Amigos, el arroz es uno de esos productos que nunca faltan en ninguna cocina mexicana.

image

Lo usamos para absolutamente todo, desde el clásico arroz rojo que acompaña cualquier comida hasta un arroz blanco de emergencia, el sushi casero o ese arroz a la mexicana que preparamos para las reuniones familiares.

Es un alimento universal, cotidiano y tan presente en nuestra vida que muchas veces lo compramos sin cuestionar realmente qué estamos llevando a casa.

Por eso, la Profeco realizó un estudio completo publicado en la revista del consumidor, en el que analizó 38 productos diferentes de arroz para verificar quién cumple, quién se pasa de listo y quién de plano no está siendo honesto con el consumidor.

No se pierdan este estudio aquí en Carrito.

Antes de empezar es importante aclarar que este video se basa en el estudio de calidad número 528 de la revista del consumidor de Profeco.

Si bien algunas marcas podrían haber ajustado sus procesos desde su publicación, estos son los resultados oficiales que todo consumidor debe conocer.

image

200B.

Puesto número siete, Setino, arroz grano grueso.

Esquetino es una marca que muchos conocemos en los pasillos del supermercado.

Es accesible, está en prácticamente todas las tiendas y para muchas familias mexicanas representa esa opción práctica cuando buscas algo rendidor sin gastar demasiado.

Su precio promedio es de apenas 12 pesos por kilo, lo que la hace tremendamente atractiva para el bolsillo.

Pero aquí es donde viene el giro, porque cuando Profeco revisó este producto, los resultados fueron negativos en varios aspectos.

U200B.

Primero, la dependencia de TT es chetino, no dice claramente qué tipo de arroz es en su etiqueta.

Cuando compras arroz tienes derecho a saber exactamente qué tipo de grano estás comprando, porque cada tipo tiene características diferentes de calidad.

image

Pero no solo eso, Profeco también encontró que esta marca trae menos producto de lo que dice el paquete.

En otras palabras, lo que dice la bolsa no coincide con lo que realmente estás llevando a casa.

Hold B.

Y aquí viene lo más delicado.

Es que Tino trae demasiados granos quebrados y también granos en mal estado.

¿Qué significa esto? Que una parte considerable de lo que estás comprando no es arroz en buen estado, sino granos rotos o deteriorados que afectan la calidad final de tu platillo.

Cuando cocinas arroz y terminas con una masa pegajosa en lugar de granos sueltos y esponjosos, muchas veces el culpable son justamente estos granos quebrados.

Para una marca tan presente en el mercado mexicano, estos problemas son una señal de alerta enorme.

Y lo más grave es que por el precio bajo, muchas personas eligen esta marca pensando que están ahorrando, pero en realidad están comprando producto de baja calidad.

image

Shu 200B.

Puesto número 6, Chedrai, arroz grano grueso.

Chedrai es una marca de tienda propia de una de las cadenas de supermercados más grandes de México.

Está ahí en las góndolas con un empaque llamativo y un precio que promete ser competitivo.

Para muchos consumidores, las marcas propias de los supermercados transmiten cierta confianza porque asumimos que la tienda respalda su calidad.

Pero ojo, porque en el estudio de Profeco, este arroz chedrawi cayó en varios problemas serios.

Ju 200B.

La dependencia señaló que chedrai, arroz grano grueso, tiene demasiados granos en mal estado.

Esto significa que cuando abres el paquete, una cantidad significativa de los granos que encuentras están deteriorados, manchados o en mal estado.

Pero no solo eso, también se detectó que esta marca trae exceso de granos quebrados.

Y cuando Profeco evaluó la calidad general del producto, Chedrawioui obtuvo una calificación de apenas buena, no excelente, porque presentó hasta un 80% de granos enteros en buen estado.

Shu 200B.

¿Qué quiere decir esto? Que casi 170 g de su contenido era grano de arroz quebrado que no sirve para un consumo de calidad.

Imagina que compras 1 kg de arroz y resulta que 200 g de eso es prácticamente desperdicio.

Además, la marca tampoco dice claramente qué tipo de grano es en su etiqueta.

Para una cadena tan grande y reconocida, estos resultados son un golpe duro porque demuestran que el precio bajo puede venir acompañado de calidad muy comprometida.

