¡GIRO ESCALOFRIANTE EN EL CASO LOAN! SU TÍO HABRÍA REVELADO QUIÉN ERA EL ENCAPUCHADO QUE SE LLEVÓ AL NIÑO
**EL TESTIMONIO DEL TÍO MATERNO DE LOAN PEÑA REABRE LAS DUDAS SOBRE UN HOMBRE ENCAPUCHADO**

El juicio relacionado con la desaparición de Loan Danilo Peña incorporó nuevas declaraciones que volvieron a colocar en el centro de la investigación la presencia de una persona encapuchada.
El dato surgió durante el testimonio de Miguel Ángel Noguera, tío materno del niño desaparecido, quien relató un episodio ocurrido en las horas cercanas al inicio de la búsqueda.
Según su declaración, Noguera trasladó en su camioneta a Bernardino Antonio Benítez, uno de los acusados, junto con un hombre cuyo rostro no pudo reconocer.
El testigo describió a esa persona como un individuo de ropa oscura, con gorro y capucha, pero aclaró que no pudo observarle la cara.
También manifestó que no conocía al acompañante y que no volvió a verlo después de aquel recorrido.
Esta declaración provocó nuevas preguntas dentro del proceso, aunque por el momento no permitió establecer quién era aquel hombre ni cuál era su relación con Benítez.
Noguera explicó que Benítez lo detuvo cerca de una vivienda y le pidió que lo llevara para participar en la búsqueda de Loan.
El acusado se encontraba acompañado por el encapuchado, quien habría subido al vehículo durante una parte del trayecto.
De acuerdo con el relato, ambos descendieron posteriormente cerca de un campo y continuaron caminando con la intención aparente de buscar al niño.
El tío materno señaló que no observó ninguna conducta especialmente extraña durante el recorrido.
Sin embargo, la imposibilidad de identificar al acompañante generó interés entre las partes que intervienen en el juicio.
El testimonio adquirió mayor relevancia porque algunos menores que estuvieron en la zona también habrían mencionado anteriormente la presencia de una persona con capucha.
Esas referencias fueron realizadas durante entrevistas efectuadas bajo procedimientos especiales destinados a proteger a los niños.
No obstante, hasta el momento no se ha demostrado públicamente que todas las declaraciones se refieran al mismo individuo.
Tampoco se ha establecido que la persona encapuchada haya participado directamente en la desaparición.
La investigación deberá determinar si se trataba de un habitante de la zona, de alguien que colaboraba con la búsqueda o de una persona vinculada con los hechos investigados.
La identidad de aquel hombre permanece, por lo tanto, como una incógnita que deberá ser aclarada mediante nuevos testimonios y el análisis de las pruebas disponibles.
Durante las audiencias también se revisaron diferentes aspectos relacionados con el almuerzo celebrado en la casa de la abuela Catalina.
La fiscalía sostiene que Loan fue alejado de la vigilancia de su padre cuando varios adultos y niños caminaron hacia un naranjal ubicado a cierta distancia de la vivienda.
Según la acusación, ese desplazamiento habría sido utilizado para facilitar la sustracción y el posterior ocultamiento del menor.
Los acusados rechazan distintos puntos de esa reconstrucción y sus defensas cuestionan la interpretación de las pruebas presentada por los fiscales.
El tribunal deberá evaluar las declaraciones, las fotografías, los movimientos registrados y las contradicciones señaladas durante el debate.
Otro testimonio analizado fue el de Diego Arnaldo Peña, conocido por el apodo de Huevo, primo de Loan y pareja de Camila Núñez.
El hombre declaró que se encontraba trabajando en Goya cuando recibió un mensaje en el que le informaron que Loan había desaparecido.
Explicó que recomendó buscarlo en los campos porque conocía la zona desde su infancia.
Peña llegó al paraje al día siguiente y afirmó que encontró una gran cantidad de vecinos, policías y voluntarios participando en los operativos.
También habló sobre un botín atribuido al menor que fue localizado durante las primeras búsquedas.
Según su opinión, resultaba difícil que un niño pudiera llegar descalzo hasta el lugar donde apareció el calzado debido a las características del terreno.
Esa observación coincide con la hipótesis de los investigadores que consideran que el botín pudo haber sido colocado intencionalmente para desviar los rastrillajes.
Sin embargo, esa posibilidad continúa siendo materia de discusión y deberá ser valorada junto con las restantes pruebas.
El testigo también explicó que su hija, quien estuvo entre los menores que caminaron hacia el naranjal, quedó afectada emocionalmente después de la desaparición.
La niña habría manifestado temor ante automóviles y personas desconocidas, además de miedo a que alguien pudiera llevársela como, según ella, había ocurrido con Loan.
Su padre aseguró que no conocía todos los detalles de las declaraciones realizadas por la menor ante la Justicia.
Durante el interrogatorio también se discutió la estadía de la niña y de su madre en un hotel, donde estuvieron acompañadas por personas que se presentaban como abogados o integrantes de una organización.
El padre indicó que no fue consultado previamente sobre el traslado porque se encontraba trabajando fuera de la localidad.
Aun así, declaró que pudo ingresar al hotel, hablar con su hija y comprobar que recibía alimentos y materiales recreativos.
Las defensas preguntaron si la familia se encontraba allí contra su voluntad o si alguien había intentado influir sobre las declaraciones de la menor.
Peña respondió que no tuvo conocimiento de presiones para que su hija relatara hechos que no hubieran ocurrido.
La causa también mantiene abiertas diferentes hipótesis sobre el destino del niño.
Entre las posibilidades examinadas se encuentran la sustracción, el ocultamiento posterior a un accidente y la intervención de una red dedicada a actividades ilegales.
Los fiscales sostienen que cuentan con elementos para acusar a siete personas por la sustracción y ocultamiento de Loan.
La acusación afirma que se habría organizado una escena destinada a instalar la idea de que el niño se había perdido en el campo.
Las defensas, en cambio, cuestionan la solidez de esa reconstrucción y reclaman que se establezca con precisión la participación atribuida a cada acusado.
El debate continuará con nuevas audiencias, testimonios y análisis de documentos incorporados al expediente.
La figura del hombre encapuchado representa una nueva línea que deberá ser investigada con cautela.
Por ahora, el tío de Loan no reveló su verdadera identidad porque aseguró que nunca pudo reconocerlo.
Su declaración únicamente confirmó que vio y trasladó a una persona desconocida que llevaba el rostro parcialmente cubierto.
Determinar quién era, por qué estaba con Benítez y qué hizo después de bajar del vehículo será responsabilidad de los investigadores y del tribunal.
Hasta que esas preguntas tengan respuestas verificables, no puede afirmarse que aquel individuo haya sido quien se llevó al niño.
La búsqueda de Loan continúa activa y el expediente permanece abierto a cualquier información que permita conocer lo sucedido.