Álvaro Uribe defiende el “sí” del Centro Democrático al permiso de viaje de Gustavo Petro
Álvaro Uribe defiende el “sí” del Centro Democrático al permiso de viaje de Gustavo Petro
⚖️ Una decisión que parecía improbable terminó generando una coincidencia institucional entre dos de los principales protagonistas de la política colombiana.
Álvaro Uribe explicó por qué su partido respaldó la autorización para que Gustavo Petro pueda salir del país y dejó una frase que resume el inesperado episodio.
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El expresidente Álvaro Uribe Vélez explicó la decisión del Centro Democrático de respaldar en el Senado la autorización solicitada por Gustavo Petro para salir de Colombia durante el año siguiente a la terminación de su mandato.
La posición generó críticas entre algunos sectores de la oposición, pero Uribe defendió el voto desde una perspectiva institucional y constitucional.
La autorización fue aprobada el 12 de agosto de 2026 con 73 votos a favor y 11 en contra.
El procedimiento se fundamenta en el artículo 196 de la Constitución, que establece que quien haya ejercido la Presidencia de la República debe obtener autorización del Senado para salir del territorio nacional durante el año posterior a su retiro del cargo.
El Centro Democrático, inicialmente, manifestó reparos frente a la forma en que había sido presentada la solicitud, particularmente porque planteaba un permiso abierto durante los 12 meses siguientes.
Ante ello, la bancada propuso introducir una condición: que Petro informe previamente al Senado las fechas y los destinos de sus viajes.
La modificación fue aceptada y permitió que la solicitud avanzara.
Para Uribe, votar favorablemente no significaba respaldar políticamente a Petro ni abandonar la oposición.
Significaba, según explicó, respetar un derecho que también había sido reconocido a otros expresidentes.
«No hay ninguna razón judicial para negarle ese permiso al expresidente Petro», sostuvo Uribe durante su explicación.
El exmandatario fue incluso más contundente al advertir que impedir la salida del país sin una restricción judicial podría afectar el derecho fundamental a la libre movilidad.
«Sin ninguna limitación judicial se estaría atropellando el derecho fundamental a la libre movilidad del expresidente Petro», afirmó.
La referencia adquiere especial importancia debido a la intensa confrontación política que durante años han mantenido Uribe y Petro.
Ambos representan proyectos ideológicos enfrentados y han protagonizado numerosos choques públicos.
Sin embargo, en esta ocasión el Centro Democrático optó por separar la oposición política de la aplicación de las reglas institucionales.
La bancada uribista también recordó que autorizaciones similares han sido concedidas anteriormente a expresidentes como Ernesto Samper, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque.
Bajo ese argumento, negar a Petro una autorización que ha sido otorgada a otros exmandatarios requeriría una justificación jurídica concreta.
El propio Centro Democrático resumió su posición con una expresión que rápidamente adquirió significado político: «Oposición, sí.
Persecución, no».
La decisión fue recibida con agradecimiento por sectores del oficialismo.
El senador Iván Cepeda reconoció públicamente el respaldo de la bancada uribista, mientras que Petro indicó que no tiene restricciones legales ni requerimientos internacionales que le impidan viajar y manifestó su disposición a cumplir con la obligación de informar sus destinos.
Durante la discusión también apareció un argumento de carácter político.
Algunos sectores habían presentado la autorización como una posible vía para que Petro abandonara el país o eludiera eventuales responsabilidades judiciales.
Sin embargo, con la información disponible, no existe fundamento para afirmar que la solicitud constituyera una fuga o una maniobra destinada a evadir la justicia.
Cualquier restricción de movilidad tendría que estar respaldada por una decisión o medida judicial aplicable.
El episodio también dejó un mensaje de fondo en un escenario político marcado por la polarización.
La oposición al Gobierno o a un dirigente no implica necesariamente respaldar cualquier mecanismo destinado a limitar sus derechos.
Para Uribe, la diferencia entre adversario político y perseguido institucionalmente debía mantenerse clara.
«Porque como vamos en las redes sociales, simplemente con acusaciones viscerales, lo que vamos es a producir más violencia en Colombia», afirmó el expresidente al defender una actuación basada en las reglas institucionales.
Así, una votación que inicialmente podía interpretarse como un simple trámite constitucional terminó convirtiéndose en una escena política poco habitual: el Centro Democrático, uno de los principales sectores de oposición al proyecto político de Petro, respaldó que el expresidente pueda ejercer el derecho de salir del país bajo las condiciones establecidas por el Senado.
La coincidencia no elimina las profundas diferencias entre Uribe y Petro, pero sí establece un límite sobre la manera en que esas diferencias deben trasladarse a las instituciones.
La oposición continúa siendo parte esencial del debate democrático; restringir derechos sin una base jurídica, en cambio, es otra cuestión.
Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.
Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.