Sara Santaolalla defiende el derecho a una información veraz y denuncia las amenazas y agresiones a periodistas

 

 

En una intervención que ha desatado una ola de reacciones en el Congreso de los Diputados, Sara Santaolalla aprovechó su turno de palabra para defender lo que, en teoría, no debería ser un tema de debate en una democracia: el derecho a informar.

Con un tono firme y claro, Santaolalla denunció la creciente intimidación hacia los periodistas y profesionales de la comunicación, destacando que el derecho a una información veraz está siendo constantemente atacado por los sectores más ultraderechistas del país.

“Hoy subo a esta tribuna a defender algo tan simple como el derecho a informar, el derecho que tenemos todos los ciudadanos a recibir una información veraz”, aseguró Santaolalla, señalando que este derecho fundamental está siendo gravemente amenazado por aquellos que usan la intimidación, las amenazas y las agresiones como herramientas para silenciar las voces disidentes.

Con contundencia, la diputada subrayó que los periodistas y comunicadores como Héctor de Miguel y la misma Sara Santaolalla han sido víctimas de acoso y amenazas por simplemente ejercer su labor de forma honesta.

“No están solos, especialmente a ellas. No estáis solas”, dijo Santaolalla, refiriéndose a las mujeres periodistas, quienes, según ella, son las principales víctimas de este tipo de ataques.

 

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La intervención no tardó en poner en evidencia la crítica situación que enfrenta la libertad de prensa en España.

Santaolalla denunció que las amenazas no solo se limitan a los periodistas, sino que también afectan a los medios de comunicación públicos, como Radio Televisión Española.

“En cada una de las comisiones que celebramos en esta cámara, los ultras de Vox amenazan e insultan a los profesionales del ente público. Su objetivo es eliminar a aquellos que no comulgan con sus ideas”, señaló.

La diputada también mencionó el reciente ataque a la ministra de Podemos, Jon Velarra, quien fue amenazada de muerte por dos individuos vinculados a grupos de ultraderecha.

“Esto no es solo un problema de los periodistas, es un problema que afecta a toda la sociedad. Este odio se ha convertido en la norma”, aseguró Santaolalla, añadiendo que los discursos de odio que se generan en el Congreso alimentan las amenazas y agresiones en la calle.

Santaolalla no solo se centró en las amenazas a los profesionales de la comunicación, sino que también hizo un llamado a la clase política para que reflexionara sobre su responsabilidad en la creación de un ambiente tóxico y polarizado.

“Nosotros seguimos defendiendo la democracia, el respeto y la libertad como símbolos de concordia. Ustedes, en cambio, alimentan el odio”, dijo con firmeza.

 

Hoy en el Congreso de los Diputados mientras VOX nos señalaba. Nosotras  somos más y mejores. Un saludo especial al diputado de VOX que se  preocupaba por mi estado de salud 😘💜

 

En su intervención, Santaolalla también respondió a las críticas que había recibido el Partido Socialista por su iniciativa en defensa de la libertad de expresión.

“El Partido Socialista no está protegiendo las libertades de todos los españoles, está defendiendo únicamente a un grupo reducido de periodistas que les son útiles para mantenerse en el poder”, aseguró, refiriéndose a las acusaciones de censura y manipulación de los medios.

La diputada concluyó su intervención con un mensaje claro: “Vamos a seguir legislando para mantener el derecho a una información veraz y a una libertad de expresión que todos los ciudadanos tenemos.

El Partido Socialista ha defendido siempre la democracia y la libertad en este país, y lo seguirá haciendo”.

Con su contundente discurso, Sara Santaolalla ha puesto sobre la mesa una cuestión crucial en el panorama político y mediático de España, evidenciando las tensiones crecientes entre el derecho a la libertad de información y los ataques que sufren los profesionales de la comunicación por parte de los sectores más radicales del país.

Su intervención se ha convertido en una llamada de atención para aquellos que piensan que la libertad de expresión es un derecho que puede ser negociado.