ÓRDAGO DEMOLEDOR de Marruecos a Pedro Sánchez que HACE TEMBLAR a su Gobierno
ÓRDAGO DEMOLEDOR de Marruecos a Pedro Sánchez que HACE TEMBLAR a su Gobierno
🇪🇸 Una nueva declaración desde Rabat vuelve a colocar a Ceuta y Melilla en el centro de la relación entre España y Marruecos.
Las palabras del Gobierno marroquí han provocado una respuesta inmediata de Madrid y reabren un debate que permanece latente desde hace décadas.
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El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, ha vuelto a situar Ceuta y Melilla en el centro de las reivindicaciones territoriales de Rabat.
En una entrevista concedida el 21 de agosto a la televisión pública marroquí 2M, el ministro afirmó que su país mantiene derechos «históricos y geográficos» sobre ambas ciudades y defendió la creación de un mecanismo de diálogo con España para abordar su futuro.
«La cuestión de Ceuta y Melilla seguirá siendo un tema de diálogo entre nosotros y España, y mantendremos nuestro derecho histórico y nuestro derecho geográfico», declaró Ouahbi.
El ministro añadió que Marruecos quiere establecer «medios de diálogo» y encontrar «una solución definitiva» al estatus actual de las dos ciudades, con el objetivo expresado por él de que «vuelvan al seno de la patria».
Las declaraciones no representan una reivindicación completamente nueva.
Marruecos mantiene desde hace décadas su posición de que Ceuta y Melilla deberían formar parte de su territorio.
Lo relevante en esta ocasión es que un miembro del Gobierno marroquí haya vuelto a plantear públicamente la cuestión y haya vinculado la reivindicación territorial con la posibilidad de crear un canal específico de diálogo con Madrid.
La respuesta española no ha dejado margen a la interpretación.
El Ministerio de Asuntos Exteriores trasladó a Marruecos un «rechazo tajante» a sus pretensiones y recordó que Ceuta y Melilla forman parte de la soberanía y de la integridad territorial de España, además de ser parte integrante del territorio de la Unión Europea.
Por tanto, no existe actualmente ninguna negociación española sobre la soberanía de las dos ciudades.
La controversia vuelve a aparecer en un contexto especialmente sensible para las relaciones bilaterales.
En marzo de 2022, el Gobierno de Pedro Sánchez modificó la posición española respecto al conflicto del Sáhara Occidental y pasó a considerar la propuesta marroquí de autonomía como «la base más sólida, creíble y realista» para alcanzar una solución.
El cambio provocó una importante controversia política en España y fue objeto de críticas de distintos grupos parlamentarios.
Sin embargo, presentar aquella decisión como una cesión de Ceuta y Melilla sería una interpretación política que no está respaldada por los hechos conocidos.
Sánchez ha mantenido públicamente que la soberanía española sobre ambas ciudades no está en discusión.
En el Congreso, en junio de 2022, afirmó de forma expresa: «La soberanía española sobre Ceuta y Melilla está fuera de toda duda».
Tampoco está acreditado que la reciente reivindicación marroquí sea una consecuencia directa del cambio español sobre el Sáhara.
La coincidencia temporal y la relación diplomática entre ambos asuntos pueden alimentar distintas interpretaciones políticas, pero no existe evidencia pública que permita afirmar que el Gobierno de Rabat haya formulado esta nueva declaración porque España haya «cedido» anteriormente ante Marruecos.
Lo que sí está confirmado es que la cuestión territorial continúa formando parte de la agenda política marroquí.
Ouahbi no habló simplemente de una cuestión histórica, sino de mantener abierta una vía de diálogo para abordar el futuro de las ciudades.
Madrid, por su parte, ha respondido reafirmando que no existe margen para discutir su soberanía.
El episodio evidencia así una diferencia fundamental entre las posiciones de ambos países.
Marruecos mantiene su reivindicación histórica sobre Ceuta y Melilla, mientras España considera ambas ciudades parte indiscutible de su territorio.
La tensión diplomática no implica, por sí misma, que exista una amenaza inmediata sobre la soberanía de las ciudades ni que se haya abierto una negociación bilateral sobre su futuro.
La afirmación de que Marruecos estaría preparando un «órdago» que hace «temblar» al Gobierno español pertenece al terreno de la interpretación política y del lenguaje periodístico, no a un hecho confirmado.
Lo verificable es más concreto: un ministro marroquí ha reiterado las reivindicaciones territoriales de su país y ha propuesto mecanismos de diálogo, mientras el Gobierno español ha respondido rechazando tajantemente cualquier pretensión sobre la soberanía de Ceuta y Melilla.