Nacho Abad criticó con ironía la llegada de María Jesús Montero a Andalucía como candidata a la Presidencia de la Junta durante la campaña de 2026

=

 

Madrid / Andalucía – En pleno auge de la campaña para las elecciones autonómicas del 17 de mayo de 2026, la figura de María Jesús Montero, secretaria general del PSOE‑A y candidata a la Presidencia de la Junta, se ha convertido en epicentro de un debate mediático que ha trascendido las tradicionales pugnas electorales.

Su llegada a Andalucía no ha pasado desapercibida, y el periodista Ignacio de Vicente Abad, conocido profesional de los medios españoles, ha dedicado una parte destacada de su programa televisivo para abordar con ironía y dureza la intervención política de Montero, desatando un intenso debate público.

Desde el inicio de su intervención en “En boca de todos”, programa de actualidad y debate que presenta en la cadena Cuatro, Nacho Abad lanzó críticas agudas hacia Montero, cuestionando no solo su discurso sino la forma en que se ha presentado a los ciudadanos andaluces.

Abad, periodista con más de dos décadas de trayectoria y especializado originalmente en crónica y tribunales, ha ganado notoriedad también por sus comentarios políticos y su estilo directo frente a figuras públicas.

La chispa mediática se encendió cuando Abad ironizó sobre la manera en que Montero se describió públicamente al anunciar su candidatura en Andalucía, destacando su propio recorrido político y sus cargos previos en el Gobierno central.

Con tono satírico, Abad reprodujo y amplificó la forma de hablar de la dirigente socialista, que en un acto público afirmó:

“Que una persona que tiene grandes responsabilidades, probablemente la mujer con más poder de la democracia, decida venir a Andalucía a disputar unas elecciones dejando sus cargos es para poner en valor”.

 

El PSOE denuncia ante la Junta Electoral al PP por hacer comparecer a María  Jesús Montero en el Senado "justo antes de la campaña electoral" andaluza  del 17-M | Andalucía

 

Abad replicó a esta declaración con sarcasmo, trazando una imagen casi teatral de lo que denominó la “recepción” que deberían ofrecer los andaluces a Montero.

“¡Oh, María Jesús Montero! Los andaluces deben recibirla a usted con flores, con cánticos…”, recitó textualmente el presentador, provocando risas, aplausos y también reacciones críticas entre su audiencia.

Tal fue el impacto de sus palabras que momentos de su intervención circularon rápidamente en redes sociales y generaron una ola de comentarios a favor y en contra.

Para muchos analistas, este episodio mediático se inscribe en un contexto más amplio de tensión entre la campaña socialista y la percepción pública de su estrategia.

El PSOE andaluz, bajo el liderazgo de Montero, ha enfrentado dificultades en las encuestas y ha lidiado con la percepción de que su discurso no ha logrado articular un mensaje sólido que conecte con las preocupaciones ciudadanas.

Varios sectores políticos opositores han insistido en que su candidatura fue impulsada desde Madrid, en detrimento de la voz autonómica del partido.

Por su parte, la campaña socialista ha emprendido una estrategia que busca activar la presencia de sus candidatos en toda Andalucía, aprovechando eventos tradicionales durante la Semana Santa para acercarse al electorado.

Montero, por ejemplo, ha participado en recorridos por cofradías y actos culturales, destacando su voluntad de estar presente en la vida social de la comunidad durante un periodo clave.

 

María Jesús Montero, ministra de Hacienda y vicepresidenta cuarta | EL MUNDO

 

Sin embargo, las críticas de Abad conectan con un sector del público que percibe cierta desconexión entre el mensaje de Montero y las prioridades tangibles de los ciudadanos andaluces.

El discurso irónico del periodista se centró en poner en evidencia lo que él considera una autopercepción sobredimensionada de la candidata, una tendencia que, según Abad, podría alejarla de la realidad política regional y limitar su capacidad de competir eficazmente con adversarios como Juanma Moreno, presidente de la Junta y candidato del Partido Popular.

La polarización mediática, lejos de disminuir, ha ganado terreno en plataformas digitales donde clips de Abad se han viralizado con títulos y memes que caricaturizan la figura de Montero.

Algunos usuarios han compartido fragmentos en los que ella misma aparece describiéndose en términos grandilocuentes, lo que ha alimentado aún más la crítica de Abad y otros comentaristas políticos.

Los debates sobre la forma de hacer campaña también reflejan las tensiones internas de la propia izquierda en Andalucía.

El PSOE, debilitado por malos resultados en elecciones anteriores y por la presión de fuerzas políticas alternativas, enfrenta un reto considerable para movilizar y consolidar a su electorado, mientras la oposición busca capitalizar cualquier signo de debilidad en su discurso.

 

María Jesús Montero, ministra de Hacienda y vicepresidenta cuarta | EL MUNDO

 

A pesar de las críticas y de la atmósfera polarizada, Montero ha mantenido un perfil activo, recorriendo distintas provincias andaluzas y buscando explicar sus propuestas, especialmente en materias sensibles como la sanidad pública y la cohesión social, temas que considera esenciales para conectar con las necesidades de las personas en tiempos de incertidumbre económica.

La intervención de Nacho Abad no ha pasado desapercibida en el universo mediático español, donde los periodistas juegan un papel cada vez más relevante en la percepción pública de las campañas electorales.

Su comentario sobre la llegada de Montero a Andalucía ha generado no solo debates políticos, sino también reflexiones sobre el rol de los medios y de las figuras periodísticas en moldear la narrativa electoral en espacios que tradicionalmente se consideraban de competencia estrictamente política.

En los próximos días, con la campaña en plena efervescencia y el avance hacia las urnas, este cruce de discursos seguirá siendo objeto de comentarios, análisis y, sin duda, más intervenciones que desafiarán tanto a políticos como a periodistas en el tablero político andaluz.

 

Silvia Moreno | EL MUNDO