Hu 200B, puesto número 5, Morelos Premium, arroz grano largo.

La palabra premium en un producto automáticamente eleva nuestras expectativas.

Pensamos en algo superior, mejor procesado, de mayor calidad.

Morelos Premium se presenta justamente con esa promesa, un arroz de grano largo que debería destacar por encima de las opciones básicas del mercado.

Pero en el estudio de Profeco, este producto cayó en problemas serios que contradicen completamente su nombre.

Hol 200B.

Profeco detectó que Morelos Premium no tiene toda la información que debería traer en su etiqueta.

Puede ser información sobre nutrición incompleta, datos faltantes sobre el origen o advertencias importantes que no están.

Cuando un producto falla en esto, significa que no está dando al consumidor la información completa y clara que tiene derecho a recibir AU2B.

Pero además esta marca tampoco dice claramente qué tipo de grano es en su etiqueta.

Para un producto que se llama a sí mismo premium, estos problemas son inaceptables.

El consumidor que paga más por un producto con esa denominación espera transparencia total e información completa.

Cuando compras algo premium y resulta que ni siquiera tiene la información básica bien puesta, la decepción es doble.

Aquí no falló solo la calidad del arroz, falló la honestidad de presentar un producto como superior cuando ni siquiera cumple con lo básico.

H 200B, puesto número cuatro.

Aires de campo, arroz orgánico.

Los productos orgánicos han ganado popularidad enorme en los últimos años.

Los consumidores buscan opciones más naturales, libres de pesticidas y están dispuestos a pagar más por esa garantía.

Aires de campo se presenta como arroz orgánico con un precio que puede llegar hasta 69 pesos por kilo, significativamente más alto que el promedio del mercado.

Esta marca juega con la percepción de salud, naturalidad y calidad superior.

Pero cuando Profeco evaluó este producto, los hallazgos fueron contundentes.

True 200 B.

Primero, la dependencia encontró que aires de campo tiene demasiados granos en mal estado.

Para un producto orgánico de precio elevado, encontrar granos deteriorados es particularmente grave porque contradice toda la narrativa de cuidado y calidad que justifica ese sobreprecio.

Pero además esta marca tiene exceso de granos quebrados y aquí viene lo peor.

Aires de campo.

Tampoco dice claramente qué tipo de grano es en su etiqueta.

Haido 200B.

Entonces, ¿qué estás comprando realmente cuando pagas hasta 69 pesos por kilo? Un arroz que dice ser orgánico, pero que no te informa correctamente qué tipo de grano es, que tiene granos en mal estado y que está lleno de granos quebrados.

El consumidor que busca productos orgánicos generalmente es alguien informado, preocupado por la calidad y la salud.

Descubrir que ese producto caro tiene tantos problemas es una decepción enorme.

La etiqueta orgánico no te protege de granos defectuosos ni de información incompleta.

Es indignante pagar casi 70 pesos por un producto que tiene los mismos defectos que uno de 12 pesos.

Lo orgánico no debería ser excusa para una mala selección de grano.

Puesto número tres, la Merced.

La Merced es una marca que muchos mexicanos identificamos rápidamente en los supermercados.

Tiene presencia constante, precio accesible y se presenta como arroz s extra, que es la clasificación más alta en términos de calidad de grano.

Pero ojo aquí un dato rápido.

Para que un arroz sea considerado s extra, la norma mexicana exige que tenga más del 95% de granos enteros.

La Mercedó por mucho en este estándar, entregando apenas un 80%.

Cuando ves s extra en el empaque, esperas granos largos, enteros, bien pulidos y de cocción uniforme.

Pero Profeco encontró que con la Merced esa expectativa no se cumple.

Hudo 200B.

La dependencia señaló que la merced tiene exceso de granos quebrados y cuando evaluaron la calidad general, este arroz obtuvo una calificación de apenas buena, porque presentó hasta un 80% de granos enteros en buen estado.

Haciendo las cuentas, eso significa que casi 170 g de su contenido era grano de arroz quebrado que no sirve para un consumo de calidad.

¿Por qué es tan grave esto? Porque cuando cocinas arroz con alto porcentaje de granos quebrados, el resultado es un arroz apelasado con textura inconsistente y una presentación poco apetecible.

Los granos quebrados liberan más almidón durante la cocción, haciendo que el arroz se pegue y pierda esa consistencia suelta que buscamos.

