Luis Rolando Osorio, alias “Misón”, enfrenta graves acusaciones mientras su defensa asegura que es víctima de un montaje impulsado por el Tren de Aragua

thumbnail

 

El caso de Luis Rolando Osorio Arévalo, conocido como alias “Misón”, ha dado un giro inesperado en medio de versiones encontradas, señalamientos públicos y denuncias de presuntas retaliaciones por parte de estructuras criminales.

Mientras las autoridades lo investigan por delitos graves, su defensa y entorno cercano sostienen que se trata de un montaje que busca destruirlo.

Osorio fue deportado a Colombia y actualmente permanece retenido en una URI de Bogotá, específicamente en Puente Aranda.

Su llegada estuvo rodeada de un fuerte despliegue policial y de acusaciones que lo vinculan con el Tren de Aragua y la banda de “Los Maracuchos”.

Sin embargo, su familia rechaza tajantemente esas versiones.

“Parte de chismosos, de mentiras… nada de eso es cierto”, afirmó un familiar cercano, quien aseguró que la información difundida en redes sociales no corresponde a la realidad.

Según su entorno, Osorio no estaba huyendo de la justicia, sino resguardándose tras recibir amenazas directas.

“Le llegaron cartas donde lo estaban amenazando a él y a los familiares”, relató.

Durante los últimos meses, Osorio se habría ocultado entre Putumayo y Ecuador, donde finalmente fue capturado.

Su abogado sostiene que, en varias ocasiones, él manifestó su intención de presentarse ante las autoridades.

“Tiene muchísimas pruebas, demasiadas pruebas, todas a favor de él, donde desmiente todo lo que vienen diciendo los testigos”, aseguró la defensa.

El impacto del caso ha trascendido lo judicial y ha afectado profundamente a su familia.

“Al 100%… los más cercanos estamos bastante afectados”, dijo otro allegado.

Incluso, una de sus hijas ha sido víctima de discriminación en su colegio debido a las acusaciones que rodean a su padre.

 

Luis Rolando Osorio archivos - Primera Plana

 

En contraste con estas versiones, testimonios recogidos previamente lo señalaban como un presunto cabecilla criminal en zonas como Kennedy.

“Misón es el bandido más bandido de Bogotá”, afirmaba una fuente en investigaciones anteriores.

No obstante, la defensa aclara que los cargos formales son más limitados.

“Los delitos que le fueron imputados son concierto para delinquir agravado en un solo evento y homicidio agravado por hechos ocurridos el 15 de febrero de 2023”, explicó su abogado, quien además desmintió que existan imputaciones por desaparición forzada o tortura.

Uno de los puntos más delicados del caso es la presunta manipulación de testigos.

Según la defensa, las principales pruebas en su contra provienen de declaraciones de personas en condición de calle.

Más aún, uno de los testigos afirmó haber sido presionado por el Tren de Aragua.

“A mí me cogieron en febrero de 2023 y me dieron un cuaderno con información… me dijeron que tenía que decirle todo eso a unos policías, que si no lo hacía me mataban a mí y a mi familia”, declaró.

La teoría de la defensa apunta a una retaliación directa.

Según esta versión, Osorio habría denunciado y contribuido a la captura de al menos 17 integrantes del Tren de Aragua entre 2020 y 2022, lo que lo convirtió en objetivo del grupo criminal.

“El peor error de él fue haber entregado a esa banda”, sostuvo un allegado.

Además, se ha mencionado la posible participación de miembros corruptos de la fuerza pública en la construcción del caso.

La defensa habla de “una retaliación mancomunada entre el Tren de Aragua y algunos miembros de la Policía con falsos testigos”.

 

Alias Mizón y sus movimientos criminales en Bogotá: se le vincula con  homicidios, cuerpos embolsados, rumbas ilegales y tráfico de estupefacientes

 

Otro aspecto que ha generado controversia es la supuesta riqueza de Osorio.

Mientras en redes se le atribuían múltiples propiedades, su familia asegura que solo tiene relación con un establecimiento: el hotel Los Potrillos.

“Eso es por herencia y una indemnización familiar”, explicaron.

Incluso, personas cercanas han cuestionado las medidas de extinción de dominio.

“Si él entregó esa banda, ¿por qué le van a extinguir los bienes?”, se preguntan.

El caso también salpicó al ámbito artístico, tras rumores de vínculos con el cantante Jhon Jairo Jiménez, conocido como Jessi Uribe.

Sin embargo, la defensa minimizó cualquier relación.

“No pasaba de ser un reconocimiento por el medio artístico”, indicó el abogado.

Mientras tanto, el proceso judicial sigue en curso.

El juez será quien determine el peso real de las pruebas, los testimonios y las versiones contrapuestas que hoy rodean a Osorio.

Entre tanto, él continúa proclamando su inocencia, respaldado por su círculo cercano.

“Para mí él es una excelente persona”, dijo una trabajadora que asegura haber laborado con él durante años.

El caso de alias “Misón” se mantiene como un reflejo de las complejidades del sistema judicial frente al crimen organizado, donde las líneas entre víctima y victimario, verdad y montaje, siguen siendo materia de investigación.

 

Juan Pablo Ruiz's Video on X