El cantautor, que acaba de recibir el Premio de Honor de la Academia de la Música, nos habla orgulloso de la próxima llegada de los gemelos que espera su nieta Luna Serrat

 

Joan Manuel Serrat

 

Retirado de los escenarios, pero plenamente feliz, Joan Manuel Serrat asegura que la vida se porta muy bien con él y afronta con enorme ilusión convertirse en bisabuelo. Habló con Lecturas en la gala solidaria People in Red, en Barcelona, y unos días después recibía el Premio de Honor de la Academia de la Música.

Pregunta: ¿Has sentido alguna vez pena o arrepentimiento por haberte retirado?
Respuesta: He puesto mi vida en un oficio que me ha dado muchas satisfacciones y pienso que con él he cumplido un ciclo que, en algún momento, tenía que decidir terminar. Preferí hacerlo en buenas condiciones.

P: ¿En lo alto?
R: Bueno, en buenas condiciones de salud, de público, de éxito y de todas esas cosas. Y bueno, la vida sigue adelante. Cuando nací, no pensé dedicarme a la canción, cuando fui niño, tampoco, ni siquiera cuando fui adolescente. Me dediqué a la música y ha sido todo un progreso. Un progreso que, afortunadamente, ha llegado a una edad bastante avanzada, he podido vivir.

 

Joan Manuel Serrat

 

P: Pero estás estupendo, ¿no?
R: Eso se lo dicen solo a los mayores, pero sí, estoy muy bien. Estoy muy contento.

P: ¿Cuál es el secreto para estar así de bien?
R: Pues la vida se porta muy bien conmigo. Tengo buena compañía y me tratan muy bien.

P: Serás bisabuelo, además, de gemelos. ¿Qué emociones te despierta eso?
R: Siempre he pensado que mis nietos son un problema de mis hijos y que los hijos de mis nietos serán un problema de ellos. Y, progresivamente, uno irá subiendo a lo alto de la pirámide, donde estaré yo mirándolos a todos y siendo muy feliz. Y lamentando, por ejemplo, que mis padres no puedan verlo.

 

Joan Mnuel Serrat

 

P: Pero estás muy contento por convertirse en bisabuelo.
R: Estoy contento porque ella [Luna] está contenta. Si ella es feliz, no puede transmitirme otra cosa que felicidad. Y bueno, es complicado porque dos no son uno [Luna espera gemelos]. Mi nieta tiene un camino muy cansado, pero tiene la suerte de tener una buena pareja, alguien que la quiere mucho, que la cuida y que hace con ella todo este proceso.

P: Te tranquiliza, ¿verdad?
R: Sí, sí. Tranquiliza a sus padres y me tranquiliza a mí también.

P: ¿Eres un abuelo consentidor?
R: Cada día más. Fui un padre bastante tranquilo en ese sentido. Tuve la suerte, y he tenido la suerte, de tener una mujer que se ha ocupado, de alguna manera, de manejar más estas cosas y, con mis nietos, pues lo soy mucho más.

 

Joan Manuel Serrat

 

P: ¿Tus hijas son feministas?
R: Sí, y yo también. He tenido la suerte de tener hijas y también la suerte de que en mi familia abundan las niñas.

P: ¿Has sido siempre feminista o tiene más que ver con haber tenido hijas?
R: Ideológicamente siempre he estado cerca. Mi madre fue una mujer que nos educó mucho, casi involuntariamente, por su actitud y por su manera de ser. He tenido un padre muy hacendoso en las labores de casa y muy enamorado de su mujer. Para mí ha sido bastante fácil entenderlo. Pero también me ha tocado enfrentar una sociedad realmente muy machista, una sociedad que todavía, lamentablemente, a pesar de los años transcurridos, sigue teniendo respuestas individuales y a veces grupales que uno no puede entender. El camino es largo. No se puede exigir que, por decreto, se modifiquen comportamientos que forman parte de una educación. Lo que sí está claro es que este tipo de actitudes no se pueden apoyar. Hay que ponerles una muralla.

 

Joan Manuel Serrat

 

P: Ahora parece haber también un repunte entre algunos jóvenes hacia posiciones extremistas.
R: El mundo está muy afectado, sobre todo la gente joven, por los medios y por las redes. Y las redes son un sistema de distribución ideológica que el dinero y el empresariado manejan muy bien. La ultraderecha no hace más que lanzar mensajes que van entrando en la juventud, en esa prolongación vital que llevan en la mano, que es el teléfono móvil. Esa es otra historia con la que todos tenemos que bregar cada día, desde el derecho a la libertad, teniendo muy claro qué es la libertad.