La Guardia Civil detuvo a dos hermanos en Hornachos tras encontrar restos óseos en una vivienda cercana al domicilio de Francisca Cadenas, desaparecida en 2017

 

Detenidos dos hermanos por la desaparición de Francisca Cadenas tras hallarse restos óseos “compatibles” con la mujer

 

La desaparición de Francisca Cadenas, uno de los casos más enigmáticos ocurridos en la localidad extremeña de Hornachos, ha dado un giro inesperado tras más de ocho años sin respuestas claras.

La Guardia Civil detuvo este miércoles a dos hermanos vecinos de la mujer después de encontrar restos óseos en el interior de una vivienda situada a escasos metros del domicilio donde residía la desaparecida.

Los detenidos son Julio G.S., de 50 años, y Manuel G.S., de 55, residentes en la calle Nueva del municipio pacense.

Ambos habían estado en el punto de mira de la investigación desde los primeros momentos de la desaparición, aunque hasta ahora figuraban únicamente como investigados dentro del procedimiento judicial.

El hallazgo que cambió el rumbo de la investigación se produjo alrededor de las cinco de la tarde, tras varias horas de registro minucioso en la vivienda de los sospechosos.

El operativo comenzó a primera hora de la mañana, cerca de las nueve, con un amplio despliegue de agentes especializados desplazados hasta la localidad.

Las primeras valoraciones oficiales apuntan a que los restos encontrados podrían estar relacionados con el caso.

El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, explicó que «los restos encontrados son compatibles con la desaparición de Francisca Cadenas».

No obstante, subrayó que será necesario esperar a los resultados de los análisis forenses para confirmar definitivamente la identidad.

 

SUCESO EN HORNILLOS | Detenidos los dos hermanos vecinos de Francisca Cadenas tras el hallazgo de restos óseos en su vivienda de Hornachos

 

Los huesos hallados fueron trasladados a laboratorios especializados para someterlos a pruebas periciales y análisis de ADN.

Este proceso permitirá determinar si pertenecen a la mujer desaparecida, que tenía 59 años cuando se le perdió la pista en mayo de 2017 y que hoy tendría 67.

Debido al hallazgo de material biológico potencialmente relevante, los dos hermanos pasaron inmediatamente de la condición de investigados a la de detenidos.

Ambos fueron trasladados a dependencias de la Guardia Civil y pasaron la noche en los calabozos de la comandancia de Zafra.

Según la legislación española, los agentes disponen ahora de un plazo máximo de 72 horas para ponerlos a disposición del juzgado que instruye el caso.

La investigación está dirigida por el Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros, que mantiene abierto el procedimiento desde la desaparición de la vecina de Hornachos.

En el operativo han participado agentes de la Unidad Central Operativa (UCO), considerada la élite investigadora de la Guardia Civil, junto con efectivos de la comandancia de Badajoz y diversas unidades especializadas.

 

La Guardia Civil registra las propiedades de los dos hermanos investigados por la desaparición de Francisca Cadenas

 

Entre los equipos desplegados se encontraban miembros del Equipo Central de Inspecciones Oculares del Servicio de Criminalística, unidades de seguridad ciudadana, especialistas de rescate en montaña y del grupo de actividades subacuáticas, además de la unidad cinológica con perros adiestrados para la búsqueda de restos humanos.

Durante la jornada también se investigaron diferentes puntos del inmueble, incluido un pozo situado en el interior de la vivienda que, según diversas hipótesis, podría haber sido sellado o manipulado.

Las autoridades no han revelado por el momento el lugar exacto donde fueron encontrados los restos.

La presencia policial fue especialmente visible durante toda la mañana en la calle Nueva, una zona muy próxima al domicilio de la desaparecida, donde todavía reside su familia.

El acceso a las inmediaciones fue restringido durante parte del registro, y los investigadores instalaron elementos de ocultación visual para evitar la exposición directa de las tareas forenses.

 

Los dos hermanos vecinos de la misma calle de Francisca Cadenas, investigados por su desaparición en 2017: "Somos inocentes, están buscando una cabeza de turco" | Extremadura

 

El caso, que ha marcado durante años a esta localidad de menos de 3.000 habitantes, ha despertado una enorme expectación mediática y social.

Durante más de 3.200 días, la desaparición de Francisca Cadenas se mantuvo envuelta en interrogantes, generando numerosas hipótesis y alimentando la inquietud entre los vecinos.

La abogada de la familia de la desaparecida, Verónica Arroyo, explicó que el proceso de identificación de los restos podría resultar relativamente rápido.

«Será relativamente sencillo comprobar si los huesos son de Francisca Cadenas», afirmó, señalando que la familia ha vivido durante años con una profunda incertidumbre.

Arroyo también destacó el trabajo realizado por los investigadores durante este largo periodo.

«Encontrar restos óseos después de más de ocho años es para poner en valor el trabajazo de la UCO», subrayó, reconociendo la complejidad de una investigación que ha requerido numerosas diligencias a lo largo del tiempo.

Por su parte, la defensa de los hermanos detenidos ha pedido que se levante el secreto de sumario para conocer en detalle los indicios existentes contra sus clientes.

Su abogado, José Duarte, aseguró que sus representados han vivido días de gran tensión desde que fueron llamados a declarar.

 

Vídeo | Los dos hermanos, vecinos de Francisca Cadenas, llegando al cuartel de la Guardia Civil de Zafra junto a sus abogados

 

«Han pasado por varios estadios: primero sorpresa, después intranquilidad y finalmente indignación», explicó el letrado, quien también denunció la difusión de acusaciones en redes sociales tras conocerse que habían pasado de testigos a investigados.

La desaparición de Francisca Cadenas ocurrió la noche del 9 de mayo de 2017.

Aquella noche, alrededor de las once, la mujer salió de su casa para despedir a unos amigos que se marchaban.

No llevaba teléfono móvil ni documentación personal.

Desde ese momento nunca más se volvió a saber de ella.

Durante años, el caso permaneció abierto sin avances concluyentes, aunque los investigadores nunca abandonaron la búsqueda de nuevas pistas.

El reciente hallazgo de restos óseos ha devuelto la esperanza a la familia de obtener finalmente respuestas.

En Hornachos, donde el silencio y la incertidumbre han marcado la vida cotidiana durante casi una década, muchos vecinos esperan que las pruebas científicas aclaren definitivamente qué ocurrió aquella noche de 2017 y permitan cerrar uno de los episodios más dolorosos que recuerda la localidad.