Fallece a los 78 años Fernando Ónega, figura clave del periodismo español y protagonista de la Transición

 

Muere a los 78 años el periodista Fernando Ónega

 

El periodismo español despide a una de sus figuras más influyentes.

Fernando Ónega ha fallecido este martes a los 78 años, dejando tras de sí más de medio siglo de trayectoria profesional y una huella indeleble en la historia política y mediática del país.

Voz imprescindible de la Transición y estrecho colaborador de Adolfo Suárez, su legado queda ligado para siempre a una etapa decisiva de la democracia española.

La noticia fue comunicada por el diario 65ymás, medio del que era presidente en sus últimos años.

La capilla ardiente permanecerá abierta este miércoles, de 10:00 a 21:00 horas, en la Casa de Galicia de Madrid.

Por el momento no han trascendido las causas del fallecimiento.

Su última aparición pública tuvo lugar el pasado noviembre, durante los actos conmemorativos del 50º aniversario de la monarquía española, donde moderó junto a Iñaki Gabilondo el coloquio ‘50 años después: la Corona en el tránsito a la democracia’.

Con su muerte se pierde un testigo directo de los años más delicados y decisivos del país.

Ónega fue director del diario ‘Ya’, de los informativos de la SER y de la agencia Fax Press.

En 1977, Adolfo Suárez lo incorporó como director de prensa de su gabinete, confiándole una tarea crucial: trasladar a la ciudadanía el mensaje de un gobierno que pilotaba la transición desde la dictadura hacia la democracia.

De su pluma nació uno de los discursos más recordados de la política española.

El 13 de junio de 1977, Suárez pronunció en Televisión Española la célebre anáfora “puedo prometer y prometo”, una fórmula que pasaría a formar parte de los anales de la historia política.

Aquella construcción retórica, elaborada por Ónega, simbolizó la esperanza y el compromiso de una nueva etapa institucional.

 

Muere el periodista Fernando Ónega a los 78 años

 

A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos tres Premios Ondas, el Mariano de Cavia y el Luca de Tena.

Hace apenas unos días había sido distinguido con el Premio de Periodismo El Correo-Fundación Vocento en su XXXIX edición por su artículo ‘Salvar las instituciones’, publicado en ‘La Vanguardia’.

Hasta el final mantuvo intacta su curiosidad profesional y continuó colaborando en distintos medios, además de presidir el comité editorial de 65ymás, enfocado en dar voz a la generación sénior.

Nacido en 1947 en Mosteiro, una aldea lucense que siempre reivindicó como raíz y referencia, mostró desde muy joven su vocación.

Con apenas 15 años ya firmaba una sección semanal en ‘El Progreso de Lugo’ titulada ‘Vida estudiantil’.

A mediados de los años sesenta se trasladó a Madrid, donde compaginó la carrera de Ciencias Políticas con sus estudios en la Escuela de Periodismo.

Sus primeras prácticas las realizó en el diario ‘Arriba’, donde llegaría a ocupar el cargo de subdirector antes de integrarse en el equipo de Suárez.

Más allá de su trayectoria profesional, Ónega dejó una profunda huella en el ámbito personal.

Estuvo casado en dos ocasiones.

Con su primera esposa, Marisol Salcedo, tuvo dos hijas, Sonsoles y Cristina Ónega, ambas periodistas.

En el año 2000 volvió a contraer matrimonio con Ángela Rodrigo, con quien tuvo a su tercer hijo, Fernando.

Durante más de 25 años compartieron una relación marcada por la discreción y el apoyo mutuo.

 

Muere el histórico periodista Fernando Ónega a los 78 años - Infobae

 

En 2021, el periodista se sometió a un trasplante de riñón que resultó especialmente delicado por problemas arteriales derivados del tabaquismo.

Fue su esposa quien le donó el órgano.

En una de sus últimas entrevistas televisivas recordó aquel gesto con emoción: “Mi mujer se ofreció desde el primer instante”, afirmó, subrayando que “hay que ser muy valiente y muy generoso para hacer algo así”.

En esa misma conversación reconoció: “De mi mujer puedo decir millones de cosas a favor. (…) En todas las noches de angustia estaba ella. Eso es difícil de olvidar y obligado reconocerlo”.

Las reacciones no se hicieron esperar tras conocerse su fallecimiento.

La periodista Mariló Montero escribió: “Contigo se va una forma de hacer periodismo que no gritaba, pero marcaba. Se va la elegancia sin ruido, el rigor sin vanidad y la autoridad sin aspavientos. Fuiste escuela. Fuiste ejemplo. Y, para mí, fuiste amigo”.

Isabel Gemio expresó su sorpresa y tristeza: “Me produce tristeza su muerte. Era un gran compañero, siempre cariñoso, generoso, y elegante”.

Cristina López Schlichting recordó su figura como la de “un caballero y un hombre que buscaba el equilibrio”, destacando que “la suya ha sido una carrera al hilo de la transición”.

Fernando Ónega se definió a sí mismo en una ocasión como “jornalero de la palabra”, una expresión que sintetiza la humildad y la vocación de servicio que marcaron su carrera.

Con su muerte se cierra un capítulo fundamental del periodismo español, pero su legado permanece en la memoria colectiva de un país cuya historia ayudó a narrar y a construir con palabras decisivas.

 

Fernando Ónega, periodista y cronista de la Transición, fallece a los 78  años