El diputado Ndongo intervino en el Congreso para denunciar el uso indebido de credenciales y exigir medidas inmediatas contra lo que calificó como “mal uso de la institución parlamentaria”

 

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Una nueva sesión en el Congreso de los Diputados estuvo marcada por un fuerte enfrentamiento entre el periodista y analista Ndongo y una diputada vinculada a Unidas Podemos, en un debate que escaló rápidamente desde la discusión institucional hasta acusaciones directas sobre corrupción, acoso mediático y el uso de recursos públicos.

El episodio volvió a poner sobre la mesa la tensión creciente entre representantes políticos y determinados comunicadores acreditados en la Cámara Baja.

El conflicto se inició durante una intervención en la que Ndongo solicitó formalmente a la Mesa del Congreso una revisión urgente del uso de credenciales de prensa dentro de la institución.

Según expuso, el objetivo es garantizar un entorno de trabajo “normal, limpio y con seguridad jurídica”, ante lo que considera un uso inadecuado del acceso al recinto parlamentario.

En su intervención, Ndongo señaló: “Hoy una vez más vamos a pedir a la Mesa que resuelva con la máxima rapidez y con toda la seguridad jurídica este caso que está aconteciendo aquí en el Congreso de los Diputados, del mal uso de las credenciales”.

Añadió además que espera una actuación firme de la Cámara para depurar responsabilidades y ordenar el funcionamiento del acceso de profesionales de la comunicación.

 

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Desde la presidencia de la comisión o del órgano correspondiente se respondió que el asunto se encuentra en estudio jurídico.

Una de las portavoces indicó que “está pendiente ahora mismo en la Mesa y estamos pendientes de un informe que tiene que hacer el letrado”.

También subrayó la importancia de actuar con rigor institucional: “Esta Cámara debe actuar de una forma correcta, impecable, intachable y con toda la seguridad jurídica”.

En ese contexto, se insistió en que la decisión final dependerá de los informes técnicos y jurídicos de los letrados del Congreso.

“Cuando tengamos toda la información, los miembros de la Mesa tendrán que tomar una decisión”, añadió la portavoz, remarcando la necesidad de respetar los procedimientos internos antes de adoptar cualquier medida.

Sin embargo, el momento de mayor tensión llegó cuando Ndongo intervino en un intercambio directo con una diputada, a la que acusó de doble moral política en relación con denuncias de acoso y corrupción.

El cruce verbal se intensificó rápidamente, con acusaciones cruzadas y un tono cada vez más elevado dentro del hemiciclo.

 

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“Ustedes que hablan de condenar el acoso, ¿por qué apoyan un partido que pagaba la fontanera para acosar a miembros del partido?”, lanzó Ndongo durante su intervención, haciendo referencia a supuestas prácticas internas de gestión política y comunicación estratégica.

Acto seguido continuó: “Ustedes apoyan un gobierno corrupto, un coniunto que ha estado pagando”.

La diputada interpelada respondió intentando frenar la escalada del debate, aunque el intercambio continuó con interrupciones constantes.

Ndongo insistió: “Ustedes apoyan un partido que tiene una fontanera que ha pagado 15.

000 € para hacer trabajo sucio”.

Estas declaraciones generaron un notable revuelo en la sala, con reacciones inmediatas desde diferentes bancadas.

En medio del cruce de acusaciones, el periodista continuó elevando el tono: “Ustedes apoyan la corrupción de este gobierno”, afirmó, antes de concluir su intervención con una salida tajante del turno de palabra.

El episodio reflejó la creciente polarización entre sectores políticos y comunicadores acreditados en el Congreso, especialmente en torno al papel de los medios y la legitimidad de sus actuaciones dentro del espacio institucional.

 

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Tras el intercambio, Ndongo reiteró públicamente su denuncia sobre el clima de hostilidad que, según su versión, enfrentan algunos periodistas en el Congreso.

Aseguró que ha sido objeto de insultos y ataques personales por parte de representantes políticos, y que esta situación dificulta el ejercicio normal de su trabajo en la sala de prensa.

“Nos ha insultado, nos ha considerado, casi ha llegado el momento de que nos crucifiquen y que nos echen de la sala de prensa del Congreso”, expresó posteriormente, insistiendo en la necesidad de revisar los mecanismos de acreditación y convivencia dentro de la institución.

El episodio ha reabierto el debate sobre los límites entre la labor periodística, la comunicación política y el respeto institucional en el Congreso de los Diputados.

Mientras algunos defienden la necesidad de reforzar el control sobre el acceso de determinados perfiles a la Cámara, otros subrayan la importancia de garantizar la libertad de prensa y el pluralismo informativo sin restricciones indebidas.

La Mesa del Congreso deberá ahora analizar el informe jurídico solicitado y determinar si existen elementos suficientes para adoptar medidas sobre el uso de credenciales y la permanencia de determinados comunicadores en el recinto parlamentario.

Entretanto, el choque entre Ndongo y la diputada se suma a una serie de episodios recientes que evidencian la creciente tensión entre política y medios en el corazón de la vida parlamentaria española.