El director de ‘Al Rojo Vivo’ rompe el relato de Interior y desvela que los encuentros con la enviada de Ferraz tenían como objetivo desestabilizar las investigaciones de la UCO.

 

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MADRID. La crisis abierta en el seno del Ministerio del Interior ha alcanzado una nueva dimensión tras la quiebra definitiva del relato oficial en los principales espacios de debate televisivo.

El ministro Fernando Grande-Marlaska compareció este viernes para confirmar de manera explícita que descarta el cese de la cuestionada directora general de la Guardia Civil, Mercedes González.

Sin embargo, los argumentos esgrimidos por el titular del departamento, basados en una presunta exoneración interna de la afectada, fueron rebatidos con dureza por el periodista Antonio García Ferreras, quien acusó a la cúpula de Interior de sostener una falsedad institucionalizada.

Durante su intervención pública, Grande-Marlaska justificó la continuidad de la directora general recurriendo a las explicaciones que ella misma le había trasladado, asegurando que «no había ningún encuentro con Leire relacionado con la trama».

Esta línea de defensa, que la oposición califica de evasiva, pretendía zanjar la polémica en torno a las citas clandestinas mantenidas entre la jefa del instituto armado y Leire Díez, señalada como operadora clave de la formación socialista.

 

JMPoderoso @Borjamendez @David__Loji @joanguirado 🗣️ Marlaska defiende a  la directora general de la Guardia Civil tras conocerse sus reuniones con  Leire

 

La comparecencia del ministro desató la reacción inmediata del director de Al Rojo Vivo en La Sexta.

Ferreras, habitualmente distante de las tesis de la derecha parlamentaria, mostró una contundencia inusitada al desvelar las informaciones internas que maneja su redacción sobre el enrocamiento del Ejecutivo en el Palacio de la Moncloa.

Según detalló el presentador, fuentes directas del Ministerio del Interior ratificaron que «de ninguna de las maneras van a cesar a Mercedes González», confirmando la decisión del Gobierno de convivir con el desgaste político antes que asumir responsabilidades.

Ante las crónicas periodísticas que intentaban justificar el respaldo de la Moncloa bajo el pretexto de que González no había interferido materialmente en ninguna causa judicial, Ferreras intervino de forma tajante para desmontar la argumentación oficial: «Hombre, que no ha hecho nada de momento… mentir durante meses y hacer que el ministro del Interior mintiese», sentenció en pleno directo, comprometiendo gravemente la credibilidad del titular de la cartera.

 

Marlaska descarta destituir a la directora de la Guardia Civil: «No hubo  ningún encuentro relativo con la trama»

 

El análisis editorial del periodista fue más allá de la mera contradicción discursiva, señalando la gravedad operativa que esconden estos encuentros bilaterales ocultos.

De acuerdo con las tesis expuestas en el programa televisivo, el blindaje de Mercedes González responde a una estrategia coordinada para obstaculizar la labor de las unidades policiales que instruyen las causas por presunta corrupción que afectan al entorno del Partido Socialista.

«O Marlaska sabía que estaba mintiendo o le había engañado ella, pero durante meses han mentido», concluyó el comunicador de manera implacable.

Ferreras vinculó directamente los contactos con la enviada de Ferraz con una maniobra dirigida a desestabilizar el prestigio y la independencia de la Unidad Central Operativa (UCO).

Esta acusación agrava de forma sustancial la posición del Ministerio del Interior, que se sitúa ahora bajo sospecha de instrumentalizar la cúpula de la Benemérita para debilitar a los propios investigadores del Estado.

 

Marlaska defiende la “actuación ejemplar y plena honestidad” de la  directora de la Guardia Civil