La adjunta al director de El Debate evidencia el sectarismo de la tertuliana gubernamental, quien la insultó en redes sociales antes de que el juez Pedraz confirmara la veracidad de las informaciones de la UCO.

 

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MADRID

Un nuevo y bochornoso episodio de nerviosismo político y mediático ha sacudido el panorama periodístico español.

Ester Palomera, habitual altavoz del Gobierno de Pedro Sánchez en la Cadena SER y elDiario.

es, ha protagonizado una agresiva embestida en la red social X (antes Twitter) contra María Jamardo, adjunta al director de El Debate.

El ataque, resumido en un lacónico «miente que algo queda», pretendía salvar el relato oficial de Moncloa frente a las recientes exclusivas de corrupción que acorralan al Partido Socialista.

Sin embargo, la maniobra le ha salido el tiro por la culata, dejándola en una evidencia absoluta ante toda la profesión.

La rabieta de la tertuliana sanchista se desencadenó mientras Jamardo desgranaba los explosivos avances del sumario dirigido por el juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional.

La investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil destapa las cloacas del PSOE, situando a la fontanera «Leire 10» como eje de la trama, con pagos procedentes de Ferraz, implicaciones directas de Santos Cerdán y ramificaciones hacia el entorno del expresidente Rodríguez Zapatero para buscar trapos sucios contra jueces y periodistas.

 

Esther Palomera • Foro de la Cultura

 

En lugar de rebatir los datos judiciales con argumentos, Palomera optó por el insulto fácil y el ataque personal, evidenciando una total falta de recursos para defender las vergüenzas de Ferraz.

El ridículo de la periodista gubernamental se tornó sideral apenas unas horas después, cuando el propio juez Pedraz levantó parcialmente el secreto de sumario, confirmando punto por punto la veracidad de la información adelantada por El Debate.

Para colmo del relato oficialista, el Partido Socialista se ha visto obligado a admitir que elevó la cifra pagada a «Leire 10», pasando de los 15.000 euros iniciales a 45.000 euros.

La implacable realidad judicial avanza en la dirección opuesta a las consignas de Moncloa, desmontando por completo el burdo intento de censura que Palomera pretendía imponer con un simple tuit.

 

Esther Palomera perpetra un ridículo sideral por acusar a María Jamardo de  mentir sobre el sumario de las cloacas del PSOE

 

La respuesta de María Jamardo no se ha hecho esperar, hundiendo a la tertuliana con una elegancia demoledora.

En primer lugar, retrató el doble rasero de la izquierda mediática: «Esta señora trabaja en ese medio que ha acusado de unos delitos gravísimos a Julio Iglesias sin pruebas», sentenció.

Acto seguido, la adjunta al director de El Debate remató a Palomera destapando su sectarismo y su temor al debate abierto:

«Que alguien avise a Palomera, por favor, que vino ayer a llamarme mentirosa en público por adelantar lo que ya empieza a confirmarse.

Lo haría yo misma, pero es tan tolerante que me tiene bloqueada para atacarme sin réplica».

Este episodio vuelve a poner de manifiesto la quiebra de la neutralidad en ciertos sectores del periodismo militante, que prefieren el bloqueo y la descalificación antes que aceptar la contundencia de los autos judiciales.