Grupo Exterminador: la historia de una agrupación norteña que conquistó escenarios con corridos, cumbias y romanticismo
Grupo Exterminador nació en Refugio del Río, Guanajuato, y pasó de ser un proyecto familiar de los hermanos Corona a convertirse en uno de los referentes de la música norteña en México y Estados Unidos

Grupo Exterminador se convirtió en una de las agrupaciones más reconocidas del regional mexicano gracias a una trayectoria que comenzó en una pequeña comunidad de Guanajuato y que con el paso de los años llegó a escenarios de México, Estados Unidos y otros países de América.
Su historia inició en Refugio del Río, un poblado ubicado en Guanajuato, donde la familia Corona encontró en la música norteña una forma de expresar sus raíces y perseguir el sueño de alcanzar la fama.
El camino comenzó con Juan Corona, quien desde los 9 años mostró interés por la música debido a la influencia de su padre, Juan Corona, aficionado al género norteño.
Su familia apoyó desde temprana edad su talento y fue precisamente su padre quien lo llevó a cantar en una cantina de su comunidad para que pudiera darse a conocer entre los habitantes del pueblo.
Con el paso del tiempo, Juan participó en concursos de canto representando a Refugio del Río. En Guanajuato consiguió el primer lugar y posteriormente logró destacar a nivel nacional, fortaleciendo su deseo de dedicarse profesionalmente a la música.
La tradición musical dentro de la familia Corona creció con la influencia de sus padres: su madre, Lupita Mejía, acercó a sus hijos a la música norteña más fuerte y tradicional, mientras que su padre les transmitió una visión más romántica del género.
Cuando los hermanos Corona crecieron decidieron formar un grupo musical propio. En sus primeros años fueron conocidos como Los Hermanos Corona y comenzaron tocando en eventos locales, interpretando corridos, cumbias, canciones románticas y rancheras.
Su repertorio les permitió presentarse en fiestas, bodas, bautizos y diferentes celebraciones, buscando ganar reconocimiento entre el público.

A los 18 años, Juan Corona junto con sus hermanos decidió viajar hacia Estados Unidos con la intención de construir una carrera profesional.
El recorrido no fue sencillo, ya que antes de llegar a Los Ángeles, California, tuvieron que permanecer durante un mes en Tijuana, Baja California, enfrentando dificultades económicas y momentos complicados, pero manteniendo el objetivo de cumplir su sueño musical.
En 1987 lograron establecer formalmente la agrupación Los Hermanos Corona. El conjunto quedó integrado por Juan Corona como acordeonista y vocalista, Jesús Corona en la batería, Bernardo Corona en el bajo sexto y José Corona en el bajo eléctrico.
Durante esta etapa comenzaron a buscar oportunidades discográficas y consiguieron grabar tres producciones bajo el nombre de Los Hermanos Corona, con trabajos como “Corral de piedra”, “El tornillo” y “El alcohol traficante”.
Para impulsar sus primeros proyectos trabajaron con compañías como Azteca 2000, Cintas Acuario y otros sellos relacionados con la música regional mexicana.
En 1994 firmaron contrato con Ego Records y ese momento marcó un cambio importante en su carrera: decidieron modificar su nombre artístico y adoptaron el nombre de Grupo Exterminador.
El nuevo nombre estuvo relacionado con un cambio en su propuesta musical. La agrupación dejó atrás parte de su estilo inicial más romántico y norteño para enfocarse en corridos y canciones rancheras con una identidad más fuerte.
Además, la elección del nombre estuvo inspirada en la película estadounidense “Terminator”, cuyo título fue adaptado al español como “Exterminador”.
Con esta nueva etapa grabaron el álbum “Dos plebes” bajo Ego Records, pero el gran impulso llegó en 1995 cuando firmaron con Fonovisa Records, compañía con la que permanecieron durante aproximadamente 14 años y donde grabaron 15 álbumes.
Ese mismo año se integró Gustavo Ríos, originario de Apatzingán, Michoacán, quien aportó una nueva dinámica al grupo.
Su primer material con Fonovisa incluyó canciones como “La pareja ideal”, “Si no te hubieras ido” y “Antes de que te vayas”, aunque el tema que realmente llamó la atención del público fue “El Meneíto”.
La canción logró ampliar su popularidad y llevó a Grupo Exterminador a nuevos mercados donde comenzaron a consolidarse como una de las agrupaciones más importantes del género norteño.
El éxito de “El Meneíto” marcó una etapa de crecimiento acelerado. Posteriormente lanzaron producciones como “Dedicado a mis novias”, que incluyó temas como “Dámelo”, “Las chicas”, “El tiburón” y “El venao”.
Más adelante presentaron “Corridos perrones”, un álbum con canciones como “Los dos rivales”, “Los cocodrilos”, “El Chupacabras” y “Las monjitas”.
Precisamente “Las monjitas” se convirtió en uno de sus grandes éxitos y permitió que la agrupación realizara su primera gira por Sudamérica. Durante esta etapa también se incorporó Gustavo Pardo, quien participó como segunda voz, tecladista, acordeonista y bajosexto.
