Un hallazgo arqueológico en el sur de Oregón aporta evidencias de presencia humana hace casi 20.000 años, mucho antes de la cronología aceptada para el poblamiento de América.

 

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Durante décadas, la historia de la llegada de los primeros habitantes a América se consideró un capítulo cerrado.

Sin embargo, un reciente descubrimiento arqueológico en Oregón ha desafiado esta narrativa, revelando evidencias que sugieren que los humanos llegaron al continente mucho antes de lo que se pensaba.

Este hallazgo podría cambiar por completo nuestra comprensión sobre los orígenes y la expansión de la humanidad en el continente americano.

El equipo de arqueólogos de la Universidad de Oregón, liderado por un experimentado arqueólogo del distrito de Burns, realizó excavaciones en un refugio rocoso casi olvidado en el sur de Oregón.

“Durante mucho tiempo, creímos que sabíamos cuándo los seres humanos llegaron a Norteamérica, pero este descubrimiento pone todo en duda”, afirmó el arqueólogo, quien ha dedicado 21 años a su labor.

Al excavar, encontraron capas de sedimento sorprendentemente limpias e intactas.

“Las capas estaban ordenadas con una claridad extraordinaria, como las páginas de un libro perfectamente conservado”, comentó uno de los miembros del equipo.

 

Hallaron la evidencia de presencia humana más antigua en América del Sur

 

A medida que profundizaban, comenzaron a aparecer herramientas de piedra y huesos de animales, incluyendo marcas de corte que indicaban que estos restos habían sido procesados por humanos.

“Esto demuestra que las personas vivían y prosperaban en esta región hace casi 20,000 años”, agregó el arqueólogo.

El descubrimiento más impactante fue la aparición de restos de un camello gigante, el camelops, que había desaparecido del continente miles de años antes de lo que se creía.

Los huesos estaban dispuestos de tal manera que sugerían que habían sido procesados intencionalmente.

“La naturaleza no organiza restos óseos de esa forma”, explicó un investigador.

“Esto indica que algo más ocurrió aquí”.

La ceniza volcánica que cubría estos restos provenía de una erupción conocida del monte St.

Helens, ocurrida hace más de 15,600 años.

“Todo lo que queda debajo de esa capa debe ser más antiguo que la erupción”, subrayó uno de los científicos involucrados en el estudio.

Las dataciones por radiocarbono confirmaron que los restos del camello tenían aproximadamente 18,250 años de antigüedad, lo que sitúa la actividad humana en Oregón miles de años antes de lo que se pensaba.

 

Reescrita la historia del primer poblamiento americano

 

Además, se encontraron herramientas de piedra junto a los restos del animal, que mostraban patrones de desgaste específicos, indicando un uso prolongado.

“Estas herramientas no fueron creadas y desechadas de inmediato; fueron utilizadas repetidamente”, comentó un arqueólogo experimental que estudió las marcas en las herramientas.

“Esto demuestra que los humanos que habitaron este refugio no solo sobrevivían, sino que también planificaban y conocían su entorno”.

El hallazgo en Rim Rock Draw no solo contradice la cronología tradicional de la migración humana, sino que también sugiere que los primeros pobladores de Norteamérica eran mucho más sofisticados de lo que se había imaginado.

“No eran simples sobrevivientes vagando en un paisaje hostil; eran comunidades con memoria del territorio y capacidad para transmitir conocimientos a lo largo de generaciones”, afirmó el arqueólogo principal.

A medida que se exploraba más el sitio, se descubrieron fragmentos de piedra que mostraban características similares a las herramientas encontradas en niveles superiores, sugiriendo una ocupación repetida a lo largo de un periodo prolongado.

“Cada capa intacta podría contener nuevas herramientas y restos que empujen aún más atrás la fecha de la primera presencia humana”, advirtió uno de los investigadores.

 

El extraordinario hallazgo que indica que América se pobló miles de años antes de lo que se pensaba - BBC News Mundo

 

Este descubrimiento ha transformado la manera en que se entiende la capacidad de los primeros humanos en América.

“Los humanos no solo fueron capaces de sobrevivir en entornos considerados inhóspitos, sino que lo hicieron con organización y adaptación”, concluyó el arqueólogo.

La historia del poblamiento de América ya no puede considerarse fija.

“Lo que durante años se enseñó como un hecho cerrado, ahora se revela como incompleto y, en algunos aspectos, erróneo”, reflexionó el arqueólogo.

“Regiones enteras que antes se descartaban como irrelevantes deben volver a estudiarse con una mirada nueva”.

Rim Rock Draw no es una excepción aislada; es la primera señal visible de una realidad más amplia que apenas comienza a revelarse.

“Cada nuevo descubrimiento tiene el potencial de cambiar lo que creemos saber sobre los primeros habitantes del continente”, concluyó el equipo de arqueólogos, dejando abierta la posibilidad de que aún haya mucho más por descubrir bajo capas de tierra y ceniza.