 años y abriendo de inmediato una nueva etapa para la monarquía noruega.
El monarca falleció el viernes 28 de agosto a las 6:35 de la mañana en el Hospital Universitario de Oslo, Rikshospitalet, según confirmó la Casa Real.
La noticia provocó una profunda conmoción en Noruega.
El primer ministro Jonas Gahr Støre resumió el sentimiento nacional con una frase que marca el comienzo de una nueva era: «El rey ha muerto.
¡Viva el rey!».
El jefe del Gobierno también destacó el cariño de Harald por su pueblo, su sentido del humor, su calidez y su confianza en la sociedad noruega.
Con la muerte del soberano, su hijo Haakon dejó automáticamente de ser príncipe heredero y pasó a ser el nuevo rey de Noruega.
No se trata de una elección ni de una decisión política: la sucesión está establecida por la Constitución noruega y el trono pasa al siguiente miembro con derecho hereditario.
Haakon, que durante los últimos años había asumido numerosas funciones como regente cuando su padre no podía ejercerlas, se convierte así en el jefe de Estado.
Su esposa, Mette-Marit, pasa a ser reina consorte.
La pareja contrajo matrimonio en la catedral de Oslo el 25 de agosto de 2001, después de una relación que en su momento generó una intensa atención pública debido al pasado personal de Mette-Marit y a que no procedía de una familia aristocrática.
La nueva generación también adquiere protagonismo.
Ingrid Alexandra, hija mayor de Haakon y Mette-Marit, pasa a ser la primera en la línea de sucesión después de su padre.
Nacida en 2004, ocupa esa posición conforme a las normas sucesorias vigentes, que establecen la primacía del descendiente de mayor edad con independencia del sexo para las generaciones a las que se aplica la reforma constitucional de 1990.
El fallecimiento de Harald pone punto final a una trayectoria extraordinaria.
Nacido en Skaugum el 21 de febrero de 1937, fue el primer príncipe nacido en territorio noruego en varios siglos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando todavía era un niño, tuvo que abandonar Noruega junto con su familia debido a la invasión alemana y pasó parte de su infancia en Estados Unidos.
Pero quizá una de las decisiones más significativas de su vida fue su matrimonio con Sonja Haraldsen.
El entonces príncipe heredero había conocido a Sonja, una mujer de origen burgués y sin sangre real, nueve años antes de la boda.
La elección generó un importante debate en Noruega, porque tradicionalmente se esperaba que el heredero contrajera matrimonio con una princesa europea o una mujer perteneciente a la nobleza.
Finalmente, el rey Olav V dio su autorización después de consultar con el Gobierno y con representantes del Parlamento.
La boda tuvo lugar el 29 de agosto de 1968.
Durante décadas, Harald y Sonja construyeron una imagen de pareja cercana y moderna.
En 1991, tras la muerte de Olav V, Harald accedió al trono y Sonja se convirtió en reina.
Ambos fueron posteriormente consagrados en la catedral de Nidaros, en Trondheim, el 23 de junio de aquel mismo año.
Noruega no celebra una coronación tradicional, y la ceremonia de consagración sustituyó a ese antiguo modelo.
Harald también dejó una huella especial por sus discursos.
En 2016, durante una recepción en el Palacio Real, definió Noruega no solamente por sus paisajes, sino por la diversidad de quienes la habitan.
«Noruega somos nosotros», afirmó en aquella intervención, antes de defender una sociedad basada en la confianza, la solidaridad y la generosidad.

Su posición sobre la diversidad y la convivencia convirtió varios de sus discursos en referentes de la monarquía europea contemporánea.
Tras los atentados de 2011, por ejemplo, insistió en la necesidad de combatir el odio y preservar la unidad nacional.
En 2021 volvió a recordar a las víctimas y expresó su esperanza de que los noruegos aprendieran a afrontar juntos las consecuencias de aquella tragedia.
La relación de Harald con España fue también especialmente estrecha.
El monarca noruego mantuvo durante décadas una relación de amistad con la familia real española y una particular vinculación con Mallorca, donde la vela ocupaba un lugar central en sus veranos.
Su pasión deportiva llegó incluso a compartir escenario náutico con Felipe VI, con quien coincidió en competiciones de vela.
En Oslo, mientras tanto, el duelo nacional comenzó de inmediato.
La sencillez y sobriedad que caracterizan a la tradición noruega acompañaron los primeros actos tras la muerte del soberano.
Las Fuerzas Armadas realizaron un saludo de 21 disparos y guardaron un minuto de silencio en memoria del monarca.
Harald V se marcha después de 35 años al frente de Noruega y deja el trono a Haakon VIII.
La nueva etapa comienza prácticamente en el mismo instante en que termina la anterior: un cambio de monarca sin ruptura institucional, pero con una enorme carga emocional para un país que durante décadas identificó a Harald no solamente con la Corona, sino también con una determinada manera de entender el servicio público, la cercanía y la unidad nacional.
Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.
Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.