Los reyes Felipe y Letizia, preocupados y solidarios en su visita a los afectados por los incendios de Madrid y Ávila: “Queremos agradecer la disponibilidad y ayuda de tantos vecinos y del trabajo profesional de todos los servicios de emergencias”
Los reyes Felipe y Letizia se han trasladado este domingo hasta Villamanta y en el polideportivo han visitado a algunos de los desalojados por los incendios

En uno de los momentos más críticos de la actual emergencia por los incendios forestales que afectan al centro de España, Sus Majestades los Reyes, Felipe VI y doña Letizia, se desplazaron este domingo hasta el municipio madrileño de Villamanta para mostrar personalmente su apoyo a las miles de personas afectadas por el fuego, conocer de primera mano la evolución de la situación y agradecer la extraordinaria labor que están desempeñando los equipos de emergencia y los voluntarios desplegados sobre el terreno.
La visita institucional se desarrolló en el polideportivo municipal La Chopera, habilitado como centro de acogida para alrededor de 200 vecinos evacuados de localidades como Villa del Prado, Aldea del Fresno y otros municipios del suroeste de la Comunidad de Madrid.
Allí, los Reyes recorrieron las instalaciones, conversaron durante largo tiempo con las familias desplazadas y escucharon sus testimonios sobre la angustia vivida durante las precipitadas evacuaciones, así como la incertidumbre que todavía sienten respecto al estado de sus viviendas y de sus municipios.
Desde su llegada fueron recibidos con un cálido aplauso por parte de los vecinos y numerosos asistentes, que agradecieron su presencia con muestras de afecto y gritos de apoyo al monarca.
Felipe VI y la reina Letizia respondieron con cercanía, intercambiando palabras de ánimo, abrazos y fotografías con los afectados, conscientes del importante valor simbólico que supone su presencia en una situación de tanta dificultad.

La visita estuvo acompañada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Villamanta, Mariano Núñez; el jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), teniente general Francisco Javier Ramos, además de otros responsables de los distintos dispositivos de emergencia que trabajan sin descanso para contener los incendios.
Antes de desplazarse a Villamanta, Felipe VI aterrizó en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz y acudió al Cuartel General de la Unidad Militar de Emergencias, donde mantuvo una reunión de seguimiento sobre la evolución de los distintos focos activos.
Durante el encuentro recibió información actualizada de los mandos operativos y estableció conexiones telemáticas con diferentes unidades desplegadas en las zonas afectadas para conocer directamente la situación sobre el terreno y las necesidades del operativo.
La implicación del jefe del Estado comenzó desde los primeros momentos de la crisis.
Días antes ya había participado por videoconferencia en el Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias, además de mantener conversaciones telefónicas con los alcaldes de varios municipios afectados, con el ministro del Interior, con la presidenta de la Comunidad de Madrid y con los presidentes de Castilla y León y Castilla-La Mancha para seguir la evolución de una emergencia declarada de interés nacional por el Gobierno debido a la magnitud de los incendios.

Durante su intervención pública en Villamanta, Felipe VI quiso transmitir un mensaje de solidaridad hacia quienes han perdido temporalmente sus hogares y también de reconocimiento hacia quienes están luchando contra el fuego.
“Lo primero era mostrar nuestro cariño, apoyo, comprensión y solidaridad a todos los desplazados y evacuados, que lo han pasado muy mal. Algunos llevan ya varios días fuera de sus casas y muchos han perdido bienes muy importantes”, afirmó el monarca.
El Rey lamentó igualmente la enorme pérdida medioambiental provocada por los incendios, calificándola como un patrimonio natural “incalculable”, al tiempo que recordó que la situación continúa siendo muy delicada y exige mantener la máxima prudencia mientras los equipos siguen trabajando para controlar definitivamente los distintos frentes.
Felipe VI quiso poner especialmente en valor la labor realizada por miles de profesionales y voluntarios que participan en el dispositivo.
“Queremos agradecer la disponibilidad y ayuda de tantos vecinos y el trabajo profesional de todos los servicios de emergencias, que son miles y están realizando una labor verdaderamente admirable”, señaló.
Asimismo, destacó la coordinación alcanzada entre todas las administraciones y organismos implicados, subrayando que constituye uno de los aspectos más positivos de la gestión de la crisis.
“La coordinación está siendo ejemplar en todos los sentidos. Es un buen mensaje comprobar que, trabajando unidos, se puede afrontar cualquier riesgo y ofrecer a los ciudadanos la certeza de que se están empleando todos los medios posibles para proteger a la población”, manifestó.

Por su parte, la reina Letizia quiso centrar su intervención en la dimensión más humana de la tragedia, poniendo el foco en las emociones y preocupaciones que le trasladaron los vecinos evacuados durante el recorrido por el centro de acogida.
“Es importante escuchar con atención a los vecinos, conocer cómo se sienten, cómo vivieron la salida precipitada de sus casas y la tristeza que expresan cuando se preguntan qué encontrarán al regresar o qué debe hacerse para evitar que algo así vuelva a ocurrir”, afirmó.
La Reina destacó igualmente el profundo agradecimiento que los afectados expresan hacia todas las personas que les están prestando ayuda.
“También nos transmiten lo agradecidos que están por el cuidado que están recibiendo aquí, por la entrega de los voluntarios y por el trabajo de todos los servicios de emergencia. Escucharles con atención también forma parte del apoyo que necesitan”, añadió.
Los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid, Ávila y otras zonas limítrofes constituyen una de las mayores emergencias forestales registradas en España en los últimos años.
La rápida propagación de las llamas obligó a activar un amplio dispositivo coordinado por la Unidad Militar de Emergencias, bomberos, agentes forestales, Guardia Civil, Protección Civil y numerosos servicios autonómicos y estatales, además del apoyo internacional recibido a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil.
La emergencia ha provocado la evacuación y el confinamiento preventivo de decenas de miles de personas, mientras continúan los trabajos para estabilizar definitivamente los incendios y evaluar el alcance de los daños materiales y medioambientales.
La presencia de Felipe VI y la reina Letizia en Villamanta vuelve a reflejar una constante en la actuación institucional de la Corona ante grandes catástrofes naturales.
La presencia de Felipe VI y la reina Letizia en Villamanta vuelve a reflejar una constante en la actuación institucional de la Corona ante grandes catástrofes naturales. Al igual que sucedió en anteriores episodios de incendios forestales, inundaciones o erupciones volcánicas, los Reyes han querido trasladarse personalmente hasta las zonas afectadas para respaldar a las víctimas, reconocer el esfuerzo de quienes trabajan en la emergencia y transmitir un mensaje de unidad, solidaridad y confianza en la capacidad colectiva para superar una situación de extraordinaria gravedad.
