¡Doble P echa a Guari de la casa! Estalla la traición en el círculo más íntimo - News

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¡Doble P echa a Guari de la casa! Estalla la traición en el círculo más íntimo

El mundo del espectáculo y de las redes sociales se encuentra conmocionado tras las explosivas declaraciones que tuvieron lugar en una reciente transmisión en vivo.

En un entorno digital cada vez más saturado de contenidos efímeros, existen momentos que marcan un antes y un después en la narrativa de las celebridades de Internet.

Este 9 de julio de 2026, los ecos de un extenso e intenso stream conducido por el comunicador Martín Sirio continúan generando un fuerte impacto en la opinión pública.

Durante este espacio, que originalmente se planteaba como un repaso de la actualidad de sus invitados, se desentrañó una intrincada red de conflictos familiares, tensiones cotidianas y decisiones intempestivas que involucran directamente a Guari, a su entrañable amiga Alma, al artista conocido popularmente como Doble P, y a una figura materna cuya sombra parece haber oscurecido la convivencia del grupo.

La revelación principal, aquella que funcionó como el detonante de una ola de comentarios en plataformas como TikTok e Instagram, provino directamente de Guari.

Con una mezcla de alivio por romper el silencio y la seriedad de quien evoca un recuerdo doloroso, confesó un episodio que hasta el momento se había mantenido bajo un estricto hermetismo: hace aproximadamente un mes, fue expulsado de la vivienda que compartía con Alma y Doble P.

Lo que inicialmente se perfilaba como una convivencia armónica basada en la amistad y el apoyo mutuo ante la llegada de una nueva vida, terminó quebrándose de manera abrupta, exponiendo las profundas grietas de un vínculo afectado por los celos, la desconfianza y, fundamentalmente, la interferencia de terceros.

Para comprender la magnitud de la situación, es necesario remontarse a los antecedentes de la dinámica residencial.

Según lo expuesto en el programa de Sirio, Guari y Alma no eran compañeros circunstanciales; compartían un proyecto de vida en común desde hacía tres años.

Esta convivencia prolongada había forjado entre ambos una relación de profunda confianza y complementariedad. Sin embargo, la estructura de este hogar comenzó a transformarse radicalmente cuando Alma quedó embarazada de Doble P.

Ante la inminente llegada del bebé, el propio Guari reconoció haber planteado la posibilidad de dar un paso al costado para permitir que la pareja desarrollara su propio espacio familiar, sugiriendo de manera afectuosa la necesidad de cortar un cordón umbilical que los mantenía sumamente unidos.

No obstante, la respuesta de Alma fue un ruego de permanencia. Debido a complejas situaciones personales y crisis que atravesaba con su pareja, ella manifestó su temor a la soledad y su deseo explícito de seguir contando con la presencia de su mejor amigo en el día a día.

Guari, guiado por la lealtad y el afecto, aceptó acompañarla en ese proceso tan vulnerable.

La estabilidad de este acuerdo comenzó a tambalearse debido a los cuestionamientos de Doble P respecto a la cercanía entre su pareja y Guari.

Uno de los puntos críticos de discordia radicaba en las noches en que el músico se encontraba ausente debido a sus compromisos laborales y giras artísticas, las cuales solían extenderse hasta altas horas de la madrugada.

En esas jornadas de viernes por la noche, con Alma transitando su embarazo y lógicamente limitada en cuanto a opciones de entretenimiento, ambos amigos optaban por planes sencillos y tranquilos, como cenar y mirar películas en la cama.

Con frecuencia, el cansancio provocaba que se quedaran dormidos juntos en la misma habitación. A pesar de que la naturaleza de la relación entre Guari y Alma siempre estuvo definida por una amistad platónica y un respeto absoluto, y de que se trataba de una dinámica conocida por todos, la situación comenzó a generar una incomodidad persistente en el artista.

El conflicto se agudizó de manera definitiva tras una serie de intervenciones familiares que, según los protagonistas del stream, terminaron por inclinar la balanza.

Las declaraciones apuntaron de manera directa hacia la madre de Doble P, descrita en términos sumamente severos como una figura propensa a sembrar discordia y a perturbar la paz del hogar en cuestión de minutos.

