14 sicarios del CJNG fueron capturados en un tráiler de pollos mientras intentaban escapar de Jalisco tras la caída de su líder

 

image

 

El 9 de marzo de 2026, una operación de inteligencia coordinada por el Secretario de Seguridad de Ciudad de México, Omar García Harfuch, marcó un hito en la lucha contra el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Un grupo de 14 sicarios de élite del cártel intentaba escapar del cerco de las fuerzas federales, pero lo hacía de una forma insólita: escondidos entre 5,000 pollos vivos en un tráiler de carga.

La evasión no solo era un intento de fuga, sino también una desesperada estrategia por sobrevivir tras la muerte de su líder histórico, el Mencho.

La operación comenzó días antes, con un seguimiento detallado de los movimientos del CJNG.

Las comunicaciones interceptadas y el análisis satelital proporcionaron la pista clave: el convoy que transportaba a los sicarios no seguía la ruta habitual de carga, desviándose por caminos secundarios, lo que levantó sospechas.

Para los agentes de inteligencia, la elección de un camuflaje tan peculiar, con un tráiler que transportaba pollos vivos, fue una decisión calculada para evadir la atención, sabiendo que los controles rutinarios de seguridad rara vez inspeccionan estos vehículos con profundidad.

“Cuando comenzamos a seguir el rastro, sabíamos que algo no era normal”, comentó uno de los agentes involucrados en la operación.

“La elección del tráiler era brillante, pero no lo suficientemente brillante para engañar a nuestra tecnología”.

 

image

 

El uso de drones con sensores térmicos permitió detectar firmas de calor atípicas, principalmente en la parte inferior del tráiler.

Los sicarios se habían ocultado en un compartimento que no correspondía a la carga de aves.

Esta discrepancia fue suficiente para activar el protocolo de captura.

Los drones siguieron el tráiler durante varias horas hasta que llegó al tramo de carretera en el que el operativo fue ejecutado con precisión milimétrica.

El bloqueo del tráiler fue inesperado.

A medida que el vehículo desaceleraba al acercarse al retén, los agentes de la Guardia Nacional interpretaron la maniobra como una señal de evasión.

En cuestión de segundos, unidades tácticas rodearon el tráiler.

La respuesta de los sicarios fue inmediata, abriendo fuego desde dentro del vehículo.

Sin embargo, las fuerzas federales respondieron de manera quirúrgica, neutralizando la amenaza rápidamente sin comprometer la seguridad de los operativos.

“Era evidente que estos hombres no solo estaban escapando, estaban tratando de reorganizarse”, explicó Harfuch en una conferencia posterior al operativo.

“La captura de este grupo es crucial para desmantelar lo que queda del CJNG en Jalisco”.

Al abrir el tráiler, la escena era dantesca: 14 hombres cubiertos de plumas y excremento de pollo, sudorosos, con el olor característico de una carga avícola y la evidencia de horas de ocultamiento en condiciones extremas.

Entre los detenidos se encontraba personal clave del cártel, como responsables de seguridad de alto nivel y sicarios entrenados en protección de mandos y ejecuciones.

 

image

 

Los equipos de inteligencia descubrieron que, dentro de los compartimentos ocultos del tráiler, se encontraban varios maletines con efectivo, armas de uso exclusivo del ejército mexicano, radios encriptados y documentación falsa, incluidos pasaportes con sellos de entrada y salida de varios países.

Todo indicaba que este grupo no estaba huyendo por desesperación, sino que había planificado su salida con antelación.

“¿Cómo llegó a esto el CJNG?”, se preguntó uno de los agentes durante la detención.

“Perdieron a su líder, y lo que queda ahora son fragmentos intentando sobrevivir. Este operativo demuestra que, aunque tengan recursos, el Estado siempre tendrá la ventaja si sabe cómo actuar.”

Este golpe a los 14 sicarios del CJNG representa no solo una detención de alto impacto, sino una señal clara de que el cártel se encuentra en una situación de fragmentación y debilitamiento.

Las rutas de escape, tanto terrestres como aéreas, están bajo constante vigilancia y los sicarios que aún operan en el país ya no tienen acceso a las mismas estructuras logísticas que mantenían.

En conclusión, la captura de estos sicarios es un reflejo de la eficacia del trabajo de inteligencia, que ha logrado interceptar los movimientos del CJNG en su momento de mayor debilidad.

Las fuerzas federales no solo destruyeron un intento de fuga, sino que también han dejado claro que no existe un refugio seguro para aquellos que buscan huir del peso de la justicia.

 

image