El hijo de la Princesa Ana sella su historia de amor en una ceremonia de corte íntimo y familiar que reunió a los Reyes y a los Príncipes de Gales, marcada por las notables ausencias de los duques de Sussex.

 

thumbnail

 

La Corona británica ha vuelto a engalanarse para celebrar el que ya se perfila como el acontecimiento nupcial más significativo del año en el entorno de la monarquía de los Windsor.

Peter Phillips, hijo de la Princesa Real Ana y nieto mayor de la recordada reina Isabel II, contrajo matrimonio este sábado, 6 de junio de 2026, con Harriet Sperling.

El enlace, caracterizado por una calculada combinación de solemnidad regia y calidez estrictamente familiar, tuvo como escenario la histórica iglesia de All Saints en Kemble, una pequeña localidad de la idílica comarca de los Cotswolds, en el condado de Gloucestershire.

La elección del emplazamiento responde al profundo arraigo que ambos contrayentes mantienen con la región, siendo Gloucestershire el territorio de origen de la novia.

El servicio religioso estuvo impregnado de constantes homenajes a la memoria familiar; el momento de mayor carga emotiva se produjo durante la entrada al templo de Harriet Sperling, quien caminó hacia el altar del brazo de su hermano, Nicholas Sanders, en un explícito tributo a su difunto padre, Rupert Sanders.

 

Peter Phillips y Harriet Sperling protagonizan la boda real del año

 

La novia acaparó los elogios de los cronistas especializados gracias a un sofisticado vestido nupcial de líneas clásicas y atemporales, ensalzado por su equilibrio entre la discreción exigida por el protocolo de la corte y la modernidad de sus acabados.

Sperling completó su indumentaria con un ramo compuesto por lirios del valle, guisantes de olor en tonalidades blancas y crema, astilbe, jazmín y brotes de mirto, este último un elemento heráldico tradicional en los enlaces de la Casa Real como símbolo de amor y paz.

El cortejo de damas de honor estuvo integrado por Savannah (15 años) e Isla (14 años), hijas de Peter Phillips, junto a Georgina (13 años), hija de Harriet Sperling, evidenciando la sintonía de la nueva estructura familiar.

Las jóvenes, que en las jornadas previas de ensayo habían mostrado una gran complicidad, lucieron diademas artesanales de lirios del valle y portaron réplicas menores del ramo principal enriquecidas con rosas miniatura y nigella en azul pálido.

 

Peter Phillips y Harriet Sperling se dan el 'sí, quiero' en la boda real  más esperada del año

 

La convocatoria litúrgica congregó a los miembros más relevantes de la institución monárquica.

La delegación estuvo encabezada por los reyes Carlos III y Camila, acompañados por los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, los duques de Edimburgo, las princesas Beatriz y Eugenia de York con sus respectivos consortes, y Zara Tindal junto a su esposo Mike.

No obstante, el estricto control de la lista de invitados dictaminado por los novios acaparó gran parte de la atención de la prensa internacional.

Tal y como habían adelantado fuentes cercanas a la organización de Gatcombe Park, ni Sarah Ferguson ni el príncipe Harry figuraban entre los asistentes, una decisión que los analistas interpretan como la ratificación del cordón sanitario institucional que la familia mantiene sobre los sectores que han protagonizado las controversias más lesivas para el Palacio de Buckingham en los últimos tiempos.

La planificación del evento y la posterior recepción posterior en Gatcombe Park —residencia de la princesa Ana— corrió a cargo de los especialistas Peregrine y Caroline Jones, directores de Bendle Entertainment, con la asistencia de Flora William Ellis, un equipo de máxima confianza que ya coordinó en el pasado hitos memorables como el enlace de Zara Tindall o los aniversarios de la Princesa Real.

La decoración floral, firmada por la artista Milly Richardson, apostó por una estética sostenible mediante el uso de especies autóctonas en tonos crema y rosas suaves que, una vez concluidos los festejos, serán replantadas en los jardines de la finca real.

Con este matrimonio —el segundo para ambos—, Peter Phillips y Harriet Sperling abren un nuevo capítulo en sus vidas tras quince meses de discreto noviazgo y un compromiso formalizado en agosto de 2025, consolidando una unión que devuelve la estabilidad y la celebración a la agenda de los Windsor.

 

El sobrino de Carlos III se casa en segundas nupcias en una ceremonia con  sonadas ausencias