Para una marca que se denomina Super Extra, tener solo 80% de granos enteros es un fracaso.

El estándar de Super Extra debe ser mucho más riguroso.

Aquí el problema es que pagas por una clasificación de alta calidad, pero recibes calidad mediocre.

Y en un platillo tan importante en la cocina mexicana como el arroz, esa diferencia se nota en cada comida.

Puesto número dos, Precísimo.

Arroz extra grano largo.

Precisísimo es otra marca accesible en el mercado mexicano con un precio promedio de 15 80 pesos por kilo, lo que la hace atractiva para muchas familias que buscan economía en su despensa.

Se presenta como arroz extra grano largo, una clasificación que promete calidad superior y granos largos ideales para platillos donde el arroz debe quedar suelto y esponjoso.

Pero cuando Profeco analizó este producto, encontró problemas importantes.

Q200B.

La dependencia detectó que precísimo no trae la cantidad de arroz que dice el paquete.

Esto significa que cuando compras un paquete que dice contener, por ejemplo, 1 kg, en realidad estás recibiendo menos producto del que pagaste.

Pero además esta marca también tiene exceso de granos quebrados y debido a estos problemas Profeco le dio una calificación de apenas suficiente.

Q200B.

Cuando un producto obtiene suficiente en un estudio de calidad, básicamente está diciendo, esto apenas pasa, pero no es recomendable.

Para muchas familias que eligen precísimo pensando que están comprando 1 kil completo de arroz de calidad aceptable, descubrir que están recibiendo menos producto y encima con granos defectuosos es una doble decepción.

La cantidad en el paquete es uno de los aspectos más básicos que un producto debe cumplir correctamente.

Si ni siquiera puedes confiar en que la cantidad declarada es real.

¿Cómo puedes confiar en el resto de la información del empaque? Puesto número uno, río escondido, arroz s extra.

Y llegamos al primer lugar, el caso más preocupante del estudio.

Río Escondido se presenta como arroz s extra con toda la expectativa de calidad que eso implica.

Es una marca que encontramos en diversos puntos de venta y que muchos consumidores eligen confiando en esa clasificación.

Pero cuando Profeco realizó su análisis, este producto acumuló varios problemas que lo colocan como el más preocupante de esta lista.

H200B.

Primero, la dependencia encontró que río escondido no trae la cantidad de producto que dice el paquete.

Igual que precísimo, esto significa que el consumidor no está recibiendo la cantidad de producto por la que está pagando.

Pero además, y esto es aún más grave, río escondido tampoco tiene toda la información correcta en su etiqueta.

Shu 200 B.

Esto puede significar que falta información importante sobre nutrición, que no están declarados ingredientes importantes, que no hay instrucciones adecuadas de cómo guardarlo o que la información del fabricante está incompleta.

Todo esto puede ser un problema para el consumidor, especialmente para personas con alergias, condiciones de salud específicas o que necesitan seguir dietas controladas.

Para un arroz que se denomina s extra y que el consumidor elige confiando en esa clasificación, estos problemas son inaceptables.

No solo estás recibiendo menos producto del que pagaste, sino que además la información del empaque no está completa.

Tu salud y tu bolsillo podrían estar de por medio con esta marca.

Es el ejemplo perfecto de cómo un producto puede verse bien en el anaquel, pero esconder varios problemas importantes.

Y si se preguntan entonces, ¿qué marcas de arroz valen la pena, o les haremos un video sobre las que salieron mejor evaluadas por Profeco, pero de entrada hay sorpresas como el arroz SOS que obtuvo calificación de excelente, contiene más proteína y granos enteros que todas las demás, está libre de plástico y cuesta apenas 21 pesos por kilo.

Así que atentos al canal H 200B.

Ahora quiero saber tu opinión.

¿Alguna vez has comprado alguna de estas marcas y sentiste que el arroz se te batía o simplemente no rendía? Cuéntame aquí abajo en los comentarios qué marca compras tú y cuál es la que nunca te ha fallado.

Tu experiencia ayuda a toda la comunidad de Carrito.

Si te sirvió la información, no olvides darle like y suscribirte para que no te pierdas nuestra guía de las marcas que sí pasaron la prueba de calidad.

Nos vemos en el próximo carrito.