Sandra Dajnowski perdió la visión de forma progresiva tras complicaciones médicas, pero logró recibirse de arquitecta y continuar ejerciendo su profesión con apoyo de su entorno

 

Sandra estuvo en Otro día perdido (foto: captura eltrece).

 

Sandra Dajnowski compartió una profunda historia de vida marcada por la superación personal, los desafíos de salud y la construcción de una carrera profesional como arquitecta, pese a atravesar un proceso progresivo de pérdida de la visión que cambió por completo su realidad.

Su testimonio refleja un recorrido en el que la adversidad no logró frenar sus proyectos ni su desarrollo personal y familiar.

Según relató, nació con una condición visual compleja vinculada a la luxación de los cristalinos, lo que le permitió ver durante gran parte de su vida con limitaciones, pero con la capacidad suficiente para estudiar y formarse.

A lo largo de su juventud, pudo continuar sus estudios y avanzar en la carrera de arquitectura, aunque atravesó complicaciones en uno de sus ojos debido a un desprendimiento de retina, mientras el otro se convirtió en su principal apoyo visual durante un tiempo.

 

Sandra es arquitecta, quedó ciega y sigue diseñando y construyendo edificios

 

Con el paso de los años, su situación se agravó, especialmente tras intervenciones médicas que no lograron detener el deterioro progresivo de su visión.

A pesar de ello, logró finalizar su formación académica, recibirse y ejercer su profesión, apoyada por su entorno cercano y por su socio, a quien conoció durante la etapa universitaria y que fue clave para que pudiera continuar desarrollando su vocación.

Uno de los momentos más significativos de su vida estuvo vinculado a la adopción de su hijo, Nico, quien llegó a su vida cuando tenía 9 años.

Poco después, cuando el niño cumplió 11 años, Sandra perdió completamente la visión, una situación que marcó un punto de inflexión en su vida cotidiana.

Lejos de detenerse, afirmó que necesitó un proceso de adaptación que la llevó aproximadamente dos años, tras los cuales logró reorganizar su vida y volver a ponerse de pie.

 

Se quedó ciega de repente, pero sigue trabajando, va al teatro y da  charlas: "La ceguera no es un cuco"

 

En su testimonio, destacó la importancia de su hijo como motor fundamental para seguir adelante, describiendo la maternidad como uno de los pilares más importantes de su vida.

También señaló que la discapacidad implica desafíos cotidianos que generan incomodidad y temor, aunque resaltó la importancia del acompañamiento del entorno y la capacidad de adaptación para continuar con las actividades diarias.

Sandra explicó además cómo ha logrado mantener una de sus pasiones, el ciclismo, a través de la práctica en tándem, donde otra persona guía el recorrido mientras ella pedalea desde atrás.

Describió esta experiencia como transformadora, destacando el valor de la cooperación y la confianza en el otro como elementos esenciales para disfrutar de la actividad.

Su historia se presenta como un ejemplo de resiliencia, en el que la pérdida de la visión no significó el fin de sus proyectos, sino el inicio de una nueva etapa en la que logró reconstruir su vida personal, profesional y familiar, manteniendo siempre el vínculo con su pasión por la arquitectura y el acompañamiento constante de su entorno más cercano.

 

Arquitecta, ciega, mamá adoptiva y capaz de reconstruirlo todo: la historia  de Sandra Dajnowski en Del otro lado - Infobae