Gavi rebaja la tensión tras la final del Mundial: defiende a Paredes y pide que la polémica termine en el campo
Gavi defendió públicamente a Leandro Paredes tras los incidentes de la final del Mundial 2026 y aseguró que no considera necesarias sanciones adicionales para los jugadores argentinos

La resaca de la final de la Copa del Mundo de 2026 entre España y Argentina continúa dejando titulares, pero uno de los protagonistas de la noche más intensa del torneo ha querido enfriar la controversia.
Pablo Páez Gavira, Gavi, sorprendió con un mensaje conciliador al asegurar que no considera justo que los futbolistas argentinos sean suspendidos por los incidentes ocurridos tras el pitido final, a pesar de haber sido una de las principales víctimas de la tangana que empañó la histórica victoria de la selección española.
El centrocampista del FC Barcelona realizó estas declaraciones durante el multitudinario homenaje que recibió junto a Fabián Ruiz en Los Palacios y Villafranca (Sevilla), localidad natal de ambos campeones del mundo.
En un ambiente de celebración, los medios aprovecharon la ocasión para preguntarle por el enfrentamiento con Leandro Paredes, una de las imágenes más comentadas de la final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Lejos de alimentar la polémica, Gavi optó por un discurso moderado.
El internacional español afirmó que, en su opinión, los jugadores argentinos no deberían ser suspendidos por lo sucedido.
Reconoció que escenas de ese tipo no representan un buen ejemplo para los niños, aunque también recordó que el fútbol es un deporte de enorme intensidad emocional y que, en ocasiones, esa tensión desemboca en enfrentamientos.
Para el sevillano, la solución más lógica habría sido que el árbitro hubiera castigado las acciones durante el propio encuentro, sin necesidad de imponer posteriormente sanciones adicionales.
“Al final, todo es fútbol”, resumió el campeón del mundo.

Las palabras de Gavi tienen un peso especial porque fue uno de los futbolistas más afectados durante los altercados.
Tras el pitido final, mientras los jugadores españoles iniciaban la celebración del título, varios integrantes de la selección argentina protagonizaron una serie de enfrentamientos que derivaron en una tangana generalizada.
Paredes fue uno de los principales implicados al encararse primero con Eric García y posteriormente con Gavi, a quien sujetó y derribó durante la pelea.
El centrocampista español también respondió en defensa de sus compañeros, motivo por el que considera que todo ocurrió en el contexto de la tensión propia de una final mundialista.
La FIFA ya ha confirmado la apertura de una investigación disciplinaria para esclarecer los hechos.
El organismo ha designado a un instructor independiente que analizará tanto los informes arbitrales como las imágenes oficiales del encuentro para determinar si existieron infracciones al Código Disciplinario y si procede imponer sanciones a jugadores o miembros del cuerpo técnico argentino.
De momento, no existe un plazo oficial para conocer la resolución del expediente.
En las últimas horas también surgió una importante confusión sobre la situación disciplinaria de Leandro Paredes.
Diversas informaciones aseguraban que el mediocampista argentino había sido expulsado oficialmente tras la pelea y que esa tarjeta roja podría derivar automáticamente en una suspensión para futuros compromisos internacionales.
Sin embargo, la propia FIFA aclaró que, hasta este momento, no existe confirmación oficial de que el árbitro mostrara una tarjeta roja a Paredes una vez finalizado el encuentro.
En el acta arbitral únicamente figura la tarjeta amarilla que el futbolista recibió durante el desarrollo del partido, por lo que cualquier posible castigo dependerá exclusivamente de la investigación disciplinaria actualmente en marcha.
La aclaración del organismo internacional modifica de forma significativa el escenario jurídico del caso.
Si finalmente no existió una expulsión oficial tras el pitido final, cualquier sanción futura deberá basarse en las conclusiones del expediente abierto por la Comisión Disciplinaria y no en una decisión arbitral tomada sobre el terreno de juego.
Mientras la FIFA continúa recopilando pruebas, las declaraciones de Gavi han contribuido a reducir la tensión generada en torno al incidente.
El campeón del mundo ha preferido dejar atrás la polémica y centrar el protagonismo en el logro deportivo de España, enviando además un mensaje de deportividad hacia un rival con el que protagonizó uno de los momentos más tensos de la final.
Su postura contrasta con la enorme repercusión mediática que tuvo la pelea y refuerza la intención del vestuario español de que el recuerdo del Mundial quede marcado por la conquista de la segunda estrella y no por los altercados posteriores al encuentro.
