Mikel Oyarzabal, emocionado tras tocar la gloria mundial: “Hay momentos que pasan, pero que te acompañan toda la vida”
Mikel Oyarzabal, días después de ganar el Mundial, ha compartido un mensaje con el que ha hecho balance de todo lo que ha vivido en la última semana

Una semana después de cumplir el sueño que persiguió desde niño, Mikel Oyarzabal todavía intenta asimilar la magnitud de lo conseguido.
El delantero de la selección española ha compartido un mensaje lleno de emoción y agradecimiento en el que recuerda la histórica conquista del Mundial 2026, el apoyo recibido durante todo el camino y la importancia de guardar cada instante vivido junto a sus compañeros, familiares y amigos. Un triunfo que ya forma parte para siempre de la historia del fútbol español y de su propia vida.
El pasado 19 de julio quedará marcado como una fecha inolvidable para Mikel Oyarzabal y para toda una generación de futbolistas españoles. La selección española volvió a levantar la Copa del Mundo tras una final histórica ante Argentina, coronando un torneo en el que el equipo mostró talento, unión y una enorme capacidad competitiva.
Sin embargo, para los protagonistas, la celebración todavía continúa siendo difícil de procesar. Los homenajes, los reencuentros con sus familias y las muestras de cariño recibidas en sus lugares de origen han convertido los últimos días en una montaña rusa de emociones.
Entre ellos, Mikel Oyarzabal ha querido detenerse para mirar atrás y compartir sus sentimientos después de alcanzar la cima del fútbol mundial.
El jugador vasco publicó varias imágenes de uno de los momentos más importantes de su carrera: levantando el trofeo junto a sus compañeros y luciendo la medalla de campeón del mundo.
Junto a esas fotografías escribió unas palabras cargadas de emoción en las que reconocía que todavía no había sido capaz de comprender completamente todo lo ocurrido.
“Pasados unos días y todavía sin poder asimilar todo lo vivido en las últimas semanas”, comenzó el futbolista, reflejando la sensación de incredulidad que muchos campeones sienten después de alcanzar un objetivo que parecía lejano durante años.

Para Oyarzabal, ganar un Mundial representa mucho más que un título deportivo. Es la culminación de un sueño que nació durante su infancia, cuando imaginaba algún día formar parte de la historia de la selección española.
“Ser campeón del mundo es uno de esos sueños que tienes desde niño, pero que nunca llegas a imaginar que pueda hacerse realidad”, explicó.
El delantero quiso destacar especialmente la importancia del grupo con el que logró la hazaña. Más allá del resultado, considera que compartir una experiencia de esta magnitud con sus compañeros hizo que el triunfo fuera todavía más especial.
“Haber tenido la suerte de vivirlo junto a este grupo de personas lo hace todavía más especial”, señaló, poniendo en valor la unión del vestuario y la conexión creada durante una competición que exigió máxima concentración y esfuerzo colectivo.
Oyarzabal tampoco se olvidó de todas las personas que estuvieron detrás de su camino hasta convertirse en campeón del mundo. El futbolista dedicó palabras de agradecimiento a su familia, amigos y a todas aquellas personas que le acompañaron durante años de sacrificios, entrenamientos y momentos difíciles.
“Gracias a todos los que habéis estado a nuestro lado durante el camino: familia, amigos y todas las personas que formáis parte de nuestro día a día y habéis puesto vuestro granito de arena para que todo fuera un poco más sencillo”, escribió.
Después de semanas de máxima intensidad, celebraciones y emociones, el jugador de la Real Sociedad afronta ahora un periodo de descanso antes de comenzar una nueva temporada llena de retos. Consciente de que el fútbol continúa y que habrá nuevos objetivos por delante, Oyarzabal quiere disfrutar primero de todo lo conseguido.
“Ahora tocará guardar para siempre cada recuerdo, cada abrazo y cada emoción, porque hay momentos que pasan, pero que te acompañan toda la vida”, afirmó en uno de los mensajes más emotivos tras la conquista mundialista.
El futbolista también explicó que el siguiente paso será recuperar fuerzas y prepararse para los nuevos desafíos.
“Es tiempo de descansar, recargar pilas y afrontar una nueva temporada llena de retos e ilusiones”, concluyó.

Tras regresar de la concentración con la selección y participar en los actos de celebración en Madrid, una de sus primeras paradas fue Eibar, su ciudad natal y uno de los lugares donde más orgullo ha despertado su triunfo. Allí pudo reencontrarse con familiares, amigos y vecinos que quisieron felicitarle personalmente por haber llevado el nombre de la localidad hasta lo más alto del fútbol mundial.
Durante esa visita, Oyarzabal compartió con los suyos la emoción de mostrar la réplica de la Copa del Mundo y revivir algunos de los momentos más especiales de una aventura que ya forma parte de la memoria colectiva del deporte español.
El reconocimiento hacia el jugador también ha llegado desde las instituciones locales. El Ayuntamiento de Eibar inició los trámites para concederle el título de Hijo Predilecto de la ciudad, como homenaje a su trayectoria y a su papel decisivo en la conquista del Mundial.
Su actuación durante el torneo fue una de las más destacadas del combinado español. Sus goles, su capacidad de liderazgo y su compromiso con el equipo le convirtieron en una de las figuras fundamentales del campeonato.
Pero más allá de las estadísticas y los reconocimientos, Mikel Oyarzabal se queda con lo verdaderamente importante: las personas que compartieron con él el camino. Los abrazos de sus compañeros, el apoyo de sus seres queridos y la emoción de millones de aficionados que celebraron junto a la selección española un momento que tardará muchos años en olvidarse.
Porque para el delantero vasco, como él mismo ha resumido, algunos momentos duran solo unos segundos, pero permanecen para siempre en la memoria.