El volumen de horas extraordinarias no remuneradas en España equivale a la destrucción potencial de decenas de miles de empleos – News

El volumen de horas extraordinarias no remuneradas...

El volumen de horas extraordinarias no remuneradas en España equivale a la destrucción potencial de decenas de miles de empleos

Según datos del sindicato Comisiones Obreras, esas extensiones de jornada que no se remuneran equivalen a 68.000 empleos a jornada completa

 

Más de 2,5 millones de horas extra no se pagan en España: la ley fija el  máximo y las compensaciones

 

El mercado laboral español continúa enfrentando un desafío estructural de gran calado en lo relativo al cumplimiento de la jornada de trabajo y el control de los tiempos de prestación de servicios.

De acuerdo con las estimaciones macroeconómicas y laborales elaboradas por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) a partir de los microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que publica periódicamente el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España se realizan semanalmente más de 2,5 millones de horas extraordinarias que no son abonadas ni compensadas con tiempo de descanso a los trabajadores.

Este volumen de trabajo prestado al margen de la retribución formal representa, en términos de intensidad laboral, una cifra equivalente a la creación de aproximadamente 68.000 puestos de trabajo a tiempo completo.

El marco normativo aplicable en el territorio nacional, regulado principalmente en el artículo 35 del Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, establece límites precisos para la realización de horas extraordinarias.

La legislación vigente fija que un trabajador no puede realizar más de 80 horas extraordinarias al año, salvo en los casos destinados a prevenir o reparar siniestros u otros daños extraordinarios y urgentes.

Asimismo, la normativa exige que las horas que excedan la duración máxima de la jornada ordinaria sean abonadas con una cuantía que en ningún caso puede ser inferior al valor de la hora ordinaria, o bien ser compensadas mediante períodos equivalentes de descanso retribuido dentro de los cuatro meses siguientes a su realización, según lo dispuesto en la negociación colectiva o en el contrato individual.

 

Las horas extras no pagadas impidieron crear 64.490 empleos en España en el  segundo trimestre de 2023 | Economía nacional e internacional | Cinco Días

 

A pesar de la existencia de este marco regulatorio y de la implantación obligatoria del registro diario de jornada desde el año 2019 —norma diseñada específicamente para garantizar la trazabilidad de la entrada y salida de los empleados y combatir el fraude laboral—, la evidencia estadística refleja una brecha persistente entre la exigencia legal y la realidad operativa de las empresas.

El fenómeno afecta de manera heterogénea a la estructura productiva española, registrando una mayor incidencia en sectores intensivos en mano de obra como la hostelería, el comercio minorista, las actividades administrativas, los servicios profesionales y el transporte.

En estos ámbitos, las prolongaciones de jornada no declaradas se traducen con frecuencia en una sobrecarga estructural para las plantillas.

El impacto del impago sistemático de las horas extraordinarias trasciende la esfera del derecho individual de los trabajadores y genera importantes repercusiones de carácter económico y social.

Por un lado, supone un menoscabo directo para los ingresos de las familias y reduce la masa salarial disponible en la economía.

Por otro lado, implica un grave perjuicio para los arcas públicas y la sostenibilidad del sistema de Seguridad Social, al dejar de ingresar cientos de millones de euros anuales en concepto de cotizaciones sociales no satisfechas sobre la jornada real efectivamente trabajada.

Adicionalmente, esta práctica distorsiona la competencia leal entre empresas, perjudicando a aquellas organizaciones que cumplen estrictamente con los costes laborales y la legalidad vigente.

 

 

 

Desde la perspectiva de la supervisión administrativa, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha intensificado en los últimos ejercicios sus campañas de control y las actuaciones de oficio para verificar el cumplimiento del registro horario y la correcta liquidación de las horas extra.

Las sanciones impuestas por infracciones graves en esta materia pueden alcanzar cuantías significativas por cada centro de trabajo o trabajador afectado, abarcando desde multas económicas directas hasta la exigencia del pago diferido de las cotizaciones adeudadas con sus correspondientes recargos.

Sin embargo, las organizaciones sindicales señalan de forma reiterada que la escasez de inspectores en relación con el volumen del tejido empresarial dificulta una erradicación efectiva del fraude.

Frente a esta situación, el debate político y social se centra en la necesidad de modernizar los mecanismos de control, promoviendo la digitalización e interoperabilidad de los registros de jornada para evitar su manipulación a posteriori.

De igual manera, la discusión sobre la reducción de la jornada laboral máxima legal a nivel nacional busca redimensionar la distribución del tiempo de trabajo y fomentar un reparto más equitativo del empleo existente, con el objetivo prioritario de aflorar el empleo sumergido que actualmente se enmascara bajo la figura del trabajo extraordinario no retribuido.

 

Related Articles