Los invitados sugirieron que la señora aprovechó diversas oportunidades para influir en la perspectiva de su hijo, sembrando dudas e insatisfacciones respecto a la organización de la casa.

De acuerdo con el testimonio de Guari, la situación llegó a su límite un día en que el músico, tras mantener un encuentro con su madre, regresó con una actitud completamente hostil.

El quiebre definitivo se produjo en el contexto de una fuerte discusión de pareja, motivada por la decisión de Doble P de revisar el teléfono celular de Alma, una acción que ella consideró inaceptable y desubicada, especialmente considerando el estrés postparto y la presencia de su pequeña hija.

Tras este altercado, el músico optó por retirarse temporalmente de la propiedad, una conducta que, según Alma, se había repetido en ocasiones anteriores, dejándola sola al cuidado de la menor.

Al retomar el contacto al día siguiente con intenciones de disculparse, el artista condicionó la reconciliación familiar a una exigencia innegociable: manifestó que ya no se sentía cómodo viviendo bajo el mismo techo que Guari.

La revelación de esta postura desencadenó una profunda crisis emocional en Alma, quien se vio atrapada en un dilema devastador entre su pareja y su amigo más cercano.

Ante el llanto y los ataques de ansiedad de la joven, su madre, que se encontraba de visita en la residencia, tomó una determinación tajante para preservar la dignidad familiar y evitar mayores fricciones: ordenó recoger las pertenencias y abandonar el lugar de inmediato junto a Guari.

Esta salida, que en la práctica se tradujo como una expulsión forzada por las circunstancias, resultó especialmente paradójica y dolorosa para los afectados, dado el rol fundamental que Guari y la madre de Alma desempeñaban en las tareas de cuidado de la recién nacida.

Ambos asumían una carga significativa del trabajo doméstico y el soporte logístico, desde la limpieza y la cocina hasta el cuidado de la bebé en las madrugadas para permitir que la madre descansara de las extenuantes rutinas de extracción de leche.

La ironía del desenlace familiar se hizo evidente pocas horas después de la partida de Guari hacia Mendoza, un viaje que emprendió sumido en la angustia y la incertidumbre.

Según se relató en el stream, la ausencia del equipo de apoyo doméstico se hizo sentir de inmediato en la vivienda.

En menos de medio día, la propiedad que supuestamente requería de intimidad conyugal pasó a ser ocupada por la madrastra de Doble P, evidenciando una contradicción en los argumentos de privacidad esgrimidos originalmente.

Al regresar de su viaje pocos días después, Guari constató la nueva disposición del hogar, lo que confirmó sus sospechas de que la maniobra respondía más a una sustitución de influencias familiares que a una necesidad genuina de espacio para la pareja.

A pesar del dolor que causó el desplante y de la firme postura inicial de Guari de no volver a vincularse con el entorno del músico, el paso del tiempo y el peso de las responsabilidades afectivas propiciaron un tibio acercamiento.

En su rol de padrino de la niña y motivado por el bienestar de su mejor amiga, accedió a mantener una conversación con Doble P, quien ofreció disculpas formales por la forma en que se manejó la situación.

Posteriormente, se sucedieron intentos de recomposición que incluyeron salidas grupales y un viaje conjunto a Uruguay con motivo del segundo mes de vida de la menor.

Sin embargo, los testimonios coinciden en que la confianza estructural ya se encontraba severamente dañada y que la relación nunca volvió a ser la misma, lo que derivó en una posterior separación temporal de la pareja.

Hacia el cierre de la transmisión conducida por Martín Sirio, se abordó el estado actual de la convivencia, revelando que, si bien se ha producido un retorno a la cohabitación, persisten las dudas y las precauciones.

La confirmación de que parte de las pertenencias personales aún permanecen almacenadas en un domicilio alternativo es el reflejo más fiel de un panorama que dista mucho de estar resuelto.

La jornada de este 9 de julio de 2026 deja en claro que la exposición mediática de los conflictos privados continúa siendo un terreno complejo, donde las dinámicas de lealtad, la presión familiar y las exigencias de la vida pública se entrelazan de manera inevitable, manteniendo a la audiencia expectante ante el próximo capítulo de esta intriga cotidiana.

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