China logró aterrizar con éxito el rover Zhurong en Marte mediante la misión Tianwen-1, marcando un hito tecnológico y científico en la exploración espacial.

 

 

No se puede negar que Marte es, en este momento, el principal foco de la exploración espacial en el sistema solar.

La Agencia Espacial estadounidense busca evidencia de vida pasada o presente, mientras que SpaceX proyecta la instalación de asentamientos humanos en el planeta.

En medio de esta carrera, China ha demostrado un interés equivalente al enviar su propia misión robótica.

La pregunta que surge es: ¿qué se ha descubierto exactamente?

La misión china Tianwen 1 representó el primer intento del país de aterrizar un rover en Marte.

Este vehículo explorador, conocido como Zhurong, fue parte de un ambicioso programa llevado a cabo por la Administración Espacial Nacional de China.

Desde su lanzamiento el 23 de julio de 2020, utilizando un cohete Larga Marcha 5, los resultados superaron ampliamente las expectativas, tanto en términos de rendimiento técnico como de retorno científico.

El 10 de febrero de 2021, la nave espacial entró con éxito en órbita alrededor de Marte, convirtiéndose en el primer orbitador marciano de China.

Desde esa posición, comenzó a analizar posibles áreas de aterrizaje.

El momento más crítico ocurrió en la madrugada del 15 de mayo de 2021, tras aproximadamente tres meses orbitando el planeta rojo.

El módulo de aterrizaje se separó del orbitador alrededor de las 4 de la mañana e inició el descenso hacia la superficie marciana.

 

Zhurong, el rover de China en Marte, logra importantes avances científicos

 

“Estamos listos para hacer historia”, dijo uno de los ingenieros de la misión, mientras el módulo ajustaba su orientación para alcanzar el ángulo más seguro posible.

Al principio, la velocidad era demasiado alta para un aterrizaje seguro, pero el vehículo activó un paracaídas que redujo significativamente la velocidad.

Luego, el escudo térmico fue descartado y las patas de aterrizaje se abrieron por primera vez en casi diez meses.

“Estamos a punto de tocar el suelo de Marte”, exclamó un miembro del equipo de control de misión, mientras los motores principales comenzaban a controlar la velocidad.

A unos 100 metros de altitud, el módulo suspendió temporalmente el descenso utilizando un sistema de imagen láser tridimensional para identificar el lugar más seguro para el toque final.

Finalmente, una ligera nube de polvo se levantó cuando las cuatro patas aterrizaron firmemente en la región de Utopia Planitia, marcando un hito histórico: Marte recibió oficialmente su primer visitante chino.

 

El róver chino Zhurong consigue aterrizar en Marte | National Geographic |  National Geographic

 

La elección del lugar de aterrizaje requirió un delicado equilibrio entre criterios técnicos y objetivos científicos.

Los ingenieros necesitaban garantizar condiciones adecuadas para un descenso seguro, incluyendo latitud y altitud apropiadas, inclinación moderada, superficie estable y una distribución aceptable de rocas.

“Utopia Planitia se destacó rápidamente como la mejor candidata”, afirmaron los científicos, resaltando el potencial de la región para revelar evidencias de un antiguo océano en el hemisferio norte marciano.

El 22 de mayo, el rover Zhurong inició su recorrido por la superficie, desplazándose gradualmente hacia el sur.

“Cada día, la cámara de navegación registraba el ambiente circundante”, explicó un científico del equipo, permitiendo que los equipos en la Tierra realizaran el posicionamiento visual y la planificación de las rutas.

Siempre que surgían puntos de interés científico, el rover interrumpía su desplazamiento para llevar a cabo análisis detallados.

 

En su primer intento, el rover Zhurong de China alcanzó un hito en Marte  que a la Nasa le tomó décadas - La Tercera

 

La misión Tianwen 1 fue concebida como una operación triple que involucraba órbita, aterrizaje y exploración de superficie.

Zhurong transportaba seis instrumentos principales, incluidos cámaras de navegación, un magnetómetro y un sensor meteorológico.

“Nuestro objetivo es maximizar el retorno científico”, subrayó un ingeniero, mientras el rover transmitía imágenes y videos a la Tierra a través del orbitador.

A pesar de la tasa de transmisión modesta y del retraso de comunicación superior a 20 minutos, el sistema demostró ser plenamente capaz de enviar grandes volúmenes de datos científicos.

Las condiciones ambientales durante la misión inicial fueron favorables.

Marte recibe solo cerca del 40% de la energía solar que alcanza la Tierra, pero en el área de aterrizaje, las temperaturas variaban entre -20 y -10 ºC, con vientos suaves comparables a una brisa ligera terrestre.

El descubrimiento más significativo no fue vida propiamente dicha, sino evidencias sólidas de agua en el pasado distante.

A lo largo de un recorrido de aproximadamente 1.

5 kilómetros, el radar de penetración en el suelo reveló capas subterráneas de arena a cerca de 10 metros de profundidad.

“Estas capas son típicas de líneas costeras fosilizadas en la Tierra”, explicaron los científicos, sugiriendo fuertemente la existencia de un océano duradero en Marte que habría persistido por millones de años.

 

Las primeras imágenes tomadas por Zhurong, el robot de China que aterrizó  en Marte - BBC News Mundo

 

El hallazgo sugiere que ambientes costeros poco profundos son considerados lugares ideales para el surgimiento de la vida, lo que refuerza la hipótesis de que esta región de Marte pudo haber sido habitable en el pasado.

“La preservación de estas capas, enterradas por decenas de metros de detritos a lo largo de miles de millones de años, hace que este descubrimiento sea aún más extraordinario”, afirmaron los investigadores.

Hasta septiembre de 2022, Zhurong había transmitido aproximadamente 10 GB de datos, fortaleciendo sustancialmente la hipótesis de la existencia de un antiguo océano en Utopia Planitia.

Sin embargo, en mayo de 2022, el rover entró en hibernación para enfrentar el invierno marciano y una gran tormenta de polvo.

A pesar de las expectativas de reactivación, el contacto no fue restablecido debido a la acumulación de polvo en los paneles solares.

Aún así, la misión Zhurong fue extremadamente exitosa, superando ampliamente sus objetivos iniciales y produciendo resultados científicos de gran relevancia.

“El próximo paso de China es aún más ambicioso”, comentaron los expertos, refiriéndose a la misión Tianwen 3, prevista para lanzamiento a finales de 2028.

Esta misión pretende recolectar muestras directamente de la superficie marciana y traerlas a la Tierra por primera vez, marcando un nuevo capítulo histórico en la exploración planetaria.