La Guardia Civil desmanteló en Murcia una fábrica clandestina capaz de producir armas de fuego en serie y aseguró 200 piezas completas listas para su distribución

 

thumbnail

 

Una nave discreta en un polígono industrial de Murcia, rodeada de talleres mecánicos y almacenes agrícolas, ocultaba una infraestructura capaz de fabricar armas de fuego en serie listas para abastecer el mercado ilegal.

La intervención de la Guardia Civil permitió desmantelar el taller clandestino e intervenir 200 armas completas preparadas para su distribución, además de maquinaria de alta precisión y abundante material de ensamblaje.

La investigación comenzó lejos de allí, tras la incautación de una pistola sin numeración en una operación contra el narcotráfico en otra provincia.

El arma presentaba marcas recientes de mecanizado.

El análisis balístico determinó que no era una pieza antigua reacondicionada, sino de fabricación reciente.

Poco después, otras dos armas intervenidas en meses anteriores mostraban idénticas huellas técnicas.

“No eran coincidencias, era una fuente común”, señaló uno de los investigadores al recibir el informe del laboratorio.

 

Ministerio del Interior | Operación “Resolute”: Desmantelada una  organización criminal que suministraba armas de fuego a narcotraficantesMinisterio del Interior | Operación “Resolute”: Desmantelada una  organización criminal que suministraba armas de fuego a narcotraficantes

 

Especialistas en tráfico ilícito de armas iniciaron un rastreo exhaustivo de compras de maquinaria industrial, fresadoras, tornos y herramientas de mecanizado avanzado en la región de Murcia.

Un nombre comenzó a repetirse vinculado a la adquisición de equipos de alta precisión.

La nave investigada figuraba oficialmente como empresa dedicada a componentes agrícolas.

Durante el día apenas registraba actividad visible, pero en horario nocturno los movimientos eran constantes.

Vehículos entraban y salían con regularidad mientras el interior permanecía herméticamente cerrado.

Las vigilancias discretas confirmaron la sospecha cuando una cámara captó la introducción de cajas metálicas del tamaño compatible con armazones de pistolas.

Las escuchas telefónicas autorizadas revelaron conversaciones en clave en las que se hablaba de “piezas completas” y de “modelos listos antes del fin de semana”.

En una de ellas, un sospechoso mencionó que tenían “200 ya cerradas”.

“La magnitud superaba cualquier previsión inicial”, admitió un agente implicado en la operación.

 

Desmantelada en Quito una fábrica de armas que abastecía a las FARC |  Colombia | elmundo.es

 

El análisis de compras online reforzó la hipótesis.

Componentes como cañones, sistemas de disparo, cargadores y resortes habían sido adquiridos por separado para evitar sospechas.

Individualmente podían parecer piezas inocuas, pero ensambladas configuraban armas plenamente operativas.

Además, los investigadores detectaron la instalación reciente de sistemas de ventilación adicionales en la nave, compatibles con trabajos intensivos de mecanizado.

Con autorización judicial, se planificó un operativo simultáneo en la nave principal y en varios domicilios vinculados a los responsables.

La intervención se produjo de madrugada.

“Guardia Civil”, se escuchó antes de asegurar la puerta metálica en cuestión de segundos.

En el interior, el ruido de la maquinaria se detuvo abruptamente.

Lo que hallaron dentro confirmó todas las sospechas.

Mesas de trabajo organizadas por fases de producción, armazones alineados como en una cadena de montaje, cañones listos para ensamblar y herramientas calibradas al milímetro.

En estanterías laterales, 200 armas completas aguardaban su salida al mercado ilícito.

“No era artesanía, era fabricación sistemática”, explicó uno de los peritos al examinar moldes y plantillas metálicas que permitían replicar modelos con exactitud repetida.

 

Ministerio del Interior | Desmantelado en Alicante un taller clandestino de  armas ilegales

 

La maquinaria intervenida incluía tornos CNC modificados, fresadoras de alta precisión y equipos específicos para el pulido interno de cañones.

Cada estación tenía una función definida.

La organización había pasado de producir unidades aisladas a fabricar lotes completos.

En un ordenador oculto en una sala trasera se encontró un registro cifrado con fechas, cantidades y lotes de producción que se remontaban más de un año atrás.

Si los cálculos preliminares son correctos, podrían haberse fabricado varios centenares de armas antes de la intervención.

El laboratorio balístico comenzó a cruzar datos con armas incautadas en otras investigaciones abiertas en distintas provincias.

En pocos días aparecieron coincidencias claras: las estrías internas de varios cañones correspondían con las herramientas halladas en la nave murciana.

“Parte de la producción ya había circulado fuera de la región”, reconoció un investigador tras confirmar las comparativas.

La estructura de la organización quedó definida con claridad.

Un núcleo técnico se encargaba del diseño y fabricación; un responsable logístico coordinaba entregas discretas en puntos acordados; e intermediarios actuaban como enlace con compradores vinculados a redes de narcotráfico y delincuencia organizada.

En los interrogatorios, uno de los técnicos admitió que la demanda había crecido en los últimos meses porque las armas sin número de serie “eran especialmente valoradas” por su dificultad de rastreo.

 

Ministerio del Interior | Operación “Resolute”: Desmantelada una  organización criminal que suministraba armas de fuego a narcotraficantes

 

El análisis financiero reveló que los ingresos por cada lote eran fragmentados y reinvertidos en nueva maquinaria y materia prima, mientras parte del dinero se canalizaba a través de terceros para dificultar la trazabilidad.

La operación permitió asegurar no solo las 200 armas listas para distribuir, sino también cortar una cadena de suministro directa hacia estructuras criminales activas.

El balance provisional es contundente: fábrica desmantelada, maquinaria intervenida, 200 armas completas incautadas y varios detenidos, incluido el presunto cabecilla.

La nave quedó precintada y los principales responsables ingresaron en prisión provisional por delitos de fabricación ilícita de armas, pertenencia a organización criminal y tráfico ilegal.

Cada arma incautada representa un delito potencial evitado.

Cada lote intervenido, una amenaza neutralizada antes de multiplicarse.

Lo que comenzó con la detección de una pistola sin numeración terminó destapando una infraestructura industrial que operaba en la sombra.

Esta vez, la intervención llegó a tiempo para detener una línea de producción que alimentaba silenciosamente al mercado criminal.