Protesta de Hazte Oír frente a La Mareta exige la dimisión de Pedro Sánchez durante sus vacaciones en Lanzarote
Cientos de manifestantes convocados por la plataforma Hazte Oír se concentraron ante la residencia oficial de La Mareta en Lanzarote para exigir la dimisión del presidente Pedro Sánchez durante sus vacaciones estivales

Una manifestación convocada por la plataforma ultraconservadora Hazte Oír concentró a cientos de personas en las inmediaciones de la residencia oficial de La Mareta, ubicada en el municipio de Teguise, en la isla de Lanzarote, donde el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, disfrutaba de sus vacaciones de verano junto a su familia.
La protesta, desarrollada durante una tarde estival, se convirtió en un acto de fuerte contestación política caracterizado por consignas que exigían la dimisión inmediata del jefe del Ejecutivo central y acusaciones directas de corrupción, mala gestión gubernamental e irresponsabilidad institucional.
El despliegue de seguridad en los alrededores del complejo residencial fue sumamente minucioso, contando con un amplio dispositivo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que incluyó controles terrestres en los accesos contiguos y perímetros acotados en la franja marítimo-terrestre frente al litoral de Costa Teguise.
Los manifestantes, congregados a cierta distancia debido al cordón policial establecido, mostraron su disconformidad con el elevado nivel de protección asignado a la estancia presidencial, comparándolo críticamente con la cobertura de seguridad permanente que registran las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla en la frontera sur de España.
Durante el desarrollo de la concentración, los portavoces de la organización convocante dirigieron duras intervenciones a los asistentes mediante sistemas de megafonía, articulando un discurso de impugnación total a la gestión del Ejecutivo central.
Entre los argumentos esgrimidos, los organizadores acusaron al Presidente de haber debilitado la soberanía nacional frente al Reino de Marruecos, haciendo referencia a los episodios de presión migratoria e irregularidades fronterizas vividos en los enclaves españoles del norte de África.
Asimismo, vincularon la actuación gubernamental con la gestión de las emergencias naturales, criticando la respuesta institucional ante los incendios forestales que periódicamente asolan diversas regiones de la península ibérica y rechazando los marcos argumentales oficiales centrados en los efectos del cambio climático.

El eje central de las proclamas se enfocó en las investigaciones judiciales abiertas que afectan al entorno personal y político del jefe del Ejecutivo.
Los manifestantes hicieron hincapié en las diligencias relativas a supuestos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios, señalando las causas que salpican a la esposa del presidente, Begoña Gómez, así como los procedimientos que involucran a su hermano, David Sánchez.
En este contexto, las proclamas acusaron al Ejecutivo de utilizar resortes institucionales para blindarse ante la acción de la justicia y calificaron al mandatario de haber perdido la legitimidad moral para continuar al frente de las instituciones públicas.
La plataforma organizadora advirtió expresamente que las movilizaciones no se limitarían a la estancia en las Islas Canarias.
Los representantes del colectivo anunciaron una agenda de protestas itinerantes que acompañará los desplazamientos estivales del presidente, mencionando la finca de Las Marismillas en el Parque Nacional de Doñana (Huelva) como la siguiente localización donde replicarán las manifestaciones, antes de trasladar nuevamente las exigencias de dimisión a las puertas del Palacio de la Moncloa en Madrid de cara al inicio del curso político.
En el transcurso de las alocuciones, también se vertieron críticas contra medidas legislativas vigentes como la disposición adicional de la Ley de Memoria Democrática, conocida popularmente como la ley de nietos, a la que acusaron de responder a cálculos electorales para la captación de sufragios en el exterior ante una supuesta erosión de los apoyos parlamentarios del Gobierno.

La residencia de La Mareta, una propiedad regalada a finales de la década de 1980 por el rey Hussein de Jordania al rey Juan Carlos I y posteriormente cedida al Patrimonio Nacional para su uso como residencia protocolaria y de descanso de los jefes de Estado y de Gobierno, ha sido históricamente un escenario habitual de estancia estival para diversos presidentes del Ejecutivo español.
Sin embargo, la presencia de manifestaciones de rechazo a las puertas del complejo refleja el ambiente de elevada polarización política que atraviesa el panorama nacional, marcado por la fragmentación parlamentaria, la controversia sobre la ley de amnistía a los dirigentes independentistas catalanes y los continuos choques judiciales entre las acusaciones populares y la defensa del entorno presidencial.
La acción de protesta convocada por Hazte Oír se enmarca en la estrategia de la organización de recurrir tanto al activismo de calle como a la acción penal popular en los tribunales para ejercer presión sobre el Gobierno de coalición formado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Sumar.
Portando pancartas, banderas españolas y material de megafonía, los asistentes corearon repetidamente cánticos exigiendo la salida del presidente y la convocatoria de elecciones generales anticipadas.
El acto concluyó sin que se registraran incidentes graves de orden público, dada la contención mantenida por las fuerzas policiales encargadas de evitar cualquier aproximación física a los límites de la propiedad.
No obstante, el evento subrayó la persistencia de la tensión política que acompaña el periodo de receso parlamentario, anticipando un reinicio del periodo de sesiones caracterizado por una intensa fiscalización de la labor del Ejecutivo por parte de la oposición y de diversos colectivos de la sociedad civil.