EL EXDIRECTOR DE INFORMÁTICA DEL DAS - News

EL EXDIRECTOR DE INFORMÁTICA DEL DAS

EL EXDIRECTOR DE INFORMÁTICA DEL DAS

EL EXDIRECTOR DE INFORMÁTICA DEL DAS Y LAS DENUNCIAS QUE SACUDIERON EL SISTEMA ELECTORAL COLOMBIANO

🚨 Un antiguo alto funcionario del DAS aseguró que un mecanismo de manipulación electoral utilizado hace más de dos décadas nunca habría sido desmantelado por completo.

Sus declaraciones provocaron investigaciones, condenas y uno de los mayores escándalos políticos de Colombia.

Lo que relató sigue generando debate y controversia hasta hoy.

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Las declaraciones de Rafael García, exdirector de Informática del desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), continúan siendo una de las piezas más controvertidas de los escándalos políticos y judiciales que marcaron a Colombia durante las primeras décadas del siglo XXI.

Sus afirmaciones sobre un presunto fraude electoral vinculado a estructuras paramilitares desencadenaron investigaciones judiciales, procesos penales y condenas contra varios implicados, aunque numerosos aspectos de sus denuncias siguen siendo objeto de discusión y no todos han sido plenamente verificados.

García, quien posteriormente fue condenado por diversos delitos relacionados con corrupción, alteración de sistemas informáticos y vínculos con estructuras criminales, se convirtió también en testigo clave dentro de las investigaciones de la llamada parapolítica.

Sus declaraciones permitieron abrir procesos contra políticos, exfuncionarios y colaboradores de grupos paramilitares que operaban en la Costa Caribe colombiana.

En el centro de sus denuncias apareció el nombre de Jorge Noguera, entonces director del DAS y posteriormente condenado por la Corte Suprema de Justicia a 25 años de prisión por delitos relacionados con concierto para delinquir, homicidio y revelación de información reservada.

Entre los hechos más graves atribuidos a Noguera estuvo la entrega de información de inteligencia que terminó siendo utilizada por estructuras paramilitares, incluyendo datos relacionados con el sociólogo Alfredo Correa de Andreis, posteriormente asesinado.

 

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Durante una entrevista concedida años después de destapar el escándalo, García aseguró que denunció un fraude electoral cuya existencia, según afirmó, fue corroborada por las autoridades judiciales.

“Denuncio.

Hay un fraude.

Las autoridades corroboraron que el fraude se ejecutó.

Lo corroboró la Corte y la propia Fiscalía.

Hubo personas condenadas por eso”, declaró.

Según su versión, el esquema habría sido diseñado para favorecer candidaturas apoyadas por estructuras paramilitares en las elecciones legislativas de 2002.

Uno de los nombres mencionados repetidamente por García fue el de Enrique Osorio de la Rosa, exfuncionario de la Registraduría Nacional, señalado por él como una de las piezas centrales de la operación.

“Ya Enrique Osorio, la persona que hizo el fraude conmigo, está detenido hoy en día.

Pero el fraude nunca se desmontó”, afirmó.

Las investigaciones judiciales de la época llevaron efectivamente a procesos contra Osorio de la Rosa por presuntos vínculos con grupos paramilitares y por alteración de resultados electorales.

Sin embargo, la totalidad de las afirmaciones realizadas por García sobre el alcance nacional del supuesto mecanismo nunca fueron demostradas de manera concluyente.

 

 

 

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El exfuncionario explicó que el método consistía, presuntamente, en obtener información detallada de los electores para facilitar la suplantación de votantes en determinadas mesas.

“El programa lo que hace es cargar la base de datos de los votantes.

Lo que hace es listar los nombres de los votantes por cada mesa”, relató.

De acuerdo con su versión, esa información permitía identificar ciudadanos que no acudían a votar para que terceros registraran sufragios en su nombre.

García sostuvo que la maniobra no requería conocimientos técnicos complejos, sino acceso previo a la información electoral y coordinación con personas involucradas en el proceso.

“Entonces los jurados toman y suplantan al elector, es decir, no se requiere la presencia del elector.

Ahí puede poner cuantos votos necesite”, aseguró.

Uno de los aspectos más polémicos de sus declaraciones fue la supuesta participación de estructuras paramilitares lideradas por Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40.

García afirmó que varias personas tuvieron acceso al software utilizado en la operación.

“El programa Jorge 40 lo tenía.

Enrique Osorio lo tenía, yo también lo tenía”, dijo durante la entrevista.

No obstante, hasta la fecha no existe evidencia pública que permita determinar el paradero de dicho programa informático ni comprobar que continúe existiendo o que haya sido utilizado posteriormente.

Tampoco hay pruebas concluyentes que respalden algunas de las afirmaciones más amplias sobre una eventual permanencia del mecanismo en procesos electorales posteriores.

 

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Aun así, García insistió durante años en que ciertas vulnerabilidades institucionales no habían sido corregidas completamente.

“Hasta tanto la Registraduría no cambie el método de elección, el fraude se puede realizar de la misma manera como se hizo en aquel entonces”, sostuvo.

Las denuncias del exdirector de Informática del DAS se convirtieron en uno de los capítulos más sensibles del escándalo de la parapolítica.

Varias de sus declaraciones fueron respaldadas por investigaciones judiciales que terminaron con condenas contra políticos y colaboradores de estructuras paramilitares.

Sin embargo, otras acusaciones continúan siendo debatidas y no han sido plenamente verificadas por la justicia.

Más de dos décadas después de aquellos hechos, el caso sigue siendo recordado como una advertencia sobre los riesgos de la infiltración criminal en las instituciones públicas y sobre la necesidad permanente de fortalecer los mecanismos de transparencia y control electoral en Colombia.

 

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