Los montachoques en Ciudad de México han evolucionado y ahora utilizan motocicletas para provocar choques intencionales y extorsionar a las víctimas

 

 

Circular con normalidad por una avenida principal de la Ciudad de México puede convertirse, en cuestión de segundos, en una experiencia de alto riesgo.

Lo que aparenta ser un accidente menor puede transformarse rápidamente en un escenario de intimidación y extorsión.

Esta es la nueva modalidad de los llamados “montachoques”, que ha evolucionado hacia el uso de motocicletas, incrementando su velocidad de operación y dificultando su detección.

El esquema inicia con una maniobra aparentemente casual.

Un motociclista se coloca frente al vehículo de la víctima y frena de manera abrupta o simula un contacto inexistente.

El impacto, en muchos casos inevitable, es solo el primer paso.

En segundos, el conductor se ve rodeado por varios individuos que aparecen de forma coordinada, algunos en motocicletas y otros a pie, quienes asumen roles de supuestos testigos o intermediarios.

“Tratas de esquivarlo, pero el impacto es inevitable… y en segundos estás rodeado por personas que te exigen dinero en efectivo”, describe una de las recreaciones más comunes de este tipo de घटना.

La presión escala rápidamente.

Los agresores impiden que la víctima contacte a su aseguradora y recurren a amenazas para exigir pagos inmediatos que suelen oscilar entre los 5.000 y los 15.000 pesos.

 

VIDEO | 🚨 Alertan por nueva modalidad de montachoques en CDMX; ahora van  contra motociclistas y así operan para extorsionar 👇

 

Este método no es completamente nuevo, pero su transformación ha encendido las alertas.

Tradicionalmente, los montachoques operaban con vehículos, provocando colisiones por alcance.

Sin embargo, el uso de motocicletas les otorga ventajas clave: mayor movilidad, facilidad para escapar entre carriles y menor probabilidad de ser rastreados por sistemas de videovigilancia.

Autoridades de seguridad en la capital mexicana han identificado que esta modalidad responde a una adaptación constante del crimen organizado urbano.

“La criminalidad siempre busca formas de continuar con sus actividades”, señalan especialistas, destacando que la precisión con la que operan estos grupos sugiere una coordinación casi coreográfica.

Las zonas con mayor incidencia incluyen vialidades de alto flujo vehicular como Calzada de Tlalpan, Viaducto Miguel Alemán y el Anillo Periférico.

También se han reportado casos frecuentes en Calzada Ignacio Zaragoza y Circuito Bicentenario.

En cuanto a alcaldías, Iztapalapa encabeza los reportes, seguida por Gustavo A.

Madero, Tlalpan y Álvaro Obregón.

 

Alerta por nuevo fraude en CDMX: Ahora montachoques van contra motociclistas

 

El aumento de casos durante los primeros meses de 2026 ha llevado a un reforzamiento de operativos policiales en puntos estratégicos.

En algunas demarcaciones, como Álvaro Obregón y Gustavo A.

Madero, se han logrado detenciones relevantes, aunque el fenómeno continúa en expansión.

Uno de los principales problemas radica en el factor sorpresa y en la presión psicológica que ejercen los delincuentes.

La víctima, enfrentada a una situación caótica y potencialmente violenta, suele optar por pagar para evitar mayores complicaciones.

“El objetivo es el efectivo inmediato”, explican expertos en seguridad, subrayando que el miedo es una herramienta central en este tipo de fraude.

Ante este panorama, la Secretaría de Seguridad Ciudadana ha emitido recomendaciones claras.

La principal es no descender del vehículo bajo ninguna circunstancia si se perciben actitudes agresivas.

En su lugar, se aconseja orillarse en un punto seguro sin obstruir la circulación y contactar de inmediato al número de emergencias y a la aseguradora.

“La regla de oro es no bajarse del vehículo”, reiteran especialistas, quienes advierten que la presencia de autoridades o ajustadores suele disuadir a los agresores.

Asimismo, se recomienda documentar la situación mediante grabaciones, siempre que esto no represente un riesgo adicional.

 

Cuidado: montachoques en CDMX ahora apuntan a motociclistas

 

Otro punto clave es evitar cualquier tipo de acuerdo en efectivo.

Aceptar este tipo de arreglos no solo perpetúa el delito, sino que también deja a la víctima sin respaldo legal.

“Jamás aceptes acuerdos en efectivo”, insisten las autoridades, recordando que este es el objetivo principal de los montachoques.

El fenómeno refleja una tendencia preocupante: la capacidad de adaptación de los grupos delictivos frente a los mecanismos de control y vigilancia.

La incorporación de motocicletas no solo representa un cambio táctico, sino también un desafío adicional para las instituciones encargadas de la seguridad pública.

Mientras tanto, la difusión de información y la prevención se mantienen como herramientas fundamentales.

Compartir estos casos y conocer los protocolos de actuación puede marcar la diferencia entre convertirse en víctima o evitar caer en la trampa.

En una ciudad donde millones de personas transitan diariamente, la alerta permanece vigente.

Los montachoques han evolucionado y, con ellos, también debe hacerlo la respuesta ciudadana e institucional frente a una modalidad de delito que, en cuestión de segundos, puede transformar un trayecto cotidiano en una situación de alto riesgo.