En 1997 publicaron producciones como “Corridos pesados”, donde destacaron canciones como “Corridos pesados”, “Solo tú”, “Vuelve la morena” y “Recuérdame”.
Durante esos años comenzaron una relación cercana con el actor Mario Almada, quien se convirtió en una figura asociada a la imagen del grupo al aparecer en portadas de discos y videos musicales hasta su fallecimiento en 2016.
Después de una pausa en 1998, Grupo Exterminador regresó en 1999 con el álbum “Contrabando”, continuando una etapa de lanzamientos constantes con producciones como “Los colorados más torones”, “La pedrada”, “Reunión de perrones”, “A calzón quitado” y “De parranda”.
Durante esos años recibieron reconocimientos importantes, incluyendo discos de oro, posiciones destacadas en estaciones de radio de México y Estados Unidos, además de alcanzar primeros lugares en listas musicales con canciones como “Las monjitas”.
Su estilo combinaba el humor, el doble sentido, las historias populares y los temas románticos, una fórmula que les permitió conectar con diferentes públicos.
La agrupación logró mantenerse vigente gracias a su capacidad para interpretar distintos géneros. Además de los corridos y la música norteña, grabaron baladas románticas como “Cada día dependo más de ti”, “El perdedor”, “Par de almohadas” y “Lo mejor que me pasó”.
También incursionaron en rancheras con temas como “El día que me muera”, “Tumba vacía” y “Con la bendición de mi madre”.
Su versatilidad también quedó reflejada en las cumbias, donde canciones como “El Meneíto”, “El venao”, “El tiburón”, “Dámelo”, “El Chupacabras” y “El baile de San Claus” se convirtieron en temas reconocidos por el público, especialmente durante celebraciones de fin de año.
Grupo Exterminador también tuvo participación en el cine y la televisión. Formó parte de películas como “Amar y morir” y “Atropellen al gringo”, además de compartir pantalla con figuras del entretenimiento mexicano.
También participaron en una producción cinematográfica inspirada en su canción “Las monjitas” y aparecieron en la telenovela “Amor a 1 por hora”, donde realizaron el corrido “La chonta”.
A lo largo de su carrera, la agrupación enfrentó diferentes situaciones polémicas. En 2011 se reportó un caso de fraude en Honduras, donde una persona se hizo pasar por representante del grupo y vendió boletos para una presentación que nunca estuvo programada.
Los seguidores descubrieron el engaño cuando el evento no se realizó y posteriormente el grupo aclaró que no tenía contemplada esa presentación.
Tras su salida de Fonovisa, Grupo Exterminador tomó un descanso en la producción discográfica y regresó en 2013 con el álbum “Pachango en el infierno”, respaldado por Colono Records. En esta nueva etapa presentaron canciones como “Una copa de vino” y posteriormente lanzaron en 2015 el disco “Es tiempo de Exterminador”.
La agrupación continuó colaborando con otros artistas y participó en proyectos como “Que siga la peda” junto a Alex Laora. También presentó canciones como “Despertaron a León”, tema que generó comentarios por su contenido y fue retirado de algunas estaciones de radio, por lo que posteriormente impulsaron otros lanzamientos como “Feliz aniversario”.
En 2016 publicaron “Qué anda haciendo el viejo”, una canción que tuvo buena respuesta en México y Estados Unidos, especialmente en el sureste mexicano. Ese mismo año sorprendieron con “Reparar tu corazón”, una propuesta más romántica que mostró otra faceta musical del grupo y recibió comentarios positivos del público.
En 2017 continuaron con temas románticos como “Liberal”, mientras que en 2018 regresaron a los corridos con “Hueso”. En 2019 realizaron una producción junto a Los Originales de San Juan y en 2022 celebraron tres décadas de trayectoria con el lanzamiento del sencillo “Lástima”.
Ese año también se anunció la salida de Gustavo Pardo de la agrupación para iniciar una etapa como solista. En su lugar llegó Francisco Toscano, quien además participó como compositor del tema “Lástima”. Sobre su incorporación al grupo, Toscano señaló en una entrevista que formar parte de la agrupación representaba una gran oportunidad de aprendizaje al trabajar junto a músicos con amplia experiencia.
“Estar al lado de gente tan talentosa que tiene muchos años de experiencia ha sido un gran aprendizaje”, comentó Toscano al hablar sobre su llegada a Grupo Exterminador.
En 2024 la agrupación presentó la producción “Deberías de olvidarte”, donde colaboraron con el actor colombiano Gregorio Pernía, conocido por su personaje de El Titi en “Sin senos no hay paraíso”. El actor participó en el video de la canción “Medellín, tierra de grandes”. Dentro del álbum también destacó “Te sigo amando”, una canción romántica con el sello característico de la agrupación.
Con más de tres décadas de trayectoria, Grupo Exterminador continúa siendo una referencia dentro de la música regional mexicana. Sus canciones, que combinan historias populares, corridos, cumbias y temas románticos, han mantenido una conexión constante con sus seguidores en México, Estados Unidos y Centroamérica.
La agrupación prepara nuevas presentaciones y continúa llevando su música a diferentes escenarios, conservando la identidad que construyó desde sus inicios en Guanajuato y manteniendo el legado de una familia que convirtió la música norteña en una carrera internacional.