La interrupción del AVE directo entre Madrid y Málaga durante la Semana Santa de 2026 ha generado retrasos significativos y aumento de costos para los viajeros

 

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Málaga, abril de 2026 – La Semana Santa en la Costa del Sol vive este año un pulso inesperado entre la festividad y el caos logístico: por primera vez en más de una década, no existe un servicio AVE directo entre Madrid y Málaga, una situación que ha generado una intensa discusión política, malestar ciudadano y desafíos para el sector productivo en plena temporada alta.

La interrupción del tren de alta velocidad obedece a un colapso de la infraestructura ferroviaria ocurrido el 18 de enero, cuando un accidente mortal en Adamuz (Córdoba) fue seguido por el desprendimiento de tierras en la zona de Álora, obligando al cierre de la línea.

Desde entonces, los viajeros del AVE se enfrentan a transbordos obligatorios en autobús entre Málaga y Antequera‑Santa Ana, alargando un trayecto que normalmente dura 2 horas y media a casi cinco horas de itinerario.

José Luis Martínez‑Almeida, alcalde de Madrid y una de las voces más críticas en este debate, expresó su frustración durante una rueda de prensa en Málaga:

x“Es la primera vez en 10 años que no puedo venir en tren a Málaga en Semana Santa”, recordó, subrayando no solo el impacto logístico sino también lo simbólico que representa para miles de ciudadanos acostumbrados a desplazarse por ferrocarril.

 

José Luis Martínez-Almeida, últimas noticias - Diario ABC

 

En la misma línea, Almida denunció que negar el impacto de esta situación “es tomarle el pelo a los malagueños”, en referencia a las autoridades centrales.

Recriminó al ministro de Transportes, Óscar Puente, por no ofrecer soluciones alternativas eficaces ni plazos claros para restablecer la normalidad, y por restar importancia a los perjuicios económicos que, según sus palabras, están padeciendo los ciudadanos y los profesionales del sector.

Para muchos viajeros, la ausencia de AVE directo no es solo una anécdota política, sino una realidad palpable.

Lola Bernabé, residente en Madrid con familia en Málaga, narró con frustración:

“Mi marido pagó 680 euros por un billete de avión… 680 euros no es una opción,” comentaba, señalando que la alternativa aérea, aunque rápida, resulta prohibitivamente cara, mientras que los autobuses o el coche no suponen mejoras significativas.

 

La falta de AVE Madrid-Málaga desploma de media un 26% las reservas  hoteleras en Semana Santa y apunta a pérdidas millonarias

 

La tensión política ha escalado hasta Bruselas, donde el Partido Popular (PP) ha registrado una pregunta parlamentaria en la Comisión Europea para exigir claridad sobre si España está cumpliendo las obligaciones de mantenimiento, seguridad y continuidad operativa de un corredor que recibió financiación comunitaria.

Los dirigentes populares cuestionan la gestión del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y del Gobierno central por “aplazamiento tras aplazamiento, excusa tras excusa y cero soluciones”, y alertan de perjuicios económicos que podrían alcanzar los 2.

000 millones de euros con la afectación a miles de empleos estacionales.

Mientras tanto, desde el Gobierno andaluz y los sectores empresariales se han escuchado diversas posturas.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ajustó su discurso tras semanas de alarma, señalando que esperan que la incidencia del corte no sea tan grave como inicialmente se temió, confiando en que “muchas personas vienen a disfrutar de la Semana Santa a pesar de las dificultades de transporte” y en que el buen clima y la oferta cultural compensan la falta de AVE directo.

Esa diversidad de discursos refleja un equilibrio delicado entre la preocupación genuina por el impacto económico y la realidad observada en la ciudad: datos preliminares de ocupación hotelera indican que, pese a la desconexión ferroviaria, Málaga ha registrado cifras altas de pernoctación durante la Semana Santa, impulsadas por turistas extranjeros y visitantes de otras regiones que optan por medios alternativos para llegar a la ciudad.

 

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No obstante, los testimonios de los ciudadanos muestran que la falta de tren directo ha cambiado profundamente la experiencia de viajar a Málaga esta temporada.

Los problemas logísticos no solo inciden en los turistas, sino también en profesionales, residentes y trabajadores que dependían de la alta velocidad para sus desplazamientos regulares, alterando planes de trabajo y generando costes imprevistos.

En este contexto, la figura de Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, ha sido reivindicada por Almeida como un ejemplo de gestión frente a lo que denomina “huligans políticos”, subrayando la necesidad de servidores públicos que ofrezcan soluciones reales y eficaces para problemas cotidianos.

A pesar de las críticas y del debate político, la Semana Santa malagueña continúa con fervor y vitalidad, con procesiones multitudinarias y calles llenas de visitantes.

Sin embargo, queda latente la preocupación por la competitividad turística de la ciudad y la necesidad de garantizar conexiones fiables que no condicionen viajes tan importantes para la economía local.

Mientras las autoridades trabajan en distintas iniciativas, desde la reclamación ante organismos europeos hasta propuestas de promoción de transportes alternativos, los viajeros y ciudadanos malagueños continúan lidiando con una situación que ha marcado un antes y un después en la movilidad entre el sur de España y la capital.