ESCÁNDALO EN EL FUNERAL REY HARALD NORUEGA: METTE MARIT ABOCHORNA A NORUEGA CON MARIUS Y HAKOON
ESCÁNDALO EN EL FUNERAL REY HARALD NORUEGA: METTE MARIT ABOCHORNA A NORUEGA CON MARIUS Y HAKOON
👑🇳🇴 La despedida de Harald V ha puesto nuevamente bajo el foco a la familia real noruega.
Marius Borg Høiby, Mette-Marit y el nuevo rey Haakon VIII afrontan una etapa marcada por controversias que amenazan con eclipsar la transición de la Corona.
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La muerte de Harald V ha abierto una nueva etapa para la monarquía noruega en un momento especialmente delicado.
El soberano falleció el 28 de agosto de 2026, a los 89 años, en el Hospital Universitario de Oslo, y la propia Casa Real confirmó que murió pacíficamente a las 06:35 horas.
Su hijo, Haakon, asumió inmediatamente el trono como Haakon VIII.
La despedida del monarca reunió en Oslo a numerosos miembros de la familia real y a miles de ciudadanos.
Sin embargo, la atención mediática no se limitó al homenaje a Harald.
La presencia de Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit y hijastro del nuevo rey, volvió a situar a la familia en el centro de la controversia.
Marius no ostenta título real ni desempeña funciones oficiales, pero su situación judicial ha provocado una de las mayores crisis de imagen sufridas por la monarquía noruega en los últimos años.
En junio de 2026, el Tribunal de Distrito de Oslo lo condenó a cuatro años de prisión después de declararlo culpable de 34 de los 40 cargos examinados, entre ellos dos delitos de violación y violencia doméstica.
La sentencia también incluyó delitos relacionados con drogas y otros episodios de violencia.
Marius negó las acusaciones más graves y su defensa anunció que estudiaría recurrir el fallo.
Por ello, cualquier interpretación de su presencia durante los actos relacionados con el fallecimiento de Harald debe distinguirse de las especulaciones difundidas en redes sociales.
No existe base suficiente para afirmar que la familia real haya utilizado la institución para garantizarle un trato judicial de favor.
El otro gran foco de atención continúa siendo Mette-Marit.
La reina atraviesa además una grave enfermedad pulmonar y se sometió a un trasplante de pulmón en 2026.
Paralelamente, la publicación de documentos relacionados con Jeffrey Epstein reabrió una controversia sobre los contactos que mantuvo con el financiero estadounidense después de que este hubiera sido condenado en 2008.

Mette-Marit reconoció públicamente que mantuvo contacto con Epstein y expresó su arrepentimiento.
En una entrevista concedida a la televisión pública noruega NRK llegó a afirmar: «Fui manipulada y engañada».
También admitió que debería haber investigado más a fondo sus antecedentes antes de continuar relacionándose con él.
Los documentos publicados muestran que la comunicación entre ambos continuó después de la condena de Epstein, un hecho que incrementó considerablemente la presión sobre la Casa Real.
No obstante, las afirmaciones más graves difundidas sobre Mette-Marit requieren cautela.
La existencia de comunicaciones o encuentros con Epstein no demuestra por sí misma participación en sus delitos, y no hay fundamento para presentar como hechos probados acusaciones de complicidad criminal contra la reina.
La polémica también ha alimentado especulaciones sobre el futuro del matrimonio de Haakon y Mette-Marit.
Sin embargo, no existe confirmación oficial de un divorcio ni de un plan para apartar a la reina de la institución.
Por el contrario, Haakon ha comenzado su reinado junto a su esposa y ha defendido la continuidad de la Corona.
El nuevo monarca afronta así un desafío considerable.
Su padre dejó una imagen de estabilidad construida durante décadas, mientras que la nueva generación llega al trono rodeada de una atención pública mucho más intensa.
La situación judicial de Marius, la enfermedad de Mette-Marit y el escándalo Epstein constituyen problemas diferentes, pero confluyen en un mismo punto: la necesidad de recuperar confianza.

En este escenario, Ingrid Alexandra adquiere también una importancia creciente.
Como hija mayor de Haakon y Mette-Marit, se ha convertido en princesa heredera tras la ascensión de su padre.
Su futuro dentro de la institución será observado con especial atención, pero no existe ningún indicio oficial de que vaya a asumir próximamente la Corona ni de que exista una regencia inminente.
La muerte de Harald V, por tanto, no ha provocado el anunciado «divorcio» ni una ruptura institucional dentro de la Casa Real.
Lo que sí ha hecho es acelerar una transición generacional que llega en medio de una sucesión de controversias.
Haakon VIII tiene ahora ante sí la tarea de consolidar su reinado, mientras la familia deberá afrontar públicamente cuestiones que durante años permanecieron en segundo plano.
La monarquía noruega entra así en una nueva era.
El recuerdo de Harald V domina todavía la escena, pero el futuro de la institución dependerá de cómo Haakon y su familia gestionen una etapa en la que cada decisión, cada aparición pública y cada explicación estarán sometidas a un escrutinio extraordinario.
Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.